Las ejecuciones "no son política oficial"

Philip Alston. (Foto: Hernando Salazar).
Image caption El mandato de Alston es investigar homicidios que violen los derechos humanos.

Los "falsos positivos", un tipo de ejecuciones extrajudiciales que se descubrieron en Colombia, son "sistemáticos" en este país andino, pero "no son una política oficial" del gobierno del presidente Álvaro Uribe.

Eso es lo que le dijo a BBC Mundo el profesor Philip Alston, relator especial de las Naciones Unidas (ONU) sobre las ejecuciones extrajudiciales.

Las palabras de Alston están muy calculadas y las dijoen el último día de una visita a Colombia, país en el que estalló el escándalo por los "falsos positivos", que tiene en el ojo del huracán a las Fuerzas Armadas.

El término de "falso positivo" tiene que ver con el asesinato de personas inocentes que son presentadas por el ejército colombiano como guerrilleros muertos en combate. Normalmente, un positivo, en la jerga militar, se refiere a bajas del enemigo o a éxitos militares. De esta manera un "falso positivo", es algo que se presenta como éxito cuando en realidad es un montaje.

El funcionario de Naciones Unidas presentó un informe preliminar sobre este asunto que será elevado al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ginebra.

El mandato de Alston es investigar homicidios que violen los derechos humanos o el derecho internacional humanitario, determinar qué produce la impunidad en esos casos, proponer reformas para reducirlos y promover la rendición de cuentas.

Las palabras del relator son calculadas porque, al hablar de crímenes sistemáticos, algunos consideran que la Corte Penal Internacional (CPI) debería actuar en Colombia, donde hay altos índices de impunidad.

La CPI es un mecanismo subsidiario que se aplica cuando hay crímenes sistemáticos y la justicia no funciona.

Por eso, en su entrevista con BBC Mundo, Alston se muestra comedido y afirma que los "falsos positivos" no son una política oficial y dice que él prefiere esperar a ver qué resultados dan las investigaciones de la justicia colombiana.

La Fiscalía General de la Nación informó a BBC Mundo que investiga más de 1.708 "falsos positivos", en los que estarían comprometidos 1.150 miembros de las fuerzas militares.

No obstante el alto número de investigaciones, hasta el momento tan sólo han sido condenadas 83 personas por participar en este tipo de ejecuciones extrajudiciales.

¿El hecho de no llamar sistemáticos a los "falsos positivos" quiere evitar que esos casos puedan ser conocidos por la CPI?

Yo sólo puedo basarme en las pruebas que tengo. Ni la sociedad civil ni nadie más me ha dado prueba alguna de que ésta es una política que viene directamente desde la cumbre. Ellos (los denunciantes) pueden hacer alegatos de ese tipo, pero yo no he visto nada que me pueda convencer de que se trata de una política oficial en ese sentido.

Usted considera que no son parte de una política oficial, pero los "falsos positivos" se propagaron. ¿Por qué sucedió esto?

Pues a lo mejor porque en aquel momento parecería una buena idea. En otras palabras, estaban dando resultados. Las autoridades no habían reaccionado firmemente en su contra y a lo mejor algunas personas que lo estaban haciendo pensaban que estaba bien.

Hubo una directiva del Ministerio de Defensa, que fijó montos de retribuciones económicas a los militares por los resultados en las operaciones. Muchos consideran que esta directiva se convirtió en un aliciente perverso para los "falsos positivos". ¿Que piensa usted?

La posición del ejército, según la entiendo yo, es que no hay pruebas de que esta directiva haya fomentado esas prácticas. Yo no acepto eso. Pienso que la sociedad se basa en el supuesto de que los incentivos funcionan.

Pero eran incentivos oficiales...

Pero no eran incentivos para "falsos positivos", sino para lograr resultados en la lucha contra la guerrilla.

¿Esos incentivos pueden generar reacciones distorsionadas?

Sí. Una política de este tipo plantea distorsiones.

Hasta ahora, hay muchas investigaciones por "falsos positivos" pero pocas condenas. ¿Usted cree que la justicia colombiana está cumpliendo el papel que le corresponde frente a esos hechos?

Yo creo que la justicia colombiana se encuentra en una encrucijada. No hay suficientes enjuiciamientos en curso y, si actúa eficazmente, creo que empezaremos a presenciar una cantidad importante de condenas.

Pero los avances hasta la fecha han sido demasiado lentos y todavía no hay garantías de conseguir resultados positivos.

Vuelvo a la CPI. ¿Hasta cuándo esperará el sistema de Naciones Unidas para ver resultados de la justicia colombiana y plantearse llevar esos casos a la CPI?

Yo creo que esto emana directamente de mi anterior respuesta. En otras palabras, si el sistema judicial demuestra que no es efectivo, entonces la comunidad internacional y la CPI tendrían razones justificables para llegar a la conclusión de que hay un problema significativo de impunidad. Si los enjuiciamientos prosperan y el Estado sigue iniciando nuevos enjuiciamientos, ello estaría en consonancia con que la justicia nacional tiene un papel preponderante.

El gobierno asegura que detrás de algunas denuncias de "falsos positivos" está la oposición e incluso la guerrilla. ¿Usted cree que eso es cierto?

No, pero creo que cualquier debilidad que se identifique en el lado del gobierno será explotada por la oposición. El desafío del gobierno es adelantarse, ganar ventaja y conseguir el apoyo de la sociedad colombiana y de la comunidad internacional.

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