Lugo relevó a su cúpula militar

El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, relevó este miércoles de sus cargos a los comandantes del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, un día después de que descartara la existencia del riesgo de un golpe de Estado.

Image caption Lugo aseguró que las FF.AA. no se prestarán a ningún intento golpista.

El cambio, el tercero que ordena Lugo desde su asunción el 15 de agosto de 2008, fue anunciado tras la reunión que el jefe de Estado realiza los miércoles por la mañana con los altos mandos militares.

Un día antes, Lugo había rechazado cualquier riesgo de un quiebre del proceso democrático.

"Yo les puedo asegurar, como comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de la Nación, que institucionalmente no existe ningún peligro de golpe de Estado, por los menos promovido por el estamento militar", afirmó en rueda de prensa.

El mandatario dijo estas palabras ante una consulta sobre rumores de un acuartelamiento de militares y policías durante el fin de semana y en medio de versiones de amenazas de bomba en centros nocturnos de Asunción.

Pero indicó que pueden haber "pequeños bolsones (grupos)" de militares que podrían "ser utilizados por la clase política", aunque aseguró que "institucionalmente las Fuerzas Armadas no se prestarán a ningún tipo de intentona golpista".

Los cambios

El general Juan Óscar Velázquez fue apartado de la Comandancia del Ejército y en su lugar asumirá el general Bartolomé Ramón Pineda.

Por su parte, el general Hugo Gilberto Aranda reemplazará al general Darío Dávalos como jefe de la Fuerza Aérea.

Mientras que el contraalmirante Emérito Orué, comandante de la Armada, sustituirá al contraalmirante Claudelino Recalde.

El portavoz militar, el coronel José Manuel Cáceres, informó de esos cambios en un comunicado e indicó que la posesión de los nuevos oficiales se realizará este jueves.

El único que permanecerá en su cargo es el comandante de las Fuerzas Militares, Cíbar Benítez Cáceres, segundo de Lugo como Jefe de las Fuerzas Armadas, y que pasará a retiro en diciembre.

El editor de BBC Mundo Adrián Fernández observa que, a pesar de que Lugo aseguró que las Fuerzas Armadas no se prestarán a ningún tipo de intentona golpista, el relevo de los jefes militares se da en el marco de un ambiente político muy caldeado.

"En los últimos días, algunos congresistas han advertido que el mandatario se estaría exponiendo a que se le inicie un juicio político por supuestos manejos corruptos en la compra de tierras que iban a ser destinadas a la reforma agraria, por presuntamente promover la 'lucha de clases' y 'simpatizar' con el Ejército del Pueblo Paraguayo, un grupo guerrillero al que se le atribuyen varios secuestros", indica Fernández.

Analistas políticos, algunos miembros de la coalición gobernante y sectores de izquierda han señalado que un juicio al gobernante por esas razones equivaldría a un golpe de Estado disfrazado o encubierto con un manto de "legalidad" y hasta hablan de la "honduranización" de la política local, agrega el editor de BBC Mundo.

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