Pocas sorpresas en elecciones uruguayas

El presidente de Uruguay, José Mujica
Image caption José Mujica dijo que primó el desconocimiento" del "nuevo escalón municipal".

El resultado de las elecciones departamentales y municipales celebradas este domingo en Uruguay fue en buena medida, el que se preveía, pero hubo algunas sorpresas.

Tal como se esperaba, el oficialista partido de izquierda Frente Amplio mantuvo su liderazgo en los departamentos más poblados del país, como Montevideo, Canelones y Maldonado, aunque recibió menos votos que en anteriores comicios.

Lo que sorprendió fue el alto porcentaje de votos en blanco y anulados, que en Montevideo, por ejemplo, alcanzaría el 13%.

Una explicación para esa alta proporción de votos en blanco es el desencanto de muchos frenteamplistas con la gestión departamental de su partido, tras 20 años de gobierno en la capital.

Otra razón es el hecho de que en estas elecciones se inauguró un nuevo sistema en el que, además de elegir a los intendentes, las autoridades que gobiernan a cada uno de los 19 departamentos en los que se divide el país, los ciudadanos tenían que elegir autoridades municipales.

Lea: Pocos uruguayos saben qué votan el domingo

Este tercer nivel de gobierno, el municipal, fue creado por una ley reglamentada hace sólo dos meses. No hubo demasiada información ni grandes campañas de difusión explicando cómo se elegían esas autoridades -llamadas concejales y alcaldes-, cuáles serían sus funciones o quiénes se postulaban a los cargos.

Desconocimiento

Muchos votantes no sabían que había que depositar dos papeletas separadas en el mismo sobre de votación, una para elegir a los intendentes departamentales y otra para elegir al alcalde y los concejales de su zona. (La Ley de descentralización dispuso la creación de alcaldías en todos los poblados donde residan más de 5.000 personas).

Image caption En Montevideo los votos en blanco o anulados alcanzaron el 13% del total.

Por esos motivos, un alto porcentaje de la población votó en blanco para las alcaldías.

Según firmas de opinión pública, sólo tres de cada diez votantes montevideanos depositó una papeleta para elegir alcaldes.

La situación fue diferente en el interior del país, donde la votación para estos cargos fue mayor. Esto se explica porque en los pequeños pueblos y en medios rurales, alejados de las capitales departamentales, se apreciaría más la importancia de tener autoridades que los representen directamente o se ocupen de sus problemas.

Además, es más probable que en localidades pequeñas los residentes conozcan personalmente a los candidatos a las alcaldías y se sintieran más involucrados en la votación. La mayoría de los capitalinos, en cambio, desconocían a los candidatos a las alcaldías.

El propio presidente, José Mujica, dijo que "fue una campaña fría" y que en la mayoría de la población primó "la duda, la incertidumbre y el desconocimiento" del "nuevo escalón municipal".

Con esta elección se puso punto final a un proceso electoral que comenzó en junio de 2009 con las elecciones internas, donde se designaron los candidatos a la presidencia de cada partido, siguió en octubre y noviembre con los comicios nacionales y el balotaje, y culminó ahora con la elección de autoridades departamentales y municipales.

Muchos líderes de gobierno reconocieron que el proceso es demasiado largo y que cansa, no sólo a los políticos, sino a la población. Mujica se mostró partidario de evaluar una posible reforma del actual sistema electoral para acortar el período de elecciones.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.