Uribe acepta liberación gradual de rehenes

Álvaro Uribe, presidente de Colombia
Image caption Cambio de posición.

Tras un pulso de cinco meses, el gobierno de Álvaro Uribe aceptó finalmente que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) liberen de manera unilateral a tres rehenes que llevan años en su poder.

Hasta este sábado, Uribe exigía la liberación en un solo grupo de los 23 militares y policías en poder de la guerrilla, así como la devolución de los cuerpos de otros rehenes que han muerto en cautiverio.

Pero esa era una exigencia casi imposible de cumplir, teniendo en cuenta que las FARC presionan por negociar un acuerdo humanitario y que desde comienzos de 2008 sólo han hecho liberaciones unilaterales y de manera parcial.

Con la decisión de este sábado se espera que se abran las puertas para la entrega de los secuestrados más antiguos en poder de las FARC, quienes están cautivos desde finales de 1997. Se trata de los cabos del ejército Pablo Emilio Moncayo y Libio Martínez.

El pasado 16 de abril, el grupo armado anunció la intención de liberar a Moncayo y al soldado Josué Calvo; posteriormente incluyeron a Martínez en el listado.

Pero el proceso de liberación se estancó cuando el gobierno se negó a autorizar una operación humanitaria para liberar únicamente a esos tres rehenes.

Repercusiones favorables

El profesor Gustavo Moncayo, padre de Pablo Emilio y conocido como "el caminante de la libertad", le dijo a BBC Mundo que él y su familia “recibimos con mucha alegría la noticia”.

Moncayo terminó recientemente una caminata de más de 100 kilómetros hasta Bogotá, con una cruz a cuestas.

“Yo estaba dispuesto a crucificarme en la Plaza de Bolívar de Bogotá –a 200 metros del Palacio Presidencial-, pero los ruegos de mi hija me hicieron desistir”, explicó Moncayo.

El analista León Valencia, director de la Corporación Nuevo Arco Iris, declaró a BBC Mundo que a él le parecía “inaudita” la posición que había adoptado el gobierno.

“Creo que el presidente optó por dejar participar en las liberaciones a la senadora Piedad Córdoba y al Comité Internacional de la Cruz Roja, pero también incluyó a la Iglesia Católica, que era un punto de honor para él”, señaló Valencia.

Extradición de guerrillera

Image caption La mujer fue extraditada a EE.UU. por cargos de narcotráfico.

El cambio de posición de Uribe se conoció pocas horas después de que fuera extraditada a Estados Unidos Nancy Conde, una guerrillera de las FARC conocida como “Doris Adriana”.

La mujer, extraditada por cargos de narcotráfico, era la novia de “Cesar”, uno de los dos insurgentes que fueron capturados durante la Operación Jaque, en la que se rescataron a 15 rehenes, entre ellos Ingrid Betancourt y tres estadounidenses.

Aunque la justicia de Estados Unidos solicitó a “Cesar”, la Corte Suprema de Justicia de Colombia no autorizó su envío, pues consideró que el secuestro de los tres norteamericanos ocurrió en Colombia.

En el caso del narcotráfico, la Corte admite que es un delito trasnacional, que empieza en Colombia y termina en otros países.

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