Bogotá-Quito, relación en tribunales

Las conflictivas relaciones entre Colombia y Ecuador cada vez pasan más por los tribunales nacionales e internacionales que por las cancillerías, después de que Quito rompió con Bogotá en marzo de 2008.

Image caption La "judicialización" de las relaciones entre estos vecinos andinos tiene dos caras.

La "judicialización" de las relaciones entre estos vecinos andinos, que comparten una frontera de 585 kilómetros, tiene dos caras, como lo aseguran expertos y diplomáticos consultados por BBC Mundo.

Por un lado, es positivo que se arreglen judicial y civilizadamente temas que han generado grandes tensiones, como la lucha contra el narcotráfico y las guerrillas de izquierda.

Pero, por el otro, es preocupante que la relación se concentre en el plano judicial, porque si continúan los pleitos -que podrían tardar años en resolverse-, el restablecimiento de los vínculos diplomáticos estaría cada vez más lejano.

El académico ecuatoriano César Montúfar, experto en relaciones internacionales y nuevo diputado de la Asamblea Nacional de su país, le dijo a BBC Mundo que "judicializar el problema calza perfectamente en la estrategia ecuatoriana".

Según Montúfar, del partido opositor Convergencia Nacional, para el presidente de su país, Rafael Correa, es rentable mantener el tema de Colombia en primer plano, "en momentos en que ha caído un poco su apoyo en las encuestas" y cuando está a punto de asumir un nuevo período de gobierno.

Por esa razón, Montúfar, profesor de la Universidad Andina Simón Bolívar, no ve cercano un restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Bogotá y Quito.

Rompimiento diplomático y personal

"Mientras (el mandatario colombiano) Álvaro Uribe y Rafael Correa sean presidentes, no creo que eso sea posible", declaró Montúfar en una entrevista telefónica.

Es que las relaciones entre Colombia y Ecuador no sólo se rompieron en lo diplomático, sino también en lo personal.

Eso ocurrió el 3 de marzo de 2008, tras el bombardeo al campamento en Ecuador donde se encontraba Raúl Reyes, el tercero al mando de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

La escalada judicial empezó poco después con una demanda de Ecuador contra Colombia ante el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya, por los presuntos efectos negativos de las fumigaciones -con el herbicida glifosato- en los cultivos ilícitos de coca en el lado colombiano de la frontera.

Las acciones judiciales continuaron a raíz del bombardeo contra el campamento de Reyes, donde murieron más personas, entre ellas el ciudadano ecuatoriano Franklin Aisalia.

Según las autoridades de su país, Aisalia sobrevivió al bombardeo pero fue ejecutado por los militares colombianos.

Pero Colombia niega que Aisalia haya sido matado a golpes, como sostienen las autoridades ecuatorianas.

Hace poco, en un hecho con pocos precedentes en el sistema interamericano, Ecuador demandó a Colombia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Pocos días después, un juez ecuatoriano ordenó la captura de Juan Manuel Santos, quien era ministro de Defensa cuando Bogotá realizó el ataque.

Este último caso generó una dura reacción del gobierno de Colombia, quien considera que el juez ecuatoriano se extralimitó.

¿Asesinato de Reyes?

BBC Mundo supo que a las autoridades colombianas les cayó muy mal que, en la providencia donde se ordena la captura de Santos, el juez ecuatoriano hable del "asesinato" de Raúl Reyes.

Image caption Colombia reaccionó duramente contra la orden de captura del ex ministro de Defensa.

Por eso, el gobierno colombiano conformó un equipo de abogados y expertos en asuntos internacionales para coordinar la defensa del ex ministro y se opuso a que Interpol emitiera una orden internacional de captura.

El equipo sesionó por primera vez hace una semana durante casi ocho horas en la sede de la cancillería en Bogotá.

"Nosotros nos vamos a defender y, sin lugar a dudas, vamos a proteger a cualquier ciudadano colombiano, sea soldado, general o ministro", le dijo a BBC Mundo un funcionario del gobierno que pidió la reserva de su nombre.

Al mismo tiempo, BBC Mundo también conoció que, por ahora, Colombia descarta pedir medidas cautelares a favor de Santos ante la CIDH, como había sido anunciado por el gobierno.

El gobierno de Álvaro Uribe, además, ha dejado saber que no apoya las acciones anunciadas por un grupo de abogados, que pretenden denunciar judicialmente en Colombia al presidente ecuatoriano Rafael Correa, por supuestos vínculos con las FARC.

Tensiones comerciales

Sin embargo, otros expertos consultados, como el ex canciller Augusto Ramírez Ocampo, sostienen que Colombia no debería cruzarse de brazos.

Mientras Álvaro Uribe y Rafael Correa sean presidentes, no creo que eso (el restablecimiento de las relaciones diplomáticas) sea posible César Montúfar, politólogo y diputado ecuatoriano

Ramírez Ocampo indicó que las autoridades colombianas deberían explorar si cabe emprender alguna acción judicial contra Ecuador, a la luz de las resoluciones aprobadas por Naciones Unidas después de los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y de instrumentos internacionales como la Convención de La Habana.

Entre tanto, las tensiones también han aflorado en el campo comercial.

Esta semana, en Bogotá se prendieron nuevamente las alarmas cuando se informó que las autoridades de Ecuador estarían planeando imponer aranceles a las importaciones de Colombia.

Ramírez Ocampo señaló que, si se concreta ese anuncio, Colombia tendrá que acudir ante la Comunidad Andina de Naciones y, eventualmente, ante el Tribunal Andino de Justicia.

Más allá de si esto último signifique un nuevo pleito, los expertos no ocultan su preocupación de, en medio de las tensiones, crezca la xenofobia entre dos países que mantuvieron durante muchos años una muy buena relación.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.