Vivir a 48 grados Celsius en México

Onda de calor
Image caption En verano en Mexicali, la temperatura alcanza hasta 48 grados Celsius.

Dormir en el techo de las casas, colocar barras de hielo en el centro de una habitación, pasar la mayor parte del día en centros comerciales con aire acondicionado sin comprar nada: es la vida a 48 grados Celsius (118 Fahrenheit), la temperatura que cada verano suele presentarse en la ciudad de Mexicali, Baja California, en el norte de México.

Desde hace un par de meses el país padece una inusual onda cálida en al menos 15 estados. Allí la temperatura promedio ha sido de 35 grados Celsius (95 Farenheit).

Hasta ahora la Secretaría de Salud reconoce la muerte de ocho personas por "golpe de calor" en el país, como se llama a la deshidratación extrema.

Cuéntenos su experiencia con el calor

El área más afectada es Mexicali, ubicada en una zona desértica, y considerada la ciudad más calurosa de México.

"Aquí la gente se puede morir en la calle si no toma precauciones", dijo a BBC Mundo René Rosado, director de Protección Civil del gobierno local.

Dormir sobre la casa

En las zonas marginadas de Mexicali muchas familias duermen en el techo de sus casas, porque la temperatura en las noches -cuando baja el calor- suele ser de hasta 39 grados Celsius (102 Farenheit).

Lo hacen quienes no tienen energía eléctrica o carecen de recursos para comprar un equipo de refrigeración, le dijo a BBC Mundo Rosario Ayala, del Centro de Apoyo al Trabajador Migrante.

"La gente se baña para refrescarse y luego, en el techo, acomoda colchonetas y allí se duerme, a veces con tela de mosquitero encima para que no piquen los insectos", explicó.

Es una forma de evitar el calor, aunque no exenta de riesgos.

"Tengo compas (amigos) que se dan la vuelta dormidos y se van al suelo. Nomás se oye el golpe cuando caen, algunos hasta las costillas se han roto", dijo José Martínez en conversación con BBC Mundo.

Para evitar accidentes, algunos colocan tablones en la orilla del techo, y otros "se amarran el pie con una cuerda porque es más seguro", agregó Martínez.

Sin embargo, la práctica de dormir sobre las casas o en los jardines y patios es cada vez menos frecuente, por el miedo a los ladrones y a las balas perdidas del crimen organizado.

Cocinando sobre un auto

En Mexicali el verano empieza el 21 de junio y concluye a mediados de septiembre. En ese lapso, el calor determina la vida de los "cachanillas", gentilicio adoptado por los habitantes de la ciudad.

Algunos mojan las paredes para refrescar las casas; otros enfrían el agua con hielo para tomar una ducha y la mayoría concentra su vida familiar en las habitaciones con clima artificial.

Los fines de semana o en vacaciones escolares, la práctica común es acudir a los centros comerciales y pasar allí la mayor parte del día, dijo Paulina Ramírez en conversación con BBC Mundo.

"Es para ahorrar electricidad, porque las tarifas son muy altas. Yo cada mes pago más de US$300".

Según Ramírez, el calor también es motivo de broma, como romper huevos sobre el capó de un auto y observar como se cuecen.

Y en las zonas turísticas de la ciudad se venden souvenirs con frases como la siguiente: "Para vivir en Mexicali hay que estar loco, ebrio o enamorado"

La otra cara de la moneda

Vivir a 48 grados Celsius plantea otras dificultades: desde hace seis años el gobierno de Mexicali aplica un programa especial para evitar que personas vulnerables -como inmigrantes o indigentes- pierdan la vida por deshidratación.

La policía local recorre las calles para detectarles y luego los traslada a refugios especiales con refrigeración.

Además, la Secretaría de Salud de Baja California distribuye raciones de suero y pastillas de sal en toda la ciudad.

Según el director de Protección Civil de Mexicali, es peligroso permanecer a la intemperie en el periodo de más calor, entre las 10:00 y las 19:00 horas.

Las autoridades prevén que haya más víctimas mortales, cuando aumente todavía más la temperatura.

"Nos falta vivir lo peor", dijo el funcionario.

Informes de la Comisión Nacional del Agua indican que 2009 será un año "extraordinariamente seco" en la cuenca que abastece al Sistema Cutzamala, lo que obliga a reducir al máximo el consumo.

De lo contrario, advirtió el organismo, la ciudad de México se quedaría sin abasto de agua en el estiaje de 2010.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.