Malvinas/Falklands en Londres

"Este debe ser un micrófono inglés", dijo la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, al acercarse el final del acto conmemorativo de la guerra de Malvinas/Falklands que encabezaba en Londres.

Image caption Fernández volvió a plantear el reclamo argentino de soberanía sobre las islas Malvinas/Falklands.

Fue este jueves, de tarde, en la residencia que habitualmente ocupa el embajador argentino, aunque el gobierno de Fernández todavía no ha designado a nadie para ese cargo. Hacía varios minutos que la presidenta hablaba del conflicto bélico que enfrentó a Argentina con el Reino Unido entre abril y junio de 1982. Y el micrófono no paraba de entrecortar sus palabras.

Era la primera vez que un jefe de Estado argentino protagonizaba en la capital inglesa una ceremonia en recuerdo de los veteranos y los caídos en esa guerra.

Un hecho que había sido criticado por adelantado en algunos diarios británicos, que lo calificaron como una "fiesta"; aunque la comitiva argentina aclaró que se trataba de un sobrio homenaje.

"Ocupación"

Comenzó fuera del edificio diplomático, ubicado a menos de 500 metros del palacio de Buckingham, sede de la monarquía británica.

Frente a una fila de veteranos, algunos llegados especialmente para el acto, Fernández depositó una ofrenda floral bajo la estatua del general José de San Martín (llamado el "Libertador" en el Cono Sur, por sus luchas anticoloniales en la región durante el siglo XIX), que decora una de las esquinas de Belgrave Square, una plaza.

Desde los balcones de la residencia del embajador, grupos de invitados al evento observaban la escena. A uno le pareció paradójico el hecho de que militares argentinos, que formaron parte del bando de los vencidos, "ocuparan" esa parte del territorio británico. Los otros sonrieron.

Poco duró la "ocupación". Pronto la numerosa comitiva, que había llegado en cuatro grandes automóviles, subió al salón de actos, donde se sumó a más militares, periodistas y los invitados del balcón, que ya estaban adentro de nuevo.

Sonó el himno del país suramericano, y luego habló Fernández.

Soberanía

"Yo no creo en las coincidencias, ni creo en las casualidades, siempre lo digo. Creo en las señales de la historia", arrancó, buscando explicar el hecho de que por otros compromisos (la reunión del G-20), ella estuviera en Londres precisamente el 2 de abril, día en que todos los años se conmemora el conflicto del Atlántico Sur en Argentina.

Image caption En la cumbre del G-20, el tema Malvinas/Falklands estuvo fuera de agenda.

Puso fuerza a la palabra "todos" al decir que el acto tenía como objetivo "honrar la memoria de todos los caídos en nuestras islas Malvinas"; pero también enfatizó el "nuestras".

Subrayó que "el homenaje a los muertos en combate no reconoce nacionalidades", aunque no dejó de insistir en el reclamo argentino sobre la soberanía de las islas.

"Quiero, en este pedazo de territorio argentino en la ciudad de Londres -la residencia del embajador, como todo edificio diplomático, es considerada suelo argentino-, reafirmar una vez más nuestros derechos soberanos sobre nuestras islas Malvinas".

Ya lo había hecho la semana pasada en Chile, de cara al primer ministro británico, Gordon Brown, quien le había dicho que ese tema no sería objeto de discusión.

Tras el acto del jueves, BBC Mundo se comunicó con la cancillería británica para conocer su reacción. La respuesta fue que el Reino Unido "tiene una relación productiva con Argentina".

Fernández terminó la ceremonia y se dirigió, seguida por su comitiva, a uno de los autos que la había traído. Volvía a Buenos Aires, a los funerales de Raúl Alfonsín, quien falleció el martes pasado. Alfonsín fue el primer presidente elegido democráticamente en Argentina tras el golpe de estado de 1976. Sucedió en 1983 al gobierno militar que llevó adelante la guerra en el archipiélago.

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