Sobrepoblación carcelaria tras reformas penales en Bolivia

Ingreso a la cárcel de San Pedro, en La Paz
Image caption Se espera que durante este año aumentará un 25% el número de reos en las cárceles bolivianas.

Las reformas penales introducidas este año en Bolivia han disparado el número de reclusos en las cárceles del país y han complicado el recurrente problema del hacinamiento. La Dirección de Régimen Penitenciario se declaró "en situación de emergencia" y dijo que el incremento es preocupante.

El director General de Régimen Penitenciario, Wilson Soria, dijo a BBC Mundo que las leyes de lucha contra la corrupción y de reforma al procedimiento penal, promulgadas durante este año, "han sido motivo de un incremento preocupante en los recintos penitenciarios".

Estas leyes endurecen las sanciones contra los corruptos y otros delincuentes, además de dificultar la obtención de la libertad condicional.

Soria informó que hasta enero había una población penitenciaria de 7.500 reos y, hasta mediados de año, la cifra había subido hasta 8.700 presos, lo que quiere decir que hubo un incremento de 1.200 reos. Hasta la gestión pasada, el aumento anual, en promedio, era solamente de entre 200 y 300 personas.

Es más, la proyección indica que este año terminará con 10.000 presos en Bolivia, lo que implica un crecimiento del 25 por ciento, respecto a la cifra de enero.

"Condiciones infrahumanas"

Ante este panorama, Soria dijo que la Dirección de Régimen Penitenciario "se encuentra en una situación de emergencia" y agregó que, por "un sentido responsable de prevención", no se puede esperar a que "las cárceles revienten".

Por eso, hizo un llamado a las autoridades del gobierno de Evo Morales e incluso a la cooperación internacional para que inviertan en la construcción de nuevas cárceles, para lo que se necesita unos US$50 millones.

Luego de indicar que los presos viven "en condiciones infrahumanas" Soria relató que la mayoría de los penales sobrepasa, con creces, la capacidad para la que fueron construidos.

Por ejemplo, la cárcel de San Pedro de La Paz fue construida para 400 reos y ahora alberga a 1.560; mientras que el penal de Palmasola de Santa Cruz, que fue diseñado para 520 personas, ahora tiene 2.000 privados de libertad. En muchas cárceles, los reos duermen en los patios y pasillos, a falta de celdas.

¿Qué dicen las reformas?

La ley anticorrupción crea ocho nuevos tipos penales para sancionar a quienes se apropien o beneficien de los bienes del Estado. Los delitos comprendidos en esta ley no prescriben nunca.

Image caption Las autoridades advirtieron del posible aumento de violencia en los penales por cuenta del problema.

Además, la norma es retroactiva, lo que quiere decir que se puede enviar a la cárcel a ex funcionarios que cometieron esos actos delictivos antes de que entrara en vigencia la ley.

Soria se refiere a esta norma como "una ley draconiana" que lleva rápidamente a la cárcel a los acusados de corrupción.

Entre tanto, la ley de reformas del procedimiento de juzgamiento penal obliga a jueces y fiscales a actuar con más celeridad para sancionar a los delincuentes y a éstos les impide salir de la cárcel con libertad condicional o con medidas sustitutivas. Si fueran reincidentes, por ejemplo, definitivamente no tienen derecho a esperar el juicio en libertad.

Soria considera que la situación de hacinamiento de las cárceles aumentará con la próxima aprobación de la ley que endurece las sanciones contra los contrabandistas.

Teme que el hacinamiento genere otro tipo de consecuencias, como la violencia dentro de los penales.

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