Río intenta volver a la normalidad tras inundaciones

Rescate de un niño de nueve años en el barrio de Santa Teresa, en Río de Janeiro
Image caption Se estima que hasta 10.000 hogares están en riesgo de ser sepultados por nuevos deslaves.

Los equipos de rescate siguen buscando supervivientes en el estado brasileño de Río de Janeiro después de las inundaciones y desprendimientos de tierra causados por las intensas lluvias de los últimos días, que han dejado un balance de al menos 133 personas muertas.

Las autoridades informaron el miércoles que la cifra de víctimas mortales podría aumentar, horas después de que se produjeran las mayores precipitaciones en la región en cuatro décadas.

El alcalde de Río, Eduardo Paes, ha instado a los residentes en las áreas de alto riesgo a evacuar sus casas. Se estima que hasta 10.000 hogares están en peligro de ser sepultados por nuevos deslaves.

Lea: Las inundaciones en Río de Janeiro son las más mortales

Se prevé que siga lloviendo en los próximos días, aunque con menor intensidad.

Riesgo de derrumbes

Paes declaró que "la ciudad vuelve poco a poco a la normalidad, pero la lluvia es todavía intensa".

El alcalde ha alertado del riesgos de nuevos derrumbes, entre ellos el de un muro limítrofe de una de las favelas, y ha anticipado que se procederá a desalojar a otras 150.000 personas si las lluvias continúan, informó la corresponsal de BBC Mundo en el Cono Sur, Valeria Perasso.

Paes dijo que unas 4.000 familias se quedaron sin casa y que la mayor parte de edificios en riesgo se encuentran en las favelas, donde vive alrededor de una quinta parte de la población de la ciudad y donde residían la mayor parte de los fallecidos.

Al menos 43 personas murieron en la ciudad de Río de Janeiro y 60 en la localidad vecina de Niteroi, que fue la más afectada.

Los servicios sanitarios anunciaron que distribuirán 70.000 paquetes de ayuda a las víctimas, que contendrán comida, ropa y medicinas para quienes quedaron sin hogar o aislados.

El alcalde Paes y el gobernador del Estado de Río, Sérgio Cabral, participaron en una reunión con autoridades nacionales, en la que se presentó un paquete de 38 acciones de emergencia que serán adoptadas por la alcaldía en los próximos seis meses para encarar la reconstrucción de la zona.

Según nuestra corresponsal, la estrategia que busca el Gobierno local es la de tomar acciones para prevenir nuevas inundaciones. Entre ellas, la recuperación de las redes de drenaje de aguas del municipio, que costaría unos US$17 millones, y obras para la contención de tierras en las zonas costeras.

En la reunión, el ministro de Integración Nacional, João Santana, afirmó que solicitará liberar recursos del presupuesto nacional para encarar estas obras ante el presidente Lula.

Para las tareas previstas, el estado de Río requeriría una inversión de alrededor de US$208 millones de parte del gobierno federal.

Ciudad semiparalizada

Image caption El servicio metereológico brasileño, Inmet, dijo que las lluvias del martes fueron las más intensas en 48 años.

El alcalde Paes dijo que la condición de las carreteras mejoró, pero instó a la población a que no viajara por ellas.

"Las vías principales de la ciudad permanecen cerradas", dijo. "Todo el que se arriesgue a entrar por ellas correrá un enorme riesgo".

En cuanto al tráfico aéreo, la mayoría de los vuelos con destino o salida en Río se han visto afectados y muchos vuelos domésticos fueron cancelados.

Todas las escuelas y muchos comercios permanecieron cerrados el miércoles, aunque algunos edificios administrativos han reabierto sus puertas.

El servicio metereológico brasileño, Inmet, dijo que las lluvias caídas el martes fueron las más intensas de los últimos 48 años.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, que visitó la ciudad el martes, dijo que hasta que no amaine no se podrá volver a la normalidad.

"Todo lo que podemos hacer es pedirle a Dios que amaine, para que Río vuelva a la normalidad, y para que podamos reparar los daños causados en la ciudad", dijo a una emisora de radio local.

El gobernador Cabral anunció que se guardarán tres días de luto y el estado de emergencia ha sido declarado en toda la región.

La región de Río ha experimentado un verano particularmente cálido y lluvioso, y las predicciones meteorológicas anuncian nuevas lluvias para el resto de la semana. Sin embargo, la lluvia intensa es más común en enero que en abril.

En enero, al menos 39 personas murieron por deslaves en Angra dos Reis, a mitad de camino entre Río de Janeiro y Santos.

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