Críticas por criminalización de víctimas en México

Felipe Calderón
Image caption Calderón viaja a Ciudad Juárez tras críticas por haber relacionado a víctimas con el narcotráfico.

El presidente Felipe Calderón llega este jueves a Ciudad Juárez, Chihuahua, en el norte de México, a plantar cara a las críticas por sus comentarios sobre la muerte de 15 jóvenes asesinados recientemente. Crimen que el mandatario adjudicó a un enfrentamiento entre pandillas rivales.

Las palabras del presidente mexicano desataron una tormenta política, que obligó a su gobierno a retractarse el lunes.

Calderón presentará una nueva estrategia contra el tráfico de drogas en la población fronteriza, considerada por organizaciones internacionales y mexicanas como una de las ciudades más violentas del mundo.

En 2009 más de 2.600 personas fueron asesinadas en esa población fronteriza, según datos oficiales.

Para algunos analistas y organizaciones civiles, la reacción del gobierno mexicano ante el asesinato de estos jóvenes demuestra una tendencia a criminalizar a las víctimas de la batalla contra el tráfico de drogas en México.

Y es que muchas de las personas fallecidas son víctimas inocentes, que nada tenían que ver con el tráfico de drogas, advierten los especialistas.

"La mayoría de las muertes no se investigan, pero aún así las autoridades dicen que se vinculan a la delincuencia organizada", le dijo a BBC Mundo Édgar Cortés, secretario de la Red Nacional de Organismos Civiles Todos los Derechos para Todos.

Ante las críticas, el Ministerio de Gobernación ha dicho que se investigan todos los casos, y que el respeto a los derechos humanos está garantizado en el país.

Los "levantones"

De acuerdo con las organizaciones civiles, la tendencia a vincular a las víctimas con la delincuencia organizada no se limita sólo a quienes pierden la vida.

Un estudio del independiente Consejo para la Ley y la Seguridad Pública señaló que el 90% de las personas secuestradas por carteles de la droga nada tienen que ver con esta actividad.

En ciudades del norte de México, la palabra para definir a las víctimas de este delito es "levantón", que se traduce como un secuestro sin el objetivo de pedir rescate.

El término es ahora común en el resto del país, aunque generalmente se vincula con el tráfico de drogas.

Los "levantones" no suelen ser investigados, según datos del Centro de Estudios Fronterizos de Derechos Humanos de la Frontera, porque las autoridades dicen que las víctimas estaban relacionadas con el tráfico de drogas.

"Pareciera que en la guerra contra el narcotráfico todo vale, hasta romper los derechos de las víctimas", insistió Edgar Cortés.

Los militares se quedan

Image caption La reciente muerte de 15 jóvenes en Ciudad Juárez conmocionó al país.

En Ciudad Juárez el gobierno mexicano ha desplegado a unos 5.000 soldados del Ejército para colaborar en la vigilancia de la población.

Antes del asesinato de 15 jóvenes, empresarios, académicos y sacerdotes católicos locales habían solicitado acciones de emergencia para contener la violencia.

De hecho, la Cámara de Comercio local pidió la presencia de los Cascos Azules de la ONU para resguardar a los habitantes, e incluso algunos han solicitado que se retiren los militares de la ciudad.

El gobierno mexicano rechazó las peticiones. "La violencia en esa ciudad no obedece a la presencia de las fuerzas federales", dijo el presidente Felipe Calderón.

Este jueves en la ciudad fronteriza, el mandatario mexicano anunciará un replanteamiento de la estrategia contra el tráfico de drogas en la región.

Es una visita polémica, afirmó Ramón Chavira, académico de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, porque muchos creen que el gobierno los ha dejado solos.

"Es una sociedad muy injuriada. Lo que dijo el presidente de los jóvenes fue desacertado y molestó a mucha gente", le dijo a BBC Mundo.

Para la visita presidencial algunas organizaciones han programado marchas y protestas en los sitios que visite Felipe Calderón.

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