Bolivia: choferes no quieren decreto contra ebriedad

Choferes en huelga de hambre.
Image caption Choferes bolivianos en huelga de hambre, se entretienen con juegos de mesa.

En Bolivia, los dirigentes del poderoso gremio de choferes declararon un paro nacional de actividades de 48 horas para este miércoles y jueves en rechazo de un decreto que endurece las sanciones contra los conductores ebrios.

El decreto en cuestión fue emitido por el gobierno de Evo Morales, luego de que los accidentes de tránsito dejaran un saldo de 80 muertos en un solo mes. La mayoría de esos hechos sucedió por ebriedad o imprudencia de los choferes del transporte público, según los reportes de la policía.

La norma establece que los choferes del servicio público que sean sorprendidos conduciendo en estado de ebriedad perderán la licencia definitivamente. Antes, se quedaban sin licencia si eran encontrados tres veces manejando un vehículo en estado etílico.

Una amena huelga

Contra esta norma, 24 dirigentes cumplen también una huelga de hambre en su sede sindical por segundo día consecutivo.

El acceso a ese recinto es restringido, pero una vez franqueada la puerta se puede ver un ameno ambiente de hombres robustos que, entre risotadas, se distraen con juegos de mesa. Otros están recostados en colchones a la espera de lo resultados que arrojen las negociaciones con el gobierno de Morales.

El secretario ejecutivo de los choferes de Bolivia, Franklin Durán, dice a BBC Mundo que su sector "no puede admitir ese decreto porque es inconstitucional y perjudica al gremio".

El propio Durán perdió hace cuatro años su licencia por conducir ebrio.

Él dice que ya logró "arreglar ese asunto" con un recurso ante la justicia y que ahora tiene permiso para conducir.

Sólo para los que provoquen accidentes

Durán señala que podrían aceptar que los choferes ebrios que hayan causado un accidente pierdan la licencia definitivamente, pero si no ha habido consecuencias, no deberían ser sancionados.

Image caption El líder del gremio perdió su licencia hace cuatro años, por conducir ebrio.

"Nosotros hemos planteado que a aquel que cometa un accidente en estado de ebriedad se le debe quitar, pero, para aquellos que no han cometido un accidente y están sentados en el volante, no. Tiene que haber un debido proceso", dice Durán.

El gobierno de Morales se ha mantenido firme y ha dicho que no modificará el decreto. El presidente ofreció negociar las formas de aplicación, pero no así el contenido de la norma.

"Este es un paro que les va a desprestigiar más a su sector, no cuenta con el apoyo de la población, nadie va a felicitar un paro que incremente los riesgos de accidentes o de muerte", dijo el vicepresidente Álvaro García Linera, refiriéndose a la medida decretada en todo el país.

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