Lo que Miguel Bosé me enseñó de periodismo

Miguel Bosé Derechos de autor de la imagen BBC World Service

Hace muchos, muchos años, mientras trabajaba en una revista política en Chile, el cantante español Miguel Bosé visitó el país.

Yo, que me cuento entre sus seguidoras, sugerí entrevistarlo y para mi sorpresa me dijeron que sí.

Pero en la conferencia de prensa de rigor, su manager me explicó sin inmutarse que en ese viaje no iba a dar entrevistas.

Decidida a conseguirlo, me fijé hasta qué piso fueron en el ascensor, subí y me planté en la escalera a ver si tenía suerte.

Fue un mozo el que me dijo en qué habitación estaba Bosé y le mandé una nota contándole lo que quería.

Como no salió me acerqué y toqué a la puerta. Me dijo que tenía que hablar con la manager, le pedí, se negó, le insistí, me contestó que no y de a poco empezamos a hablar, ya no me acuerdo de qué, pero estuvimos en eso al menos cinco minutos.

Cuando volví a la revista, le conté decepcionada a mi editor lo que había pasado. Él, un periodista sabio, se rio de mi falta de experiencia y me preguntó si no veía la gran historia que tenía en las manos.

El artículo empezó con un toc, toc, toc.

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Image caption Me fui con las manos vacías, pero con un artículo bajo el brazo.

Esta, que puede parecer una anécdota banal, fue para mí una gran lección de periodismo: me enseñó a mirar más allá de lo obvio, a valorar lo único, a no rendirme cuando creo que he tropezado.

Y a pesar del paso del tiempo sigue siendo relevante.

Una de las estrategias que usan los gobiernos y las grandes corporaciones para intentar frenar la publicación de temas es justamente cerrar las puertas, no contestar, no ofrecer información ni explicación alguna.

¿Cuántos gobiernos latinoamericanos no siguen esa línea?

Si ante la falta de respuestas oficiales, bajamos las armas y pensamos que no hay historia estamos siendo arrasados por sus maquinarias comunicacionales.

El desafío es descubrir por qué no quieren hablar. Cuando una puerta no se abre, definitivamente hay que buscar otras salidas.