Diputados se suman a huelga mapuche en Chile

Protesta a favor de mapuches en Santiago
Image caption Los indígenas se oponen a la aplicación de la Ley Antiterrorista.

Un día después de que el presidente de Chile, Sebastián Piñera, pidiera a una treintena de prisioneros de la comunidad mapuche que pongan fin a una huelga de hambre que mantienen desde hace 60 días, cuatro diputados de la oposición se sumaron a la medida de protesta.

Los parlamentarios de la Concertación, que son miembros de la comisión de derechos humanos de la Cámara baja, dieron así su apoyo a las exigencias de los activistas indígenas, que protestan por la aplicación de la llamada ley antiterrorista para procesarlos.

Dicha legislación, que fue sancionada durante el régimen militar de Augusto Pinochet (1973-1990), prevé la aplicación del Código de Justicia Militar, aumenta el tiempo de prisión preventiva y las penas de los condenados, además de limitar su derecho a defensa, entre otros atributos.

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Los detenidos, que permanecen encarcelados en distintas prisiones del sur de Chile, fueron procesados por delitos como atentados incendiarios contra la propiedad privada y otros hechos de violencia ocurridos en el marco de la reivindicación mapuche de tierras ancestrales.

Los legisladores Hugo Gutiérrez, del Partido Comunista, Tucapel Jiménez, del Partido Por la Democracia, y Manuel Monsalves y Sergio Aguiló, del Partido Socialista, viajaron este jueves a la cárcel de Temuco, la capital de la región de la Araucanía -epicentro del reclamo indígena-, 670 kilómetros al sur de Santiago, para sumarse a la huelga de hambre.

Los parlamentarios advirtieron que continuarán con su protesta hasta que el gobierno establezca una mesa de diálogo para solucionar la crisis.

Este jueves la iglesia católica de Chile también pidió “gestos” concretos para poner fin al conflicto.

Piñera pide colaboración

La semana última el presidente Piñera se refirió al reclamo de los mapuches por primera vez desde que asumió el poder en marzo pasado.

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El viernes, el mandatario convocó a todos los referentes de la oposición para pedirles que colaboren para poner fin a la huelga de hambre y presentó un proyecto de ley para modificar algunos puntos de la polémica ley antiterrorista.

Sin embargo, hasta el momento el gobierno se ha rehusado a conformar una mesa de diálogo, tal como piden los huelguistas, la iglesia y sectores de la oposición.

Este miércoles, el líder chileno endureció su discurso, afirmando que los detenidos debían deponer su protesta “porque ése no es un instrumento legítimo en un estado de derecho y en una democracia”.

La decisión de los cuatro legisladores de la Concertación de sumarse a la huelga de hambre también fue duramente criticada por el oficialismo.

La vocera del gobierno, Ena von Baer, la calificó de “actitud irresponsable” y resaltó los proyectos para reformar la ley antiterrorista y la Justicia Militar como pasos concretos que ha dado el Ejecutivo para buscar una solución al problema.

Por su parte, la presidenta de la Cámara de Diputados, la independiente Alejandra Sepúlveda, consideró “muy lamentable” la actitud de los parlamentarios aunque descartó, por el momento, la posibilidad de sancionar a los diputados.

¿Huelga efectiva?

El experto en asuntos indígenas Víctor Alonqueo Boudon, que trabaja con comunidades mapuches, dijo a BBC Mundo que los huelguistas rechazan las soluciones propuestas por el gobierno porque no resuelven su principal exigencia: que se deje de usar la ley antiterrorista para perseguirlos judicialmente.

“El reclamo indígena es el único movimiento social al que se le aplica esta ley. Los mapuches quieren ser juzgados como ciudadanos comunes”, afirmó.

Para Alonqueo Boudon, el gobierno se resiste a llamar a una mesa de diálogo porque eso “sería ceder en la posición histórica que ha mantenido la derecha respecto a los reclamos de los pueblos originarios”.

Sin embargo, el especialista se mostró confiado en que la huelga de hambre logrará eventualmente cambiar la posición de las autoridades.

“En el año del Bicentenario de Chile, no es cómodo para el presidente tener esta situación”, consideró, agregando que “a Piñera se le presenta una gran oportunidad para hacerse cargo políticamente del tema y cambiar la agenda”.

Según el experto, Chile debe enfrentar el reclamo mapuche de la misma forma que hizo frente a las pasadas violaciones de los derechos humanos durante el régimen militar: a través del diálogo entre todas las partes involucradas.

No obstante, Alonqueo Boudon admite que es improbable que el actual gobierno logre solucionar el reclamo de fondo de los indígenas: la devolución de sus tierras ancestrales, ya que durante las dos décadas de gobierno de la Concertación –considerado más cercano al reclamo mapuche- se logró restituir apenas el 1% de lo reclamado.

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