El dopaje amenaza al atletismo, el principal deporte olímpico

  • 15 julio 2013
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Tyson Gay y Asafa Powell

El escándalo en el mundo del atletismo por recientes casos de presunto dopaje, en Estados Unidos y Jamaica, puede desencadenar la mayor crisis deportiva internacional desde el descrédito casi terminal del ciclismo, que culminó con la confesión pública de Lance Armstrong.

El estadounidense Tyson Gay, el hombre más rápido en los 100 metros este año, y el jamaiquino Asafa Powell, tercero más rápido este año, han dado positivo por sustancias prohibidas.

Gay admitió el domingo que una muestra de orina proporcionada fuera de competición el 16 de mayo dio positivo en laboratorio (no identificó la droga), y adelantó que no participará en el Campeonato Mundial de Moscú del mes que viene.

USADA, la agencia estadounidense contra el dopaje, que todavía no ha analizado la segunda muestra de Gay, agradeció al atleta por retirarse del mundial y otras competiciones mientras "se evalúan todos los hechos del caso".

Powell, a su vez, reconoció el positivo por la sustancia estimulante oxilofrina, o metilxilofrina, similar a la efedrina, en un análisis tras las pruebas oficiales de selección del mes pasado en Jamaica.

También él adelantó que no participará en el mundial de Moscú.

Inocentes, dicen

Ambos atletas insistieron sin embargo en su inocencia: Gay dijo que había depositado su confianza en una persona que lo había defraudado; Powell dijo que nunca había hecho trampa a sabiendas.

Tanto el estadounidense como el jamaiquino han estado muy activos en la condena del dopaje y en la necesidad de tomar severas medidas contra los tramposos.

Powell ha dicho que los tramposos deberían ser encarcelados, mientras que Gay expresó su apoyo al Proyecto Creer (en el Atletismo Limpio), ofreciéndose para análisis de sangre más frecuentes.

Los escépticos recuerdan que muchos de los sancionados por dopaje se han caracterizado por su repudio previo de las prácticas ilegales. Señalan el ejemplo de la estadounidense Marion Jones, que nunca dio positivo por una sustancia prohibida, en un caso similar al de Lance Armstrong.

Contando los últimos casos, como ha señalado el diario francés L’Equipe, resulta que siete de los diez hombres más veloces de todos los tiempos en los 100 metros dieron positivo por sustancias prohibidas: Tyson Gay 9"69 (positivo en 2013), Yohan Blake 9"69 (2009), Asafa Powell 9"72 (2013), Justin Gatlin 9"77 (2006), Tim Montgomery 9"78 (2005), Ben Johnson 9"79 (1988) y Steve Mullings 9"80 (2011).

Todos ellos de Estados Unidos o Jamaica (Ben Johnson era jamaiquino nacionalizado canadiense). Los tres restantes en la lista, que no han dado positivo, son Usain Bolt (9"58) y Nesta Carter (9"78), de Jamaica, y Maurice Greene (9"79), de Estados Unidos.

Catástrofe jamaiquina

El escándalo en Jamaica está tomando dimensiones de catástrofe, ya que otra atleta de la isla, Sherone Simpson, medalla de plata en la posta femenina 4x100 en las Olimpiadas de Londres, también dio positivo por oxilofrine en las pruebas de junio, e informaciones sin confirmar todavía dicen que otros tres atletas, que no han sido identificados, también dieron positivo.

Sherone Simpson también dio positivo en un control antidopaje.

El equipo que entrena a Usain Bolt y Yohan Blake dio un comunicado diciendo que sus atletas no figuran entre los que dieron positivo el mes pasado.

El periódico jamaiquino Gleaner, que dio la información original sobre Powell y Simpson, luego confirmadas, también dijo que uno de los preparadores físicos de Powell, cuyo nombre no proporcionó, habría sido detenido en un centro de entrenamiento de Italia: se trataría al parecer de un colaborador muy cercano al atleta, responsable de entregarle suplementos contaminados.

Según Gleaner, el mismo colaborador habría sido el responsable directo de la sustancia detectada en Sherone Simpson.

A esto hay que agregar el caso reciente de la velocista Veronica Campbell-Brown, dos veces campeona olímpica de 200m, que está suspendida provisionalmente tras haber dado positivo por un diurético prohibido.

Para el lector no avisado, digamos que Campbell-Brown, con siete medallas olímpicas y nueve mundiales, tiene entre las mujeres una estatura similar a la de Usain Bolt entre los varones.

En total, si se confirman los casos conocidos ayer, nada menos que diecisiete atletas jamaiquinos habrían dado positivo por sustancias prohibidas desde 2008.

Por supuesto que esto no debe tomarse como prueba concluyente de una corrupción propia de la isla caribeña o de Estados Unidos: el panorama global inquieta a todos los aficionados al atletismo.

Valores anormales

Veronica Campbell-Brown posee siete medallas olímpicas y nueve mundiales.

Poco antes de conocerse la información sobre Gay y Powell, versiones periodísticas que no han sido desmentidas aseguraron que 30 atletas turcos enfrentaban la posibilidad de suspensiones por dopaje, después de que la Federación Internacional de Asociaciones de Atletismo confirmara una investigación sobre valores anormales en los pasaportes biológicos de esos deportistas.

El pasaporte biológico refleja los cambios en el perfil sanguíneo de un atleta, cuyas anomalías pueden indicar dopaje.

Rick Broadbent, el comentarista de atletismo del Times de Londres, apunta que "en la actualidad hay 272 atletas que purgan suspensiones por dopaje alrededor del mundo. Muy pocos han admitido su responsabilidad. Normalmente lo atribuyen a carne contaminada, píldoras equivocadas, médicos irresponsables o analgésicos mal recetados."

En el ámbito del atletismo también se han escuchado voces de protesta por la realización del próximo mundial en Rusia, a pesar de que 44 atletas de ese origen figuran entre los sancionados.

Conviene subrayar esa palabra, sancionados. Los 272 atletas a los que se refiere Broadbent ya han sido sancionados, mientras que Gay y Powell sólo han dado positivo. Campbell-Brown está suspendida temporalmente, ya que las autoridades todavía no se han pronunciado sobre su caso.

Indulgencia

Llama la atención que en los últimos días haya trascendido, de fuente jamaiquina, que la Federación de Atletismo de ese país estaría inclinándose por una sanción moderada en el caso de Campbell-Brown, debido a que la atleta no habría utilizado la sustancia (un diurético conocido como Lasix) para encubrir un dopaje, sino por razones médicas justificadas… supuestamente.

Así, en vez de una posible suspensión de dos años, en Jamaica se hablaba de seis meses y hasta de una mera advertencia pública.

Los comentaristas recuerdan otro caso de indulgencia en Jamaica: la velocista Shelly-Ann Fraser, que dio positivo por oxycodone, un analgésico prohibido, fue sancionada con una suspensión de sólo seis meses, porque utilizó la droga para tratar un dolor de muelas.

Pero la reacción de la opinión pública en Jamaica, donde el atletismo y particularmente las carreras de velocidad son una pasión nacional, podría impedir un enfoque tan tolerante.

Gay y Powell, importantes representantes de las "locomotoras" del atletismo.

Kayon Raynor, el periodista que dio la información original sobre Asafa Powell, le dijo a la BBC que en su opinión "esto socava los cimientos del atletismo de Jamaica. Sean o no drogas estimulantes del rendimiento, esto socava los cimientos de lo que Jamaica hace globalmente. Quien trate de desmentir esto es como el avestruz con su cabeza en la arena."

Y algo parecido se podría decir de Estados Unidos.

Jamaica y Estados Unidos, reiteramos, son las dos "locomotoras" del atletismo de velocidad en pista.

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