Terremoto en Haití: entre la esperanza y el pánico

Un equipo de mexicanos rescata a Ena Zizi, 19 Jan (ACT Alliance Photo)
Image caption El rescate de Zizi provocó lágrimas en los miembros del equipo de rescatistas mexicanos.

El noveno día después del terremoto que devastó a Haití es de contrastes extremos: a la alegría generada por el rescate de más personas con vida se sumó el pánico generado por una réplica de 6,0 en la escala de Richter.

Dos mujeres fueron rescatadas de los escombros en Haití, después de que pasaron siete días, aparentemente sin comida ni agua.

Anna Zizi, de 69 años, dijo que todo ese tiempo lo pasó rezando, y Hoteline Losana, de 25 años, cantaba al momento de ser rescatada, informaron agencias noticiosas.

Zizi, quien quedó atrapada al derrumbarse la Catedral de Puerto Príncipe, fue encontrada por un grupo de rescatistas mexicanos, deshidratada y con una pierna rota.

Zizi dijo que un sacerdote también estaba atrapado en el sitio y que por días estuvieron hablando antes de que él quedara en silencio.

A Losana la sacaron de entre las ruinas de un centro comercial, luego de varias horas de operación de rescatistas turcos, franceses y haitianos. Imágenes de televisión mostraban a la joven cantando y rezando cuando era rescatada.

Los dos "milagros" se suman a los datos que ofrece Naciones Unidas sobre el número de personas rescatadas hasta el momento.

La ONU señaló que son 121 las personas que han sido rescatadas de los restos de edificios que se colapsaron en el sismo del pasado martes 12.

Autoridades haitianas afirman que el sismo dejó una saldo de al menos 200,000 muertos, unos 250,000 heridos y dejó a 1,5 millones sin casa.

Réplica

Image caption La ONU informó que se han rescatado a 121 personas.

En medio de los esfuerzos de los rescatistas y la esperanza de hallar más gente viva, el pánico volvió a sentirse en el país con una nueva replica del sismo.Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, la magnitud de la réplica fue de 6,1 grados Richter y ocurrió a las 06:30 hora local y su epicentro se localizó 56 kilómetros al noroeste de Puerto Príncipe.

No hubo reportes inmediatos de daños o víctimas, pero el movimiento provocó pánico entre la población.

Un corresponsal de la BBC vio gente huyendo de los edificios hacia las calles. El movimiento duró unos 10 segundos y hay informes de que algunos edificios ya debilitados se derrumbaron.

Aunque parte de la ayuda empezó a llegar a los sobrevivientes de la tragedia haitiana, cientos de miles están aún sin comida ni agua.

Ante las críticas de algunas ONGs, el ejército de Estados Unidos, que ha reforzado su presencia en la capital haitiana, defendió sus esfuerzos de apoyo humanitario frente a los grandes desafíos logísticos imperantes.

"Estamos haciendo todo lo que está en nuestro poder para acelerar la entrega de la ayuda a Haití, tan rápido como es humanamente posible", dijo el general Douglas Fraser, jefe del Comando Sur estadounidense.