Brown y Biden prometen resultados

El primer ministro británico Gordon Brown y el vicepresidente de EE.UU. Joe Biden
Image caption Brown y Biden prevén que los líderes del G-20 formularán medidas concretas.

El primer ministro de Gran Bretaña y el vice presidente de Estados Unidos Joe Biden prometieron en Chile que la próxima cumbre del G-20 en Londres producirá soluciones tangibles para resolver la crisis económica global.

Ambos políticos emitieron sus declaraciones al final de una Cumbre de Líderes Progresistas en Viña del Mar que incluyó entre otros a Cristina Fernández de Argentina, José Luis Rodríguez Zapatero de España, Lula da Silva de Brasil, Tabaré Vázquez de Uruguay y la anfitriona, la presidenta Michelle Bachelet de Chile.

Muchas personas están molestas por el costo de organizar la cumbre en Londres y exigen a los líderes anunciar medidas específicas para abordar la pobreza, el desempleo y el cambio climático.

El enviado especial de la BBC a Viña del Mar, Gideon Long, dice que Brown llegó a chile en búsqueda de apoyo para su recientes propuestas de reforma económica que espera sean aprobadas en la reunión del G-20

El premier británico quiere aplicar mayores regulaciones a la banca y a los mercados financieros, establecer un fondo de US$100.000 millones para impulsar el comercio internacional, además de otras medidas para promover el crecimiento y el empleo.

Apoyo

Nuestro corresponsal informa que los planes de Brown encontraron apoyo generalizado entre los participantes de la cumbre en Chile, aunque cree que tendrá más dificultades intentado convencer a las naciones del G-20.

Al mismo tiempo que culminaba la cumbre en Viña del Mar, en Londres decenas de miles de manifestantes protestaban contra la falta de medidas efectivas contra la crisis.

Biden exhortó a los manifestantes a que dieran a los gobiernos la oportunidad de resolver los problemas económicos.

"No" a Cuba

Previó que los líderes de las naciones del G-20 acordarían propuestas para remediar la situación y prometió medidas concretas.

La reunión marcó el primer viaje oficial de Joe Biden a América Latina desde que Barack Obama asumiera la presidencia y prometió una nueva, más estrecha relación entre EE.UU. y sus vecinos al sur.

Sin embargo, Biden adoptó la línea dura con Cuba, afirmando que la Casa Blanca no tenía intenciones de levantar el embargo de más de cuatro décadas contra Cuba.

En la misma reunión también, la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, le pidió en Chile al primer ministro británico iniciar negociaciones sobre la soberanía de las islas Falklands o Malvinas.

Con anterioridad, Brown había insistido en que el tema de la soberanía de las islas no sería objeto de discusión.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.