Sin presos por la tragedia de LAPA

Restos del avión de LAPA, estrellado en Argentina en 1999
Image caption El tribunal determinó que los principales acusados no tuvieron culpa en el siniestro.

Fue una de esas imágenes que dieron la vuelta al mundo. Las escalofriantes tomas de los restos incendiados del vuelo 3142 de Líneas Aéreas Privadas Argentinas (LAPA), reflejaron, aquel 31 de agosto de 1999, la gravedad de lo que había sucedido.

Este martes, diez años después de uno de los peores accidentes aéreos en la historia de Argentina, que costó la vida de 65 personas, un tribunal en ese país dio por concluido el juicio penal que siguió a la tragedia y determinó que los principales acusados no tuvieron culpa en el siniestro.

El juzgado federal absolvió a los ex directivos de LAPA del cargo de estrago culposo y también declaró nulas las acusaciones de incumplimiento de los deberes de funcionario público que pesaban sobre los ex jefes de la Fuerza Aérea que tuvieron responsabilidades en la habilitación y el mantenimiento de la aeronave.

Así, el tribunal sobreseyó a Gustavo Deutsch y a Ronaldo Boyd, ex presidente y vicepresidente, respectivamente, de la línea aérea, que quebró en 2003.

Asimismo liberó de culpa al ex gerente de operaciones, Fabián Chionetti, y a la ex jefa de Recursos Humanos, Nora Arzeno.

En tanto el ex director de Habilitaciones Aeornáuticas de la Fuerza Aérea, Damián Peterson, y el ex director del Instituto Nacional de Medicina Aeronáutica y Espacial, Diego Lentino, también quedaron libres.

Los únicos considerados culpables fueron dos gerentes intermedios de LAPA, Gabriel Borsani y Valerio Diehl, a quienes se les impuso una condena de tres años de prisión en suspenso por el delito de estrago culposo agravado.

De esta forma nadie irá a la cárcel por el choque del avión, que se estrelló afuera del Aeroparque Jorge Newbery, ubicado frente al Río de la Plata, en una zona concurrida de la Ciudad de Buenos Aires, tras una falla en el sistema de despegue.

El veredicto de los jueces causó profunda indignación entre los familiares de las víctimas, cuyos gritos e insultos provocaron la suspensión temporaria de la lectura de la sentencia.

Dolor de familiares

Image caption La empresa LAPA responsabilizó del siniestro a los pilotos, fallecidos en el accidente.

"Estoy destruida. Pensé que iba a haber justicia. Son una basura. Mi sufrimiento no valió la pena", expresó entre llantos Marisa Beiro, una de las sobrevivientes del fatídico vuelo.

Beiro y otros miembros de la Asociación de Familiares de Víctimas Aéreas -la organización civil que se creó tras la catástrofe- realizaron una vigilia fuera del tribunal de Buenos Aires, a la espera del veredicto.

Quien no asistió a escuchar las palabras finales de los jueces fue Rafael Dobrón, un contador público de 55 años que fue otro de los que salieron con vida del accidente.

Dobrón, que siguió la sentencia desde su hogar, le dijo a BBC Mundo no sentirse asombrado por la decisión.

"En este país quienes tienen poder están enquistados de corrupción", acusó.

Al igual que muchos de los otros querellantes, Dobrón, que sufrió quemaduras en el 40% de su cuerpo como consecuencia del choque, considera que tanto el accidente como su resolución judicial tuvieron un trasfondo económico.

"La tragedia se dio porque la empresa quiso ahorrar dinero al no realizar las revisiones necesarias y no invertir en maquinaria y en capacitación, y este veredicto se dio porque contra el poder económico no hay nada que se resista", aseguró, admitiendo, no obstante, no tener pruebas concretas para respaldar su acusación.

En tanto, ante las duras acusaciones de los familiares, los miembros del tribunal leyeron un inédito comunicado en el que aseguraron que "no influyeron presiones externas" en el proceso.

Responsabilidades

Por su parte la empresa LAPA responsabilizó del siniestro a los pilotos, que según la Junta de Investigaciones de Accidentes de Aviación Civil (JIAAC) cometieron un error al no configurar el avión correctamente para el despegue.

Tanto el comandante como el copiloto de la aeronave fallecieron en el accidente.

La causa penal que se abrió tras el siniestro buscó investigar las acusaciones que aseguraban que la cultura organizativa de LAPA y la falta de controles por parte de las autoridades de la Fuerza Aérea desencadenaron la tragedia.

Esas presuntas irregularidades también fueron denunciadas a través del celuloide en la película Whisky Romeo Zulu, del cineasta Enrique Piñeyro, un ex piloto de LAPA.

Hugo Wortman Jofré, el abogado que encabezó la representación de las víctimas, lamentó este martes que los jueces no hubieran emitido "un fallo más ejemplificador".

Sin embargo, el letrado consideró que el veredicto "deja una gran puerta abierta" para apelar ante la Cámara de Casación, ya que no se trató de un dictamen unánime.

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