Se agudiza crisis política

Los militares en el Estado Mayor Conjunto en Tegucigalpa. Cortesía de el diario La Prensa.
Image caption Zelaya acusó a “la oligarquía mediática” de estar detrás del rechazo a su consulta. Foto cortesía del diario La Prensa.

La crisis política en Honduras se agudizó este jueves con la confrontación entre la Presidencia y la Corte Suprema de Justicia en torno a la destitución del jefe del Estado Mayor Conjunto.

La Corte Suprema pidió este jueves que se restituya al general Romeo Vásquez en el cargo de jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, al considerar "ilegal" la decisión del presidente Manuel Zelaya de destituirlo.

El pleno de la Sala de lo Constitucional de la Corte aceptó por unanimidad dos recursos de amparo al considerar que se violaron las garantías constitucionales del general Vásquez.

La resolución del alto tribunal dejó sin efecto la decisión del presidente, quien también había aceptado este miércoles la renuncia del ministro de Defensa, Edmundo Orellano.

Vásquez se habría opuesto a que el ejército apoyara la celebración este próximo domingo de una consulta popular convocada por Zelaya.

En ella, el Ejecutivo planea pedir a la población su opinión para agregar una urna en las elecciones generales de noviembre, para que se vote para convocar una asamblea que reforme la Carta Magna, con el objetivo de permitir la reelección presidencial.

El congreso hondureño había aprobado el martes una ley que regula los referendos y plebiscitos, y con la que parecía haber congelado los planes del mandatario de reformar la Constitución.

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"Oligarquía mediática"

El presidente del país, Manuel Zelaya, acudió este jueves a una base militar de la Fuerza Aérea Hondureña, al sur de Tegucigalpa, acompañado por un grupo de seguidores, con el fin de recoger urnas y material electoral para celebrar la polémica consulta.

En una acalorada reunión con cientos de simpatizantes que entraron a casa presidencial, Zelaya acusó a "la oligarquía mediática" de estar detrás del rechazo a la consulta.

"Esos bárbaros que no representan a nadie en el Congreso Nacional, declaran que los militares se pueden gobernar solos y que ya no dependen del presidente de la República, están violando el estado de derecho, y hacen retroceder a Honduras en las conquistas de 30 años, a la época de los desaparecidos, en que sacrificaban a los pobres en la década de los '80".

Según medios locales, Zelaya también habría pedido a la Organización de Estados Americanos (OEA) convocar una reunión de urgencia para analizar la situación en el país.

Al mismo tiempo, estos medios informaron que el ejército hondureño habría movilizado efectivos este jueves, que han salido a las calles para prevenir posibles disturbios por parte de organizaciones populares e indígenas, que apoyan a Zelaya.

"Refundar" la nación

Image caption La Corte Suprema pidió este jueves que se restituya al general Romeo Vásquez. Foto cortesía del diario La Prensa.

Según informó el colaborador de BBC Mundo en El Salvador, Eric Lemus, el presidente Zelaya asegura que con la consulta del domingo y la reforma constitucional no busca la reelección, que está prohibida en Honduras, sino "refundar" la nación mediante una Asamblea que cambie las reglas de juego del sistema político.

El presidente hondureño afirma que con el referendo se daría a la población la potestad de ejercer las consultas para aprobar cambios pertinentes en la forma de gobierno "con mayor equidad y participación ciudadana". El presidente planea colocar las cajas receptoras en supermercados, paradas de autobuses, centros comerciales, escuelas, mercados, por ejemplo. De acuerdo a la legislación hondureña, las consultas populares son potestad del Tribunal Supremo Electoral (TSE), que anteriormente deslegitimó la iniciativa del gobernante. Por el momento, el TSE ha cerrado filas junto con las autoridades judiciales y legislativas del país, y ha reiterado la ilegalidad de la consulta.

Reformas constitucionales en A. Latina

Sin padrón, sin observadores

Image caption El presidente Zelaya asegura que no busca la reelección.

La encuesta propuesta por Zelaya técnicamente es ilegal, se realizará sin un padrón electoral y sin observación oficial, explicó Lemus. La periodista Thelma Mejía relató a BBC Mundo que "para evitar el fraude, el gobierno ha dicho que usará tinta indeleble y que a falta de padrón electoral lo sustituirá con la tarjeta de identidad". De realizarse la encuesta, el presidente la hará "en abierto desacato a la ley", afirmó Mejía.

Por otro lado, Mejía le dijo a BBC Mundo que "las fuerzas políticas en el Congreso no acompañan al presidente, excepto el Partido de Unificación Democrática que cuenta con un total de cinco diputados de un total de 128".

Congreso hondureño frena la reelección

"Sin apoyos"

Según le dijo a BBC Mundo Ramón Martínez, colunmnista de diversos diarios hondureños, con la decisión de la Corte Suprema de Justicia de anular la destitución del militar, el presidente Zelaya se ha quedado solo, "sin ministro de Defensa, sin jefe del Estado Mayor Conjunto y sin liderazgo sobre las Fuerzas Armadas".

"La última fuerza con que contaba era con las Fuerza Armadas. El presidente se sostiene en el mando más por inercia que por poder personal o por respaldo de alguna parte significativa de la población", señaló Martínez.

"Las Fuerzas Armadas que están acuarteladas van a reponer en el mando a su comandante".

Sin embargo, no todos creen que Zelaya haya perdido todo apoyo en Honduras.

BBC Mundo habló con Rafael Alegria, dirigente de la Liga Campesina Internacional, quien se hallaba este jueves en la Casa Presidencial.

Según Alegría, Zelaya cuenta con "un gran respaldo del pueblo", y citó a los sectores indígena, campesino, obrero, magisterial, cafetalero, así como a las clases medias hondureñas.

"Todo el mundo está apoyando la decisión del presidente Zelaya (de ir a una consulta nacional este domingo), pero hay una reacción adversa tremenda de la oposición en este país", afirmó.

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