Argentina: polémica por denuncias de corrupción

Cristina Fernández
Image caption Las denuncias del ex funcionario implican a la presidenta Cristina Fernández.

El gobierno de Argentina rechazó acusaciones realizadas por un ex embajador del país en Venezuela, que denunció que las autoridades argentinas cobraban dádivas a los empresarios locales que querían realizar negocios en ese país caribeño.

Eduardo Sadous, quien fue el representante diplomático de Buenos Aires en Caracas entre 2002 y 2005, declaró en una causa que investiga una posible asociación ilícita entre varios miembros del gobierno argentino, incluyendo a la mandataria Cristina Fernández de Kirchner, para beneficiar a "empresarios amigos" en negocios millonarios.

La causa también implica al marido de la mandataria, el ex presidente Néstor Kirchner (2003-2007).

En su declaración ante el juez Julián Ercolini, que lleva la "mega-causa", Sardou denunció que a comienzos del gobierno de Kirchner los empresarios que querían hacer negocios con Venezuela debían pagar entre un 15% y un 20% de "coimas" a funcionarios del Ministerio de Planificación.

El diplomático también dijo que miembros del gobierno se habrían beneficiado con testaferros en esos negocios de exportación.

Sardou no especificó los nombres de los supuestos funcionarios corruptos y señaló que estas acusaciones le habían sido formuladas por el agregado comercial argentino en Caracas, Alberto Álvarez Tufillo, y por algunos empresarios damnificados.

Sin embargo, en declaraciones a la prensa local, tres de los empresarios mencionados negaron haber recibido pedidos de sobornos.

"Una infamia"

El ministro de Planificación, Julio De Vido, desmintió terminantemente la acusación.

"Es una infamia, una calumnia que embarra innecesariamente a muchísima gente", replicó el funcionario.

De Vido también cuestionó que la denuncia del ex embajador se diera "siete años después" de los presuntos hechos y "sin dar nombres".

El ministro descartó asimismo que la cartera que dirige tuviera injerencia en la relación diplomática con Venezuela.

Por su parte el canciller argentino, Jorge Taiana, también rechazó este viernes los dichos de Sadous, asegurando que en el Ministerio de Relaciones Exteriores "no hay registro o conocimiento" de las denuncias realizadas por el diplomático.

Un vocero de la Cancillería le explicó a BBC Mundo que una denuncia de este tipo debió haber sido informada a través de un cable diplomático.

"En ningún momento el embajador Sadous en estos cinco años expresó, de ninguna manera, nada que pudiera siquiera sugerir que alguna empresa había señalado algún problema de ese tipo", dijo Taiana.

La Cancillería argentina afirmó que ha colaborado y seguirá colaborando con la causa que investiga el juez Ercolini.

La justicia investiga

La investigación del magistrado comenzó a fines de 2008 a instancias de la líder opositora Elisa Carrió, de la Coalición Cívica, quien acusó a la presidenta Fernández y a su marido de formar una asociación ilícita con algunos de los funcionarios y de los empresarios más poderosos del país.

La acusación también comprende a De Vido y al secretario legal y técnico del gobierno, Carlos Zannini, dos de los hombres más cercanos a la pareja presidencial.

Dos funcionarios que llegaron a ser muy influyentes pero que debieron dejar sus cargos en medio de acusaciones de corrupción también han sido señalados como parte de la supuesta colusión. Se trata de el ex secretario de Transporte, Ricardo Jaime, y el ex jefe del Órgano de Control de las Concesiones Viales (Occovi), Claudio Uberti.

Según la denuncia de Sardou, Uberti era quien manejaba la relación comercial con Venezuela desde el Ministerio de Planificación, cartera de la que dependía el Occovi.

"Valijagate"

Image caption En 2007 el empresario venezolano Guido Antonini Wilson intentó ingresar a Buenos Aires con US$800.000.

Uberti fue despedido del gobierno en 2007, cuando estalló el llamado "escándalo del maletín": el intento por parte del empresario venezolano Guido Antonini Wilson de ingresar a Buenos Aires con US$800.000 sin declarar.

Según una causa investigada por la justicia de Estados Unidos, ese dinero tenía como destino la campaña presidencial de Fernández, algo que el gobierno argentino siempre ha negado.

Vea también: Caso maletín: El Gobierno admite video

Uberti fue el funcionario que organizó el vuelo privado que llevó a Antonini Wilson a Argentina y también acompañó al venezolano en su arribo a Buenos Aires.

La prensa local lo llamaba "el embajador venezolano en las sombras".

Según Sardou, "Uberti era asignado por el Ministerio de Planificación Federal para tratar la relación con Venezuela".

El diplomático aseguró en su testimonio que ni él ni ningún otro funcionario participaba en las reuniones de negocios con el gobierno de Hugo Chávez.

Reacciones

En declaraciones radiales, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, pidió este viernes que se evite especular sobre las acusaciones del ex embajador, hasta que la justicia pueda "investigar como corresponde".

"Si hay una denuncia hay que investigarla, mientras tanto hacer conjeturas no tiene sentido", señaló a radio Continental.

El funcionario aseguró que las denuncias se investigarán, así como también avanza en la justicia el caso por corrupción contra Ricardo Jaime.

En tanto, desde la oposición instaron a que la justicia continúe revisando los lazos comerciales entre las autoridades argentinas y el gobierno venezolano.

El titular del bloque de senadores de la Unión Cívica Radical, Gerardo Morales, dijo a la prensa que esperaba que el proceso deje al desnudo "el sistema institucionalizado de corrupción del propio gobierno y en particular en su vínculo con el gobierno de Venezuela".

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