Última actualización: martes, 14 de septiembre de 2010 - 07:49 GMT

El agua se apodera del sureste de México

"Aún viene lo peor". La frase de Fidel Herrera, gobernador de Veracruz, define la situación que vive el sureste de México, afectado por el peor temporal de lluvias en la historia reciente.

Inundación en Tlalcoltalpa, México

Las lluvias han afectado a casi un millón de personas.

Más de 970.000 personas han sido afectadas por el desborde de ríos y la apertura de compuertas de represas (o "desfogue"), según se informó oficialmente.

La situación podría complicarse en las próximas semanas porque la época de huracanes en el océano Atlántico aún no concluye.

Las represas en la región están a su máxima capacidad.

"Este año se esperan 18 ciclones en el Atlántico y hasta ahora apenas han pasado diez. Estamos prácticamente a la mitad de la temporada", le dijo a BBC Mundo Silvia Domínguez, secretaria de Protección Civil de Veracruz.

Las lluvias han dejado comunidades enteras anegadas, incluso algunas catalogadas como patrimonio de la humanidad por la Unesco, como Tlacotalpan, en el sur de Veracruz.

Las precipitaciones en el sureste son inusuales, reconoció el presidente de México, Felipe Calderón.

"Es el mayor registro de lluvias en la historia del país, es decir, 2010 quedará registrado como el año más lluvioso de que se tenga registro", afirmó el mandatario recientemente.

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Llover sobre mojado

Los estados de Veracruz, Oaxaca, Tabasco y Chiapas son los más perjudicados. Miles de personas permanecen en albergues y decenas de comunidades están incomunicadas.

Viene lo más fuerte, porque nuestra verdadera temporada de lluvias comienza en septiembre y termina en noviembre

Andrés Granier, gobernador de Tabasco

La situación es particularmente grave en Tabasco, donde en 2007 el desborde de varios ríos inundó el 70% de su territorio, unos 17.000 kilómetros cuadrados.

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Fue el peor desastre natural en medio siglo, pero lo que ahora se espera podría ser aún más grave, advirtió el gobernador Andrés Granier.

"Viene lo más fuerte, porque nuestra verdadera temporada de lluvias comienza en septiembre y termina en noviembre", añadió.

Cerca de la tercera parte de la superficie de Tabasco está compuesta por lagunas, ríos y pantanos, que en cada temporada de lluvias suelen rebasar sus límites.

Represas llenas

Este año, sin embargo, el panorama es más complejo: la represa Peñitas, uno de los principales embalses de la región, ha tenido que abrir sus compuertas para evitar el colapso de sus cortinas.

Como consecuencia, millones de metros cúbicos de agua se incorporaron a los ríos, lo que ha puesto en riesgo a Villahermosa, la capital de Tabasco.

El impacto económico todavía no lo medimos, estamos esperando a que baje el agua

Silvia Domínguez, secretaria de Protección Civil de Veracruz

Ahora en la ciudad abundan las murallas de sacos de arena para evitar inundaciones.

No falta mucho para conocer la dimensión de la crisis: el director de la Comisión Federal de Electricidad, Alfredo Elías, recordó que los pronósticos señalan a septiembre como el mes en el que las lluvias superarán sus promedios históricos.

Parte del problema fue que el temporal adelantó su inicio algunos meses, afirmó Domínguez, la secretaria de Protección Civil de Veracruz.

"Empezó a llover desde julio y nos llenó las presas. Ya no hubo donde almacenar el agua", dijo.

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Angostura

El nivel de los embalses llegó a tal punto que incluso la represa Angostura, la más grande de México, empezó a "desfogar" por primera vez desde que fue construida hace 35 años.

Fue una medida de emergencia, aseguró el ministro de Desarrollo Social, Heriberto Félix.

"Si no se hace, hay un riesgo mayor: truena una presa y arrasa con todo lo que hay a su paso", dijo a medios de comunicación locales.

Las autoridades dicen que las inundaciones en el sureste mexicano podrían causar daños por unos US$2.000 millones, pero las pérdidas serán mayores por las empresas que debieron cerrar sus puertas, advirtió Domínguez.

"El impacto económico todavía no lo medimos, estamos esperando a que baje el agua", completó.

Algo que puede tardar algunos meses. Este año, en el sureste mexicano, la temporada de lluvias podría terminar en diciembre.

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