Última actualización: jueves, 27 de agosto de 2009 - 16:03 GMT

Caracas y Bogotá encienden contrabando

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"Cúcuta está muerta", dijo Fernando, un comerciante colombiano que piensa regresar a su ciudad natal de Medellín porque prácticamente no hay trabajo en la frontera con Venezuela.

"Traemos telas y jeans desde Medellín para venderlos aquí y siempre hemos tenido ganancias pero ahora no. Volveré con mi familia a mi casa donde las cosas están un poco mejor. Aquí los negocios se acabaron", comentó.

Este es un sentimiento compartido por muchos miembros de la comunidad de comerciantes del lado colombiano de la frontera con Venezuela, quienes señalan que varios problemas que comenzaron en meses recientes los han afectado.

El principal de ellos, según expresaron, es la disputa entre el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y su homólogo colombiano, Álvaro Uribe, en torno a la decisión de Bogotá de permitir que Estados Unidos utilice siete bases militares ubicadas en territorio colombiano.

Eliodoro Viveros

Viveros perdió su cosecha debido a los roces entre Uribe y Chávez.

Recientemente, el presidente Uribe viajó a la región para reunirse con los representantes de la esa comunidad comercial y con políticos locales, para persuadirlos de que su gobierno tenía un plan para disminuir los efectos negativos provocados por la caída del comercio con Venezuela.

El plan incluía una reducción del impuesto sobre las ventas en Cúcuta y el mejoramiento de las vías que comunican a la región con el resto de Colombia.

Sin embargo, no todos los delegados presentes quedaron convencidos. El senador del Partido Liberal Juan Fernando Cristo se retiró de la reunión con Uribe.

"El presidente Uribe, los ministros y los tecnócratas de Bogotá, no entienden esta situación", afirmó a su salida del encuentro.

"Ellos no entienden lo que pasa en esta región de la frontera, ni a su gente, ni cómo funcionan las cosas aquí. Vienen a Cúcuta y hablan de presupuesto, de dinero, de infraestructura y de inversión social pero realmente no tienen soluciones", agregó.

Salen perdiendo

Muchos de los productos que Colombia exporta hacia Venezuela son perecederos, entre ellos: leche, huevos, carne, arroz y café.

Luego que Venezuela decidió cerrar su frontera, la mayoría de esa producción se perdió debido a que no tuvo salida y tuvo que ser destruida.

El productor de caña de azúcar local Eliodoro Viveros nos mostró en la pequeña población colombiana de El Zulia el daño que sufrió su cosecha.

"Cortamos esta caña pues teníamos la licencia de exportación, pero en ese momento hubo una disputa entre ambos presidentes. Chávez cerró la frontera y perdimos todo esto", dijo mientras movía montones de caña ennegrecidas e inútiles en el campo que se extendía detrás de él.

"Esto le ha pasado por lo menos tres veces a los miembros de nuestra cooperativa en las últimas semanas", añadió.

Viveros indicó que la cosecha representaba miles de dólares de ganancia para los agricultores involucrados.

Una estación de servicio vacía en Cúcuta, Colombia

La gente que vive en la frontera confía en que disminuyan las tensiones.

Su cooperativa tiene las esperanzas puestas en los planes para construir una planta de etanol en la región, de forma tal que los productores de caña de azúcar no dependan tanto del mercado venezolano.

Del lado venezolano de la frontera también se siente el efecto negativo pero de una manera diferente.

"Ambos países salimos perdiendo", comentó Alexis Balsa el comisionado de asuntos fronterizos del estado Táchira, Venezuela.

"Colombia pueda que esté perdiendo más a nivel económico pero en Venezuela hay escasez de alimentos debido a esta situación. El presidente Chávez ha decidido reemplazar a Colombia con Brasil o Argentina y esto va a ser muy negativo para esta región de la frontera porque el comercio internacional aquí se podría reducir a cero", advirtió.

Esto implicaría también más pérdida de empleos en la región”, vaticinó.

Contrabando

Sin embargo, mientras el comercio legal de alimentos, textiles, electrodomésticos y vehículos está paralizado, el comercio ilegal –especialmente de gasolina- está prosperando.

Los contrabandistas llenan sus tanques con gasolina barata en Venezuela y luego manejan hacia la frontera con Colombia y la descargan en Cúcuta donde registran grandes ganancias.

Tras haber pagado pocos centavos por el litro de combustible, pueden venderlo en Colombia por varios dólares.

Se estima que entre 15.000 y 20.000 personas viven de este tráfico y existe un flujo constante de vehículos, muchos de ellos conductores de taxis, que llevan el contrabando de combustible en una dirección y el contrabando de productos en la otra.

La mayoría de este negocio es manejado por bandas criminales y paramilitares, pero otros son ciudadanos de a pie de Colombia y de Venezuela que buscan obtener rápidamente dólares extras.

Gente en la frontera colombo-venezolana

El comercio legal entre ambas naciones se ubicó en US$7.000 millones en 2008.

Juan, quien no quiso darnos su verdadero nombre, es uno de esos conductores.

“Lo hago por lo menos una vez al día”, dijo mientras se aproximaba a Cúcuta con el tanque lleno de gasolina.

A su llegada a Colombia, encontró un puesto ubicado a un lado de la carretera donde usualmente vende su combustible.

Un joven de 20 años de edad, un "pimpinero" – como se conoce a quienes sacan gasolina venezolana- obtiene el combustible del automóvil de Juan utilizando su boca y una manguera a través de la cual chupa el combustible, una actividad en la que el pimpinero parece totalmente ajeno a cualquier tipo de riesgo potencial para su salud.

La transacción es exitosa y Juan se lleva a casa aproximadamente US$7-su equivalente en pesos colombianos por lo que le costó aproximadamente 50 centavos en Venezuela.

Recientemente, el ministro de Energía de Venezuela, Rafael Ramírez, anunció que Caracas no renovará un acuerdo sobre suministro de combustible preferencial a Colombia.

"No estamos preparados a subvencionar más la economía colombiana", expresó.

Esa decisión ha provocado que el contrabando de gasolina se convierta en un negocio más popular y rentable que nunca antes.

La realidad fronteriza

El gobierno venezolano anunció nuevas medidas para hacer frente al contrabando, entre ellas la utilización de sistemas de navegación satelital (GPS) para ubicar a los grandes camiones cisterna que transportan combustible y obligar a los conductores a que prescindan de su gasolina cuando crucen la frontera.

No obstante, pocos en Cúcuta confían que las autoridades venezolanos logren acabar con la industria ilegal.

"Esto siempre ha sido una popular manera de comerciar y es una buena forma de hacer dinero, pero hay cada vez más gente haciéndolo desde la discusión entre Chávez y Uribe", señaló Juan.

"Esta es la realidad en esta frontera", dijo.

Parece que la gente en ambas partes de la frontera está preocupada sobre las consecuencias, legales e ilegales, de los roces entre los dos líderes latinoamericanos.

"El presidente Chávez y el presidente Uribe no van a estar allí para siempre – o al menos espero que no", indicó el senador Cristo.

"Pero la gente de esta región va a estar aquí siempre. Debemos tener una buena relación con Venezuela y una muy buena relación con Ecuador en el sur".

"Chávez y Uribe necesitan entender que si ellos tienen diferencias personales, no deben involucrar en ellas a las poblaciones fronterizas", concluyó.

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