Chávez intensifica proceso de estatización

Hugo Chavez, junto a trabajadores de Pedevesa, el 21 de mayo de 2009.
Image caption Chávez quiere convertir a la región de Guayana en un modelo de producción socialista.

Cinco empresas de producción de hierro y una de pisos de cerámica se sumaron este jueves por la noche a la lista de compañías que pasarán a manos del Estado venezolano.

En cadena de radio y televisión, desde la región de Guayana -en el sur del país, zona rica en hierro y aluminio y asiento de las llamadas empresas básicas- el presidente Hugo Chávez ordenó la nacionalización del sector briquetero.

Chávez mencionó las empresas Matesi, Comsigua, Orinoco Irons, Venezolana de Prerreducidos Caroní, Tubos Tavsa y Cerámicas Carabobo. Esta última no tiene que ver con la producción de briquetas de hierro, pero está sumida en un conflicto laboral de larga data.

En algunas de ellas hay participación de capital estadounidense, argentino y japonés.

El mandatario indicó que éstas, y las otras compañías que ya están bajo control estatal, pasarán eventualmente a conformar un "complejo industrial socialista", que según indica, será modelo incluso para otros países de Latinoamérica.

Horas antes, había encabezado un acto en el estado Monagas, en el oriente del país, en el que añadió más empresas de servicios petroleros a la lista de nacionalizaciones de este sector, que arrancó hace dos semanas.

Ahí tomó control de la planta de Inyección de Gas de Alta Presión II (PIGAP II), hasta ahora propiedad de la transnacional Willpro.

Chávez aseguró que el Estado se ahorrará al menos US$500 millones al administrar directamente la planta y que el uso del excedente será determinado directamente por el pueblo.

Sueldos y control obrero

En Guayana Chávez anunció aumentos de sueldo para los obreros de las industrias básicas, con los cuales dijo haber cometido el error de no haberlos incorporado al proceso revolucionario antes.

La zona ha sido testigo de tensiones entre los trabajadores de las industrias y el gobierno, después de que éste nacionalizara la Siderúrgica del Orinoco. Representantes sindicales se quejan, entre otros, de que sus sugerencias para la mejor administración de la industria no han sido escuchadas.

Chávez también dijo que en un futuro podría implementarse un modelo por el cual los trabajadores eligieran a los directivos de las empresas. "Todo esto tiene que ser asumido con responsabilidad, sentido de integración del gobierno, los trabajadores, sentido de pertenencia, sentido estratégico", indicó.

"Pienso que el presidente está continuando con su política de estatizar todas las empresas privadas de este país, con o sin razón", le dijo a BBC Mundo el ex presidente de la Siderúrgica del Orinoco (Sidor) y vicerrector del núcleo Guayana de la Universidad Católica, Alfredo Rivas Lairet.

El académico indicó que "más allá de cualquier ideología que uno pueda tener", las nacionalizaciones anunciadas la noche de este jueves "son el golpe final que se le da a la economía en Guayana".

Según Lairet, en empresas estatizadas previamente en la región, como Sidor, "la producción se ha venido abajo, y no es precisamente por una contracción del mercado, porque la recesión mundial con respecto a las siderúrgicas es posterior a la nacionalización".

Para el mandatario venezolano se trata de un asunto estratégico. "No hay nada que discutir. Hace tiempo que andamos en esto y hemos debido hacerlo (antes)", señaló.

Los anuncios fueron recibidos con aplausos y vivas de un grupo de trabajadores que asistía a unos "Talleres de transformación socialista" de las empresas básicas, con la participación de los ministros de Industrias Básicas y del Trabajo.

"Así, así, así es que se gobierna", gritaron a coro.

Áreas clave

El llamado "plan socialista de la nación" aprobado en el año 2007 contempla la nacionalización de todos los sectores estratégicos de la economía nacional, de cara a un proyecto de desarrollo.

El plan ha recibido un envión este año, con la estatización de las empresas prestadoras de servicios petroleros.

En total suman 76 las compañías del ramo (que suministran transporte de personal y materiales, muelles y puertos e inyección de agua y gas, entre otros servicios) que han sido nacionalizadas, desde que Chávez promulgó una ley aprobada por la Asamblea Nacional que le reserva al Estado el manejo total o parcial de estas compañías.

El 8 de mayo el jefe del Estado participó en un evento similar, en el occidental estado Zulia, con lo que se dio inicio a un nuevo ciclo de expropiaciones en áreas que el gobierno considera clave para el desarrollo del país, con arreglo al llamado "plan socialista de la nación".

La ley contempla indemnizaciones en dinero o bonos para las compañías expropiadas, así como la transferencia de los empleados y obreros a la nómina estatal.

"Nuestros trabajadores saben (...) que ellos pasan a formar parte de la industria petrolera y nosotros estamos en la posición de absorberlos y dignificarlos", señaló el ministro de Petróleo, Rafael Ramírez.

Dirigentes petroleros en Zulia han venido denunciando que no todos los trabajadores relacionados con las compañías expropiadas tendrían garantizados sus empleos después de las nacionalizaciones.

Algunos analistas también han comentado que las expropiaciones cumplirían con el doble propósito de estatizar sectores básicos de la economía y de resolver la situación de deuda -estimada en más de US$10.000 millones- en que se encontraría el país con las proveedoras de servicios por causa de un desbalance en las cuentas derivado de la caída del petróleo.

Se espera que otras 25 compañías pasen a control estatal en los próximos días, de acuerdo con anuncios recientes del mandatario.

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