Tensión y división en UNASUR

Álvaro Uribe, presidente de Colombia
Image caption El presidente colombiano será el gran ausente de la cumbre en Ecuador.

La reunión de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR), que acaba de empezar en Quito, Ecuador, no podía tener peores auspicios.

La que debía ser una reunión más de los mandatarios de los 12 países de América del Sur que en mayo de 2008 reemplazaron a la Comunidad Suramericana de Naciones con UNASUR, se convirtió en un foco de debate y atención por la larga polémica entre Colombia, Ecuador y Venezuela, que en los últimos días se ha visto alimentada por un acuerdo militar entre Washington y Bogotá.

De hecho, se esperaba que el tema que dominara la agenda fuera el acuerdo para que militares estadounidenses utilicen al menos siete bases militares colombianas.

Sin embargo, hay señales de que este debate podría haber sido aplazado para una futura reunión. Como sea, uno de los principales protagonistas, el presidente colombiano Álvaro Uribe, estará ausente tanto del posible debate como de la cumbre.

Ausencia del protagonista

Según el colaborador de BBC Mundo en Colombia, Hernando Salazar, el gobierno colombiano indicó que, debido a la ruptura de relaciones con Ecuador y a que ese país va a empezar a ocupar la presidencia de UNASUR por un año, no había garantías para ir a Quito.

Por su parte, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, aseguró que Uribe no asiste "no se atreve, tiene miedo a dar la cara, no tiene cara que poner ante la traición".

La semana pasada, en un movimiento que fue leído por algunos como una búsqueda de apoyo para evitar una condena general en la cumbre de UNASUR, el mandatario colombiano realizó una gira por siete países de América del Sur para explicar el alcance del acuerdo con EE.UU.

Bogotá y Washington aseguran que el objetivo es optimizar la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo y reemplazar en parte la capacidad operativa que pierde EE.UU. con el cierre de su base en Manta, Ecuador.

En cambio, para Chávez, EE.UU. busca convertir a Colombia en "el Israel de América Latina".

Por su parte, al presidente de Ecuador, Rafael Correa, le preocupa un incremento de la actividad militar en la frontera de ambos países, de acuerdo a Candace Piette, corresponsal de la BBC en América del Sur.

Bolivia también ha sido crítica con Colombia y su presidente, Evo Morales, acusó a Uribe de traidor.

¿Qué hará la UNASUR?

Tras la gira, Uribe logró el apoyo incondicional de Perú y un respaldo moderado de Paraguay, Chile y Uruguay (cuyo mandatario, Tabaré Vázquez tampoco asiste a la cumbre).

Brasil, al igual que esos países, defendió la soberanía colombiana, pero expresó su preocupación, algo que también hizo el gobierno argentino.

Durante las últimas semanas, los mandatarios de Brasil y Chile dijeron que el tema debía ser debatido durante la cumbre de UNASUR-

Con ese marco de respaldos y rechazos, se esperaba una declaración sobre el tema de las bases durante la cumbre, pero aún no se sabe exactamente qué pasará.

Según informó la agencia de noticias Reuters, Venezuela, Ecuador y Bolivia presionan por una sanción para Colombia, algo para lo que todavía no hay consenso,

La declaración final establecería que el acuerdo entre Bogotá y Washington debe ser tratado en una "reunión urgente" de los cancilleres y ministros de Defensa de América del Sur que tendrá lugar a fines de agosto, informó la agencia AFP.

En tanto, según la agencia EFE, los cancilleres sudamericanos acordaron aplazar el debate sobre las bases.

Sin relaciones

Image caption El mandatario venezolano aseguró que soldados colombianos cruzaron la frontera de forma intencionada.

La corresponsal de BBC Mundo en Caracas, Yolanda Valery, recordó que las relaciones con Bogotá atraviesan un momento de alta tensión, que echa por tierra los esfuerzos diplomáticos para restablecer la paz después de la ruptura de relaciones de 2007.

En tanto, Ecuador y Colombia no mantienen relaciones desde el último gran capítulo de esta "tensión andina", que ocurrió en marzo de 2008 tras el bombardeo de un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en territorio ecuatoriano.

Lea: Tensión en la frontera

En las últimas semanas dos incidentes volvieron a encender la polémica.

Por un lado, Suecia pidió explicaciones al gobierno venezolano por supuestos desvíos a las FARC de armas que había vendido a Venezuela, tras lo cual Chávez acusó a Colombia de extorsión.

Por otro, el presidente ecuatoriano Rafael Correa, se molestó por la divulgación de un video en el que se sugería que las FARC habían contribuido a su campaña, y advirtió que si Colombia volvía a violar la soberanía fronteriza de su país, "la respuesta será militar".

A pesar de los últimos acontecimientos que han agregado más tensión a la agria disputa, Chávez ordenó el sábado el retorno a Colombia de su embajador Gustavo Márquez para impulsar la creación de "bases de paz".

Caracas lo había retirado el 28 de julio tras acusar a Bogotá de lanzar "acusaciones irresponsables" al anunciar la incautación a las FARC de armas de fabricación sueca.

Polémica hasta último momento

Las denuncias de incidentes entre Colombia y Venezuela llegan hasta el inicio mismo de la cumbre de la UNASUR.

El domingo, Chávez denunció una supuesta incursión militar colombiana y anunció represalias comerciales.

Bogotá rechazó las afirmaciones del presidente venezolano y aseguró que "dicha información no era cierta".

Además, el gobierno colombiano anunció que sus Fuerzas Armadas habían capturado a once militares ecuatorianos, y los había devuelto a su país, por haber cruzado la frontera, informó la agencia AFP.

En la cumbre también se tratará, entre otras cosas, la crisis en Honduras tras el golpe de Estado.

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