Morales refuerza frontera con Brasil

Evo Morales
Image caption El presidente decidió reforzar la frontera con Brasil.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, acusó este lunes a la extrema derecha de su país de financiar a grupos que "buscan violentamente tomar el poder y si no pudieran tomar el poder, dividir alguna región".

En un acto militar tras regresar de la Cumbre de las Américas, Morales agregó que "por eso y por muchas otras razones, y tomando en cuenta el contrabando y el narcotráfico (...), decidimos reforzar nuestros puestos militares en la frontera con Brasil, con una movilización urgente, de manera inmediata para que las Fuerzas Armadas desde allá den seguridad territorial".

El mandatario dijo que de esta manera se hará "una lucha frontal contra el narcotráfico y estos grupos extranjeros que llegan al país para atentar contra la democracia".

El jueves de la semana pasada, en Santa Cruz, tres presuntos terroristas murieron en un operativo policial y otros dos fueron detenidos.

Los muertos son de nacionalidad boliviana, irlandesa y rumana. Mientras que los detenidos son un boliviano y un húngaro. Según Morales, todos respondían a la "extrema derecha".

"Al Chapare"

En el departamento de Santa Cruz, ubicado en el este del país y limítrofe con Brasil, las respuestas al despliegue militar no se hicieron esperar.

El secretario de Autonomías de la opositora Prefectura de Santa Cruz, Carlos Dabdoub, le dijo a BBC Mundo que "Santa Cruz nunca ha tenido un carácter subversivo o de confrontación".

En su opinión, si el objetivo del desplazamiento militar es combatir el narcotráfico, éste debería realizarse en el Chapare, "porque es el reducto del narcotráfico y de la hiperproducción de cocaína".

El Chapare es el centro de la producción de coca y el presidente Morales es el dirigente de los cocaleros de esa zona.

Dabdoub dijo que el Gobierno tendrá que "dar razones y justificaciones de por qué se necesita la presencia de las fuerzas armadas en territorio de Santa Cruz".

Empresarios acusados

Antes de la intervención del Morales, el vicepresidente del país, Álvaro García Linera, manifestó que las cabezas de la organización terrorista son ciudadanos bolivianos y acusó a algunos empresarios de estar involucrados en estas actividades irregulares.

Linera agregó que hubo "decenas de reuniones con decenas de personalidades del ámbito de algún tipo de actividad empresarial, no instituciones sino personas".

El vicepresidente agregó que el grupo que fue desbaratado el jueves pasado no representa ni el 10% del total de la organización, por lo que consideró que la vida del presidente continúa en riesgo.

Por ese motivo, el Palacio de Gobierno anunció que reforzará la seguridad de Morales, quien junto a García Linera, estarían encabezando la lista de personalidades que estaban en la mira de los presuntos terroristas.

El presidente de los empresarios bolivianos, Gabriel Dabdoub, en declaraciones a BBC Mundo, dijo estar preocupado por las acusaciones del Gobierno, pues "como Confederación de Empresarios Privados de Bolivia mostramos nuestra oposición y desacuerdo con cualquier acción violenta o terrorista".

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