Machu Picchu reabre sus puertas al público

Ciudadela inca de Machu Picchu
Image caption Se estima que el cierre del sitio arqueológico ha provocado pérdidas de 400 millones de dólares.

Una de las nuevas siete maravillas del mundo, la ciudadela inca de Machu Picchu, reabre este jueves sus puertas al público.

Después de estar dos meses cerrado por las fuertes lluvias que afectaron a la región peruana de Cuzco y que causaron daños a la vía del tren que conduce al sitio arqueológico, los turistas podrán volver a visitar el lugar más turístico de Perú.

Está previsto que la actriz estadounidense Susan Sarandon, que está desde hace unos días junto a su hijo en Perú, amadrine el acto oficial de la reapertura de Machu Picchu.

La veterana actriz, que fue contratada para promocionar los destinos turísticos de Perú, visitó en los últimos días las ciudades de Lima y Cuzco y el lago Titicaca como parte de una campaña con la que el gobierno pretende volver a atraer a los turistas al país después de la gran bajada en ese sector provocada por el cierre de Machu Picchu.

Además, el jueves por la noche se celebrará en el templo incaico de Coricancha, en la ciudad de Cuzco, un ritual en tributo a la Pachamama, como se conoce en el mundo andino a la “Madre Tierra”.

En ella, un grupo de músicos y bailarines representarán la salida del Inca con su séquito.

Golpe al turismo

El destino preferido por los turistas que visitan Perú, que recibe a unas 400.000 personas cada año, tuvo que cerrar sus puertas a finales de febrero por las fuertes precipitaciones y la crecida de ríos que sufrió la región y que provocaron destrozos en la vía férrea que comunica Cuzco con el sitio arqueológico.

Las imágenes de la evacuación de cerca de 4.000 turistas desde los alrededores de Machu Picchu supusieron un duro golpe a la industria del turismo peruano, con pérdidas que algunas autoridades han cifrado en unos 400 millones de dólares.

En todo caso, el corresponsal de la BBC en Perú, Dan Collyns, informó en esa oportunidad que los más afectados fueron realmente los habitantes de Cusco, donde más de 3.000 viviendas resultaron destruidas, así como vías y puentes.

Según datos preliminares del Ministerio de Turismo, el cierre de las ruinas incas puede haber supuesto una merma a la mitad de los ingresos por turismo en todo el país.

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