Colombia: polémica por despido de columnista de El Tiempo

Portada de diario "El Tiempo"
Image caption "El Tiempo" es el diario más leído de Colombia.

Que un diario prescinda de los servicios de un columnista no es raro. Lo extraño es que lo haga en público, sin previo aviso y al final de un artículo de opinión con el que las directivas no están de acuerdo.

Eso es lo que pasó en las últimas horas en Colombia con la politóloga Claudia López, una opositora del presidente Álvaro Uribe –cuya segunda reelección sigue siendo una incógnita- y una de las columnistas más leídas de El Tiempo, el diario más importante de este país.

El hecho generó un intenso debate sobre la libertad de opinión, originó la creación de grupos de apoyo en Facebook, produjo una gran cantidad de mensajes de lectores y hasta la presentación de una moción de censura contra un ministro.

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Luego de colaborar con el diario durante casi 30 meses, López fue despedida el martes, a través de una breve nota de la dirección de El Tiempo, que rechazó por "falsas, malintencionadas y calumniosas" sus opiniones sobre el cubrimiento que el diario le dio a un escándalo por la entrega de millonarios subsidios agrícolas por parte del gobierno de Uribe.

"La Dirección de este diario entiende su descalificación de nuestro trabajo periodístico como una carta de renuncia, que acepta de manera inmediata", remató la nota.

En su último escrito, la columnista se quejó del "conflicto de intereses" de El Tiempo para cubrir el escándalo, pues uno de sus accionistas, Juan Manuel Santos, quiere ser candidato a la presidencia de la república y el diario, controlado por el Grupo Planeta, aspira a que el Estado le otorgue un canal de televisión.

En el ojo del huracán por el escándalo de los subsidios agrícolas –que en teoría beneficiaban a pobres campesinos, pero en la práctica también fueron a manos de ricos terratenientes- se encuentra Andrés Felipe Arias, ex ministro de agricultura y rival de Santos por una candidatura presidencial del "uribismo".

Image caption López colaboraba con el diario desde 2007.

"Censurada"

En diálogo con BBC Mundo, López dijo que se siente "censurada" y expresó que no cuestiona la decisión del diario de retirarla, pero sí la forma como lo hizo.

"Estoy desconcertada por la sobrereacción del periódico. Es sorprendente que el epicentro del periodismo escrito en Colombia no resista un debate sobre sus conflictos de interés. Eso me aterra", declaró López.

La columnista comparó la decisión del diario con lo que hace el presidente venezolano, Hugo Chávez, cuando dice "qué es bueno y qué es malo, qué se puede decir y qué no, qué es admisible y qué no es admisible".

"El mensaje para los columnistas que se quedan es brutal: que el periódico los puede echar si disienten", añadió.

El episodio generó muchas reacciones, empezando por las de los lectores de El Tiempo, que al final del día habían escrito más de 1.700 comentarios, la mayoría de ellos a favor de López y en contra del periódico.

El opositor Partido Liberal se solidarizó con López y promovió la citación a una moción de censura en el congreso contra el actual ministro de agricultura.

Otro columnista de El Tiempo, el ex ministro de hacienda Rudolf Hommes, declaró que “si la gente no tiene libertad de escribir, es mejor que no escriba” y dio a entender que reconsidera su permanencia en el diario.

Pero otros columnistas del mismo diario apoyaron la decisión de las directivas. El ex consejero presidencial José Obdulio Gaviria –un antagonista de López- le dijo a BBC Mundo que el despido de la columnista es "algo natural".

López "no tiene límites"

"Para Claudia López no hay reglas. Ella no tiene límites en su comportamiento negativo", declaró Gaviria, un hombre cercano al presidente Uribe, quien el mes pasado descalificó a la comentarista.

En cambio, el columnista Daniel Coronell, quien escribe para la revista Semana, expresó que la decisión “es una arbitrariedad contra alguien que cuestiona al gobierno”.

"Se trata de un muy mal precedente para el periodismo y para el país", añadió Coronell, en diálogo con BBC Mundo.

Image caption Para Gaviria, el despido fue "natural".

El analista de medios Germán Rey, quien fue defensor del lector de El Tiempo, le expresó a BBC Mundo que el despido de López fue "verdaderamente denigrante para el periodismo colombiano".

"La opinión es libre y documentada con diferentes perspectivas, y los lectores tenemos pleno derecho a escuchar versiones diferentes sobre las realidades que vive Colombia", se quejó Rey.

Según el experto, el caso ratifica que los medios de comunicación, como poderes fácticos, les exigen responsabilidades a los otros poderes, pero no quieren que se las pidan a ellos.

"Los medios son muy poco democráticos internamente", subrayó.

Otros columnistas adoptaron una posición equidistante. María Jimena Duzán, quien trabajó para El Tiempo y ahora escribe en Semana, dijo que ella nunca fue censurada en el diario, pero se solidarizó con López.

"Sacar a gorrazos a Claudia López no contribuye a la imagen del periódico ni a la libertad de opinión. Hay formas distintas de fijar las reglas", dijo Duzán.

En su editorial de este miércoles, el diario respondió a los cuestionamientos y dijo que “en este matutino no se fabrican o inducen noticias, ni se condiciona el cubrimiento de las mismas a intereses políticos o económicos”.

"Una cosa es el derecho a la libertad de expresión, que El Tiempo ha respetado y defendido en forma indeclinable a lo largo de sus casi 100 años de existencia, y otra es el deber de sus columnistas de abstenerse de hacer acusaciones o descalificaciones sin fundamento", reiteró el periódico.

El caso puso en la agenda las dificultades para separar las políticas informativas de las posiciones editoriales expresadas por los columnistas.

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