Brasil / elecciones: Dilma Rousseff se afianza en las encuestas

Dilma Rousseff y Lula Da Silva
Image caption Si nadie obtiene más del 50% de los votos el 3 de octubre, se realizará una segunda vuelta el 31 de octubre.

Dilma Rousseff, la candidata oficialista en los comicios presidenciales que se celebrarán el próximo 3 de octubre en Brasil, alcanzó el 50% de la intención de voto, según las últimas encuestas publicadas en el país sudamericano.

De acuerdo con la encuestadora Datafolha, la postulante del Partido de los Trabajadores (PT) aumentó su margen sobre su principal rival, José Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), a 22 puntos porcentuales.

Los últimos datos del Instituto Brasileño de Opinión Pública y Estadísticas (Ibope) también dieron cuenta de un 51% de intención de voto para la ex jefa de Gabinete del gobierno, que, de confirmarse la tendencia, se convertiría así en la primera mujer en presidir la principal economía de América Latina.

Según el sondeo de Datafolha, Serra, ex gobernador de Sao Paulo, está perdiendo apoyo: cayó del 29% al 28% de favoritismo en los últimos días. En tanto, para Ibope, el principal candidato de la oposición se mantuvo estable con un 27%.

Una tercera encuesta de la consultora Vox Populi, conocida el lunes, amplía aún más los márgenes de ambos candidatos, atribuyéndole a Rousseff un 55% de intención de voto, frente al 22% de Serra.

De acuerdo con los analistas, estos números demuestran que no tuvieron un impacto positivo para el líder socialdemócrata las acusaciones que realizó en los últimos días en las que responsabilizó a Rousseff y al gobierno de espiar los datos fiscales de su hija.

Para el analista internacional Federico Merke, la campaña oficialista parece "a prueba de balas" y todo hace suponer que Rousseff impondrá su candidatura en la primera vuelta de los comicios.

Para ello, deberá obtener más del 50% de los votos. Si ninguno de los candidatos alcanza esa cifra, se disputará una segunda vuelta el 31 de octubre.

Cambio de imagen

Image caption Las últimas encuestas revelan una caída en la intención de voto del candidato opositor, José Serra.

Merke le dijo a BBC Mundo que el aumento en la popularidad que ha registrado en las últimas semanas Rousseff no se debe solamente a la "transferencia de votos" que recibe de su mentor político, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, el mandatario más popular en la historia de Brasil.

"El cambio de imagen que logró Dilma, acentuando sus rasgos femeninos y maternales, la hace parecer menos combativa y más humana y ha resultado altamente efectivo a la hora de atraer votos", señaló.

Según el experto, "en Brasil es muy fuerte el concepto de liderazgo paternalista/maternalista y muchos buscan un presidente que no sólo los respete como ciudadanos, sino que también los cuide como hijos".

En cuanto a Serra, Merke consideró que los intentos del candidato opositor de "judicializar las elecciones" podrían revelar una ausencia de otras herramientas para hacer frente a la inmensa popularidad de Lula y su candidata.

"Serra no ha podido construir un programa superador al del actual gobierno o, si lo tiene, no lo ha sabido comunicar", opinó.

"Flanco débil"

Este martes el candidato del PSDB volvió a criticar la política externa de Lula, un área que para muchos observadores es el "flanco más débil" de la gestión del actual mandatario brasileño.

"En mi gobierno no vamos a ser amigos de un país que no respeta la libertad, la democracia", señaló Serra, en referencia a los vínculos entre Lula y el presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad.

Lula también es criticado por fomentar lazos con Corea del Norte y por su relación "complaciente" con líderes latinoamericanos polémicos como Evo Morales y Hugo Chávez.

Para Merke, si bien esas críticas generan mucho ruido en los "círculos diplomáticos", tienen muy poca injerencia para el ciudadano común.

"La mayoría de los brasileños creen que Lula logró posicionar a Brasil en el escenario mundial y le dio al país proyección internacional", señaló.

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