Venezuela: salud privada en alerta

En Venezuela, la aprobación de una nueva Ley de Seguros y los planes de ajustar la legislación en materia de salud para introducir regulaciones sobre clínicas privadas han puesto en alerta a un sector que representa, para muchos, la "salvación" frente a un servicio público de salud que, según ha admitido el propio gobierno, no está atendiendo todas las necesidades de la población.

Image caption Según el gobierno la nueva ley ayudará a acabar con los cobros excesivos del sector privado.

Según cifras de la Cámara de Aseguradores, cerca de la mitad de los venezolanos, unos 13 millones de personas, han optado por contratar seguros privados, con un crecimiento notable en años recientes, en especial después de que el ejecutivo decidiera otorgar pólizas a la administración pública.

De ahí que no sea extraño que el reclamo del pago de pólizas forme parte de las reivindicaciones exigidas en manifestaciones y marchas de empleados públicos. Incluso de aquellos que trabajan en hospitales y demás dependencias de salud.

De acuerdo con portavoces oficiales, la legislación ayudará a acabar con los cobros excesivos en el sector privado, al tiempo que ayudará a un proceso de transformación en los servicios públicos.

"Estamos conscientes de que tenemos debilidad en el sistema público, pero no podemos abandonar a los pacientes. Este gobierno se apoya, de alguna manera, en el sistema privado de salud", declaró el presidente de la comisión de salud de la Asamblea Nacional, el oficialista Tirso Silva.

Novedades

¿De qué manera espera el gobierno que esto se materialice? Lo fundamental parece ser ampliar la cobertura a sectores que de otro modo no tendrían acceso a la salud privada.

La Ley de Seguros, que entró en vigencia recientemente, elimina las "claves de emergencia", un mecanismo por el cual las clínicas confirmaban con la compañía de seguros si el paciente contaba con cobertura antes de admitirlo en los servicios de emergencia.

El artículo 23 prohíbe a las compañías "alegar las enfermedades preexistentes o adquiridas, defectos o malformaciones congénitas como causa de rechazo de siniestros de hospitalización, cirugía y maternidad".

Hay nuevas regulaciones en cuanto a los llamados "plazos de espera", por los cuales ciertas condiciones no quedaban al amparo de la póliza si se producían dentro de algunos lapsos establecidos. También se amplía la cobertura a intervenciones tradicionalmente no contempladas, como el bypass gástrico en caso de obesidad mórbida.

Por último, exige la creación de pólizas "solidarias" para aquellos con bajos niveles de ingreso, o para los afectados por alguna discapacidad, problemas mentales, de edad avanzada o jubilados.

A la espera

La ley contempla un plazo para que las aseguradoras se adecuen a la nueva normativa y elaboren planes "técnicamente viables". Además, ciertas disposiciones deben ser desarrolladas en reglamentos y normativas que aún no se han elaborado. En ese sentido, las aseguradoras dicen estar todavía a la expectativa.

"Los entornos cambian. Lo que hemos alertado es que debe buscarse mantener y proteger la solvencia del sector asegurador, que es la mayor garantía que el asegurado puede tener. Que no se le afecte incorporando aspectos que no son propios de la actividad", le dijo a BBC Mundo Alesia Rodríguez Pardo, portavoz de la cámara que agrupa a las compañías del ramo.

"La reflexión que traemos es que hay que verlo en conjunto. Hay un rol del Estado en la provisión de la salud, no sólo en capacidad instalada, sino en el manejo de algunos riesgos que no pertenecen a la naturaleza del seguro, como las pensiones y la situación de los incapacitados", añadió.

Según Rodríguez Pardo, es posible hacer pólizas para todos estos rubros. Pero eso tiene "implicaciones distintas en cuanto a costos". Y, alega, la propia ley obliga a diseñar productos que funcionen financiera y actuarialmente.

Y las clínicas

Por otro lado, está en discusión una reforma legal que impondría límites a lo que los médicos y las clínicas pueden cobrar por diferentes servicios.

"Confío en nuestros médicos de la medicina privada, ellos saben las anarquías en el sector. Es impresionante lo que facturan, es incompresible como se factura una patología. Hay unos desórdenes que cuando se chequean quedan todos impactados", declaró el diputado Silva.

Hasta ahora, la Asociación de Clínicas Privadas se ha manifestado a favor de una regulación, aunque solicita la posibilidad de dar una opinión al respecto, que tomaría en cuenta la inflación, que es una de las más altas del mundo.

Sin embargo, su portavoz, Hipólito García, negó a la prensa local que las clínicas sean centros de usura. Su rentabilidad, dijo, se ubica entre 5% y 7%.

Por otro lado, advirtió que el sistema está trabajando a su máxima capacidad, y que no está preparado para atender un incremento de la demanda.

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