Uruguay: polémica por liberación de presos

Eduardo Bonomi, ministro de Interior
Image caption El ministro del Interior, Eduardo Bonomi, anunció esta decisión que busca reducir el hacinamiento en las cárceles.

El ministro del Interior de Uruguay, Eduardo Bonomi, anunció que como parte de la política carcelaria que impulsa su cartera para reducir el hacinamiento y mejorar las condiciones de reclusión, se excarcelará a aquellos presos que no tengan sentencia y que ya hayan cumplido dos tercios de la pena mínima prevista por el delito que cometieron.

De esta forma, Uruguay estaría cumpliendo con la Convención Americana de Derechos Humanos, conocida como el Pacto de San José.

La oposición criticó la propuesta por entender que la excarcelación de presos aumentará la inseguridad. El diputado del Partido Colorado Germán Cardoso, aseguró que esta medida se toma "para hacer buena letra con los organismos internacionales y tener cifras aceptables de cantidad de reclusos" y sostuvo que provocará "el aumento del delito, la alarma pública, el pánico en la sociedad".

El diputado Luis Lacalle Pou, del opositor Partido Nacional, señaló que en 2005 el gobierno del entonces presidente Tabaré Vázquez impulsó la liberación de unos 800 presos y, según dijo, al año las cárceles volvieron a estar llenas.

Libres pero controlados

Image caption Los presos liberados serán controlados a través de brazaletes electrónicos

Las autoridades aseguran que los liberados serán controlados a través de brazaletes electrónicos que permitirán conocer en todo momento dónde se encuentra el ex recluso; se implementará la prisión domiciliaria y se les exigirá el cumplimiento de tareas comunitarias.

Los que se beneficiarían con la medida serán los menores de 28 años con buena conducta, los mayores de 70 y los enfermos terminales, así como aquellos que cometieron un delito por primera vez, excluyendo a los que fueron procesados por homicidio u otros delitos graves."También entra en consideración que no tengan antecedentes como menores", indicó el ministro.

Se estima que de los 9.000 reclusos que hay en Uruguay, entre 1.000 y 2.000 estarían en condiciones de ser liberados.

Bonomi aseguró que se estudiará caso a caso quién podrá ser liberado, y dijo, por ejemplo, que podrán estar comprendidas las mujeres víctimas de violencia doméstica que asesinaron a sus maridos ya que se entiende que no hay riesgo de que reincidan.

Si los excarcelados volvieran a delinquir, deberán cumplir la pena pendiente, la pena nueva, y permanecerán bajo condiciones de alta seguridad, indicó el ministro.

Diputados de la oposición dijeron a la prensa que citarán al ministro al Parlamento para que dé más detalles de este controvertido plan que el gobierno espera aplicar en los próximos meses.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.