"Micheletti no quiere el poder"

Oscar Arias y delegados del gobierno interino de Honduras
Image caption La propuesta abarca el regreso de Zelaya amparado por una amnistía política.

El presidente interino de Honduras, Roberto Micheletti, está dispuesto a dejar el cargo si el depuesto, Manuel Zelaya, abandona sus intenciones de regresar al poder, de acuerdo a una propuesta surgida desde Tegucigalpa la noche del jueves.

Aunque el grueso de la propuesta no es nueva, incluye por primera vez la posibilidad de permitir el regreso de Zelaya amparado por una amnistía política para él y las partes involucradas en los eventos del 28 de junio pasado, que la comunidad internacional consideró un golpe de Estado, pero cuya supuesta legalidad insiste en defender Micheletti.

El acuerdo dejaría aún a Zelaya a merced de la justicia por supuestos delitos administrativos, pero Arturo Corrales, uno de los tres miembros del equipo negociador que ha representado al gobierno interino hondureño en las negociaciones de Costa Rica considera que "se abre una esperaza".

En diálogo con el corresponsal de BBC Mundo en Washington, Carlos Chirinos, Corrales afirmó que la iniciativa demuestra que Micheletti no aspira a quedarse en el poder

Corrales, quien realiza contactos diplomáticos en Washington, afirma que no es miembro del gobierno interino sino “un ciudadano privado hondureño” que presta su servicio para solucionar el problema político en su país

Además estima que será necesaria una comisión de la verdad para superar la crisis hondureña.

Esta propuesta del presidente Micheletti ¿significa que el gobierno está cediendo a la presión internacional?

Si usted revisa la historia de este evento, esta propuesta se la había manifestado hace dos semanas el señor Micheletti al mediador (presidente de Costar Rica) Don Oscar Arias como una posibilidad a considerar. Luego de la visita de los cancilleres (de la OEA a principios de esta semana) la volvió a exteriorizar. Él lo que quiere reafirmar con esto es que no está apegado al poder, que su intención no había sido llegar en esas circunstancias al poder y que para él es mucho más importante el desenlace democrático de Honduras con las elecciones en curso.

Y en ese sentido, ¿no sería más sencillo aceptar el regreso del presidente Zelaya sin condiciones como exige la comunidad internacional?

Lo que ocurre es que primero era importante recobrar el diálogo con el secretario general de la OEA. Gracias a esa cita se ha recuperado esa comunicación que es importante para superar cualquier situación. Y segundo, los señores cancilleres evidenciaron, fueron testigos, de que en efecto había habido toda una situación que desembocó en el 28 de junio. Nosotros somos muy exigentes en que se cree la comisión de la verdad. Es un imperativo. Porque resolver esto para Honduras demanda que toda la verdad quede plasmada. Para efectos internos de la democracia hondureña y para efectos externos del resto del mundo.

En su comisión qué tanta esperanza tienen de que el presidente Zelaya acepte la propuesta, si tomamos en cuenta que la línea de sucesión pasa por el presidente de la Corte Suprema, que es un poder que ya ha condenado a Zelaya, por lo que él podría considerar que no se le sigue garantizando neutralidad.

Nosotros tenemos la esperanza de que por la ruta del diálogo y con el planteamiento de este desprendimiento, un gobierno de unidad nacional ayude a moderar los ánimos y que permita llegar a un desenlace con las elecciones. Si bien es cierto que tiene sus dificultades de aceptación, que yo tengo la obligación de considerarlas, también tengo la esperanza de que sea un punto de partida para acercar las posiciones.

Ustedes comunican la propuesta, pero ¿tienen ustedes el trabajo de negociarla con representantes del presidente Zelaya?

Sí, estamos promoviéndola y al mismo tiempo estamos escuchando. Sabemos que es un trabajo que tenemos que hacer con prontitud porque tenemos poco tiempo.

¿Hay algún encuentro previsto con representantes del presidente Zelaya?

Todavía no se ha fijado. Pero con el mismo espíritu con el que estamos asistiendo en San José consideramos que el díalogo debe darse en todo lugar y en todo momento.

Image caption Corrales dice que la comunicación con el equipo de Zelaya no se ha interrumpido.

¿Pero están haciendo gestiones para un próximo encuentro?

Nunca se ha interrumpido las comunicaciones. A nivel privado se ha mantendo ese flujo de información que es imprescindible para el diálogo.

La elecciones son en noviembre, ¿qué tan posible es que en tan corto plazo se concrete algún tipo de acercamiento?

Cuando uno anda preocupado por su país uno no puede desfallecer. Salimos con la esperazan que todo cristiano debe tener de que debemos encontrarle una solución a esta situación hondureña.

Pero la amnistía que plantea esta iniciativa del presidente Micheletti no incluye ciertos delitos, por lo que el presidente Zelaya tendría que afrontar algunas denuncias en su contra. Eso podría seguir complicando un acuerdo.

La amnistía es tal y como la propone Don Oscar Arias, que es eminentemente política. En Honduras hay una indisposición a las amnistías porque dicen que es como condonar cualquier tipo de cosas. Pero a propuesta de Don Oscar Arias y con el ánimo de alcanzar un acuerdo, se incluyó ese punto.

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