A 40 años de "la guerra del fútbol”

El gol definitorio
Image caption Fotografía publicada por el diario El Sol de México que capta el gol de la victoria de El Salvador.

Hace 40 años Honduras y El Salvador fueron a la guerra.

La expulsión de campesinos salvadoreños afectados por una reforma agraria en Honduras promovida por el gobierno del general Oswaldo López Arellano fue el detonante.

López Arellano, que enfrentaba una huelga general convocada por sindicatos, universitarios, comerciantes y docentes, encontró una válvula de escape.

Y en El Salvador, la llegada de miles de desplazados ponía en aprietos socioeconómicos al gobierno del general Fidel Sánchez Hernández.

Alrededor de 300.000 salvadoreños habían emigrado a Honduras desde la década de los años 20 del siglo pasado a trabajar en las bananeras.

En medio de aquellos meses turbulentos, las selecciones de fútbol de ambos países disputaban una plaza para el mundial de fútbol México 70.

Uno de los jugadores de la escuadra salvadoreña, Mauricio "Pipo" Rodríguez, recuerda la tensión que rodeó cada uno de aquellos partidos.

La eliminatoria

El seis de junio de 1969 el equipo de El Salvador debió enfrentar a su similar de Honduras en la ciudad de Tegucigalpa.

El juego contra los salvadoreños era asunto de Estado.

De hecho, el abogado José Luis González Sibrián reseña en el libro Las 100 horas que el gobierno de López "gastó 200.000 lempiras en la preparación del seleccionado de fútbol".

Un pasquín de la época ilustra el nacionalismo que vivía Honduras en aquel momento:

"Que Honduras de ahora en adelante será única y exclusivamente para los hondureños, debes cooperar para echar fuera de nuestro país, a todos estos malvados, procaces, asesinos, rufianes, analfabetas y, por naturaleza, ladrones", decía uno de los estribillos.

Aquella noche previa al juego, Pipo Rodríguez recuerda que los aficionados "reventaron cuetes (cohetes), llevaron mariachis y estuvieron gritando para no dejarnos dormir".

Al siguiente día, El Salvador perdió 0-1.

La revancha

Image caption El conflicto dejó 5.000 muertos en 100 horas.

La llegada de la selección hondureña a San Salvador por el segundo partido el 15 de junio también se convirtió en un asunto nacional.

"Recuerdo que ellos se habían quedado en uno de los pisos más altos del hotel a sabiendas que les podía pasar lo mismo que a nosotros en Tegucigalpa", declara a BBC Mundo Pipo Rodríguez.

"Pero aquí como la gente es un poquito ingeniosa, consiguió cuetes de vara para que reventaran allá arriba y tampoco pudieran dormir", añade entre risas.

Al siguiente día, Honduras cayó 0-3.

El coronel retirado del ejército hondureño César Elvir Sierra sostiene en su libro "La gran conspiración del gobierno salvadoreño para la guerra de 1969"que "los días 13, 14, 15 y 16 de junio se produjeron varios incidentes en contra de los futbolistas y seguidores del equipo nacional. Por la contundencia con que se realizaron, se puede establecer que estaban bajo la influencia de la hostilidad hacia Honduras".

El gol

"Durante 40 años alguna gente ha creído que la pasión que desata el fútbol provocó una guerra, lo cual es absolutamente falso", insiste a BBC Mundo Pipo Rodríguez, quien entró en la historia del deporte salvadoreño el 27 de junio.

Image caption Mauricio Rodrguez fue el autor del gol de la victoria en el juego eliminatorio en 1969.

Aquel día era el tercer encuentro, el definitivo, para que uno de los dos equipos enfrentara a Haití por una de las plazas codiciadas del mundial.

Las autoridades deportivas internacionales escogieron a México como territorio neutral.

Al concluir el periodo reglamentario, el marcador era 2-2. Pero al minuto 11 del tiempo extra vino la jugada sorpresa.

"La jugada del gol no se me ha borrado de la mente", relata Pipo.

"Una pelota que sacaron desde la cancha de nosotros. En ese instante, Elmer Acevedo la bajó y se la dio a Mon (Ramón Martínez), y Mon vio que yo iba corriendo y la tiró a la espalda de los zagueros y les gané en velocidad porque los sorprendí".

"El arquero se tiró a la pelota y como yo no la alcanzaba, me tiré también. Logré llegar un poquito antes que él y la desvié a mi lado derecho, y la pelota se fue despacio porque la grama estaba mojada. Cuando llegó a la red, inmediatamente supe que ese partido lo teníamos ganado".

El Salvador se impuso por un gol de ventaja.

Las 100 horas

Dieciséis días después, el 14 de julio de 1969, la Fuerza Aérea salvadoreña atacó por sorpresa el aeropuerto de Toncontín, en Tegucigalpa, así como poblados fronterizos.

El general retirado José Luis Rosales Panameño, que estuvo en el círculo presidencial de El Salvador como miembro del Estado Mayor, explicó a BBC Mundo que "el objetivo fue garantizar el ingreso de nuestras tropas en territorio enemigo".

Honduras contraatacó un día más tarde bombardeando el aeropuerto de Ilopango, en San Salvador, y la refinería de petróleo en el puerto de Acajutla y tanques de almacenamiento de combustibles en el puerto de La Unión.

La guerra, que duró cien horas, dejó 5.000 muertos y heridos, entre militares y civiles, y concluyó el 18 de julio, cuando la Organización de Estados Americanos (OEA) ordenó el cese el fuego.

Ahora Pipo rememora que volvió a ver a sus contrincantes diez años más tarde, tras el fin del conflicto. "Ellos eran una generación de buenos futbolistas hondureños. No había pasado nada entre nosotros; era un problema de gobiernos", sostiene.

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