Periódico cubano ataca la censura

Hombre lee Juventud Rebelde
Image caption Es la primera vez que un medio levanta la voz contundentemente contra la censura.

El periódico de la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba lanzó un ataque contra la censura de prensa y sus promotores, afirmando que se trata de una "enfermiza obsesión por cuidar 'la imagen' del país, del ministerio, la empresa o el territorio".

Aunque en el artículo del periódico Juventud Rebelde no se mencionan nombres de personas ni de organismos, es la primera vez que un medio oficial levanta la voz de forma tan contundente contra quienes cotidianamente aplican la censura a los periodistas cubanos.

Juventud Rebelde dice que la censura "en ocasiones es paranoia por el destino de tu puesto, tu cargo y algunas bagatelas más", dando a entender que algunos de los funcionarios que la aplican sólo lo hacen para proteger sus privilegios.

"Las sociedades también necesitan espejos para mirarse y detectar sus arrugas; las cuales, a diferencia de las que marcan los rostros humanos, sí son reversibles. Y nuestro socialismo requiere observarse sistemáticamente, sin aferramiento a imágenes idílicas, ni engañosas pretensiones de si somos el mejor de los mundos", expresa el artículo del periodista José Alejandro Rodríguez.

Ceguera

El artículo acepta, sin embargo, que en algunos casos puede no haber mala intención y que los mueve la "confusión" de que los problemas del país "no deben dilucidarse públicamente, porque demeritan las reales conquistas de la Revolución".

"Y esa ceguedad, de la cual beben oportunistas e indolentes, con cargo o de filas, puede alimentar la sensación de que todo anda bien. Lo más pernicioso es que confundamos la realidad con los deseos", afirma Rodríguez.

El diario sostiene que los males hay que reconocerlos primero para poder combatirlos y pone como ejemplo la "mucha resistencia (que) hubo largo tiempo a aceptar que en nuestra sociedad ya se incubaban larvas de la corrupción".

¿Armas al enemigo?

El periodista se lanza contra el principal argumento esgrimido por los censuradores, sosteniendo que "algunos han llegado a percibir el ejercicio sano de la crítica (…) como una concesión de flojos; como darle las armas al enemigo".

Image caption Un departamento ideológico controla tanto a los periodistas cubanos como a los extranjeros acreditados en el país.

El periódico agrega: "El misil más peligroso que podemos ofrendarle a quienes quisieran desmantelar una obra de 50 años es el silencio, la simulación, la doble moral, la conformidad, la desactivación de la intransigencia ante los males que se incuban y desarrollan ante nuestros ojos".

También se refiere a la censura que se aplicaba en los países comunistas de Europa y afirma que esos gobiernos desaparecieron cuando se "extravió el visor de lo que realmente sucedía, y la brújula para rectificar la ruta. Esa lección no puede olvidarse".

Burocracia y periodismo

En Cuba todos los medios pertenecen a organizaciones cercanas al Partido Comunista, como por ejemplo, el diario Trabajadores, de la central sindical; o el propio Granma, del Partido Comunista.

Periódicos, emisoras de radio y canales de televisión dependen editorialmente del Departamento Ideológico del Comité Central del Partido Comunista. Este organismo es el que vigila también el trabajo de los medios de prensa extranjera acreditados en Cuba.

La falta de independencia editorial hace que los medios de prensa nacionales, en ocasiones, resulten repetitivos, monocordes y totalmente acríticos.

Durante años en ellos sólo se han reflejado "logros", obviando los grandes problemas del país.

Juventud Rebelde ha tomado en los últimos meses una posición sorprendentemente más critica que el resto de los medios. Y la actual "carga" contra la burocracia censuradora parece prometer que este periódico continuará en la misma línea.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.