México: éxodo de empresarios por violencia

Armas decomisadas en México a narcotraficantes
Image caption El miedo a la violencia del narcotráfico ha forzado a miles de empresarios a abandonar el país.

Hace algunos años un empresario de Tijuana, Baja California, al norte de México, supo que su principal proveedor de mercancía había sido secuestrado.

No quiso ser la siguiente víctima, y en pocos días emigró con su familia a Estados Unidos.

Desde entonces, una vez a la semana cruza la frontera para supervisar la marcha de su negocio. Es un viaje apresurado donde la angustia es permanente, confiesa el empresario desde su exilio, en una ciudad de California.

“El proveedor se entendía directamente conmigo y asumí que entregaría datos sobre mí a los secuestradores. Por eso huimos, para proteger nuestra vida”, le cuenta a BBC Mundo.

Casos como éste son frecuentes en México. De acuerdo con organizaciones empresariales, en los últimos dos años miles de hombres y mujeres de negocios abandonaron el país ante la violencia por el tráfico de drogas.

Muchos fueron secuestrados o padecieron extorsiones de los carteles, quienes exigían miles de dólares cada mes para permitirles operar sus empresas.

Las autoridades reconocen que es un problema creciente. El ministro de Seguridad Pública, Genaro García Luna, ha dicho que las extorsiones y amenazas de plagio “crecieron en forma exponencial”.

“Derecho de piso”

Hasta hace un par de años, el éxodo de empresarios se concentraba en poblaciones de la frontera norte de México, como Tijuana y Ciudad Juárez.

Pero ahora el problema ocurre en otras regiones del país.

En Guanajuato, al centro de México, el Consejo Coordinador Empresarial documentó que decenas de comerciantes y propietarios de compañías migraron al extranjero desde marzo pasado.

Los empresarios eran extorsionados por los cárteles de Los Zetas y La Familia, quienes según la Procuraduría de Justicia local exigen una cuota mensual para no afectar los negocios.

A este pago se le conoce como “derecho de piso”.

Otro ejemplo ocurre en Tabasco, al sureste del país, donde según la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), varios de sus socios abandonaron la entidad ante amenazas de delincuentes que exigían un “impuesto de guerra” para no secuestrarlos.

Y en la ciudad de México el presidente de la Coparmex local, Juan de Dios Barba, afirma que en los últimos dos años unos 15.000 comerciantes y pequeños empresarios huyeron de la capital por la inseguridad.

“Con los problemas de inseguridad es un verdadero reto ser empresario en México”, dice en conversación con BBC Mundo.

“La Nueva Tijuana”

Los habitantes de Baja California, en el norte de México, conocen a la ciudad de Chula Vista, en Estados Unidos, como “La Nueva Tijuana”

Y es que desde hace varios años, cientos de habitantes de la ciudad mexicana migraron a esa población estadounidense para escapar de la violencia.

“Muchos fueron amenazados, otros padecieron un secuestro o algún familiar suyo fue ejecutado”, le dice a BBC Mundo Víctor Clark, del Centro Binacional de Derechos Humanos.

Las ciudades estadounidenses en la frontera con México se convirtieron en el refugio de los exiliados por la inseguridad.

Por ejemplo, la Cámara Hispana de Comercio de El Paso, Texas, ha registrado a decenas de nuevos negocios que abrieron sus puertas este año.

La mayoría pertenecen a empresarios que vivían en la vecina Ciudad Juárez y que se mudaron a Estados Unidos.

“Mucha gente con dinero y ganas de invertir se tuvo que ir por miedo. Mis negocios los tengo a la venta, casi regalados, pero nadie los quiere”, cuenta un comerciante de Juárez.

Sigue el miedo

El ministro de Seguridad ha dicho que el problema de violencia en México tardará al menos tres años en resolverse.

Mientras, los empresarios que salieron del país mantienen el exilio y el miedo.

Recientemente, la hija de un comerciante mexicano que emigró a El Paso viajó a Ciudad Juárez para visitar a unos amigos.

Horas después de cruzar la frontera, fue asesinada.

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