Nuevo cambio militar en Paraguay

General de brigada Juan Óscar Velázquez
Image caption Hace solo dos días el general Velázquez fue relevado de la comandancia del Ejército.

El presidente de Paraguay Fernando Lugo, designó al general de brigada Juan Óscar Velázquez como nuevo comandante de las Fuerzas Militares.

El nombramiento se dio solo dos días después de que Velázquez hubiera sido relevado de su cargo como comandante en jefe del Ejército en una movida que vio cambios en la comandancia de los tres cuerpos armados del país.

El jueves habían asumido los nuevos jefes de las Fuerzas Armadas nombrados por Lugo; el general Bartolomé Pineda a la Comandancia del Ejército, el general Hugo Aranda a comandar la Fuerza Aérea y el contraalmirante Egberto Oruéa la Armada.

La promoción del general Velázquez al cargo de mayor jerarquía dentro de las Fuerzas Armadas completa la reestructuración total de la cúpula castrense iniciada por Lugo en medio de rumores sobre posibles intentos de desestabilización de la democracia.

Alimentando sospechas

El propio Lugo alimentó estas sospechas al afirmar que existen "pequeños bolsones (grupos)" de militares que podrían "ser utilizados por la clase política" para derrocarlo.

Image caption Los nuevos jefes de las FF.AA. nombrados por Lugo asumieron en medio de un clima enrarecido.

De esta forma, el mandatario apuntó sus dardos contra los miembros de la oposición, afirmando que cualquier intento de golpe de Estado no sería "promovido por el estamento militar".

A pesar de que ésta ha sido la tercera vez que Lugo ordena un cambio de la cúpula militar desde que asumió en agosto de 2008, la mayoría de los analistas consultados por BBC Mundo consideraron que las Fuerzas Armadas paraguayas no tienen el poder suficiente como para llevar a cabo un alzamiento.

Sin embargo, todos los observadores coincidieron en destacar la frágil situación política que afronta el mandatario, que ha sufrido un fuerte debilitamiento desde que llegó al poder, poniendo fin a más de seis décadas de gobierno del Partido Colorado.

Para muchos, la verdadera amenaza a la que se enfrenta Lugo proviene del Congreso -en manos de la oposición-, que podría buscar destituirlo a través de un juicio político.

Según los partidarios del mandatario, eso equivaldría a un golpe de Estado encubierto.

Rodeado

La corresponsal de la BBC en el Cono Sur, Veronica Smink, dice que la oposición política a Lugo no sólo proviene de los partidos de derecha sino que también está latente en el mismo seno de la coalición gobernante que lo llevó al poder.

Su propio vicepresidente, Federico Franco, encabeza la sección del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) que se opone al mandatario.

Así, Lugo perdió parte del apoyo de su principal aliado y sostén político.

A pesar de las fracturas en la coalición de poder, el mandatario tampoco logró formar su propia estructura partidaria, quedando totalmente dependiente del apoyo liberal.

Según el analista político Eduardo Arce Schaerer, la incapacidad del ex obispo para crear un partido político propio se debe a las fuertes divisiones que existen entre las agrupaciones políticas de izquierda que lo respaldan.

Arce Schaerer le dijo a BBC Mundo que esa circunstancia deja a Lugo muy expuesto a los embates de los dos principales partidos políticos de Paraguay: el Partido Colorado y el PLRA.

Acusaciones

Según los legisladores de la oposición, el mandatario debería afrontar un juicio político por supuestamente haber pagado sobreprecios en la compra de terrenos destinados a la reforma agraria.

Image caption El propio Lugo alimentó las sospechas de golpismo por sus declaraciones recientes.

Los opositores también lo acusan de instigar a la "lucha de clases" tras un discurso en que el jefe de Estado criticó a los "muchos privilegiados que amparados en sus riquezas malhabidas obtenidas mediante el contrabando, el tráfico de influencias y el robo a las arcas públicas, no quieren el cambio".

Otro cuestionamiento de la oposición tiene que ver con la presunta afinidad que existió entre el ex sacerdote y el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), un grupo guerrillero al que se le atribuyen varios secuestros.

Pero, a pesar del creciente número de acusaciones contra el mandatario, son pocos los que creen que se llegue al juicio político.

"La oposición está demasiado dividida y eso a Lugo le da algo de tranquilidad", afirmó Francisco Capli, director de la consultora First Análisis Estudios.

Consultado sobre las perspectivas del presidente para el resto de su mandato, que concluye en 2013, el experto apeló a un concepto típico de las encuestas: "No sabe, no contesta", respondió, respecto al peligro de un futuro juicio.

Popularidad en baja

Lo cierto es que más allá de las amenazas políticas, el presidente Lugo ha experimentado una fuerte caída en sus índices de popularidad.

Los últimos sondeos de First Análisis Estudios le dan cerca de un 45% de aprobación, la mitad de aquel 92% de apoyo que lo catapultó al poder en 2008.

Uno de los principales motivos de esa caída, según los expertos, es la desilusión que sufrió gran parte del electorado tras una serie de revelaciones que minaron la imagen "transparente" del ex prelado.

Además de las acusaciones de corrupción y pago de sobreprecios, causó mucha decepción la aparición de una serie de mujeres que afirmaron haber tenido hijos con el jefe de Estado.

Este jueves, Damiana Morán presentó la tercera demanda por paternidad contra el mandatario, que ya admitió haber concebido a un niño de 2 años junto con Viviana Carrillo cuando era obispo de San Pedro.

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