Bale puede romper el mercado

  • 29 julio 2013
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Gareth Bale

El periodismo deportivo detecta un fichaje sensacional con la rapidez del terrier ante una presa atractiva, de modo que la pugna por los servicios de Gareth Bale se ha convertido en el espectáculo del verano europeo.

De esta operación puede depender la suerte de otros excelentes futbolistas que quieren cambiar de aires, en particular Wayne Rooney y Luis Suárez.

El platillo más atractivo en esta mesa veraniega no pasa de ser una promesa del chef, tal vez para el año que viene: el fichaje de Cristiano Ronaldo. Para eso se deberá pasar sobre el cadáver del presidente del Real Madrid.

"Daniel Levy huele sangre", dicen los ingleses.

Si damos crédito a una versión muy persuasiva, recogida en una u otra forma por casi todos los medios británicos, Bale se considera defraudado porque el presidente del Tottenham, Daniel Levy, no cumple la promesa de negociar su pase ante una oferta "concreta y sustancial" del Real Madrid.

Estaríamos al comienzo de la etapa final de un fichaje según el modelo patentado por Florentino Pérez, el presidente del Madrid: llegar a un acuerdo previo con el jugador y hacer que éste presione al club que lo tiene contratado.

Ante la proximidad del cierre del libro de pases, el club que no quiere vender se ve forzado a hacerlo, para no quedarse con un futbolista desmotivado.

Pérez ya lo hizo en 2002 con Ronaldo, que jugaba entonces en el Inter de Milán, y el año pasado lo repitió con Luka Modric, también del Tottenham.

Que no y que no

Pero da la casualidad que Levy, el presidente del club de Londres, es un negociador tan duro y obstinado como Pérez, con su propio plan de acción ante situaciones como ésta: consiste en decir que no, y después también no.

Los casos de Modric y de Dimitar Berbatov son buenos ejemplos: el Chelsea quería al croata y el Man United al búlgaro, pero Levy resistió y los forzó a quedarse un año más, antes de cederlos finalmente al Madrid y al United.

El problema con la táctica de Levy es que su club posterga una decisión hasta último momento, con lo cual se reducen las posibilidades de contratar un buen reemplazante del jugador saliente: es por eso que el Madrid, según versiones, ofrecería dinero y el pase de Ángel De María, de juego similar al de Bale.

Levy huele sangre (así dicen los ingleses, retomando el símil con el terrier): sabe que Pérez necesita a Bale, tras haberse llevado un chasco con Neymar.

La necesidad es apremiante: The Sun asegura que el Madrid habría ofrecido 60 millones de euros en efectivo y los pases de Ángel di María y Fábio Coentrão, en un "paquete" de 110 millones en total.

El Daily Mirror cree que Levy seguirá administrando dosis de su "tratamiento del silencio", mientras que el Daily Mail, el primero en anunciar que Bale estaba indignado por la "traición" del presidente, dice ahora que Levy ha suspendido sus vacaciones para reunirse en Londres con el jugador.

En El País, Diego Torres asegura que Levy ha elevado aun más su apuesta: ahora pediría 150 millones de euros, unos US$200m. Y en efectivo, sin otros jugadores en el paquete.

Al mismo tiempo, el Man United (muy prudente con el dinero bajo Alex Ferguson) ha hecho saber que quiere recuperar a Cristiano Ronaldo y que "insistirá hasta el final" por Cesc Fábregas. Y el Man City ha gastado casi 100 millones en refuerzos, y el Chelsea quiere a Wayne Rooney, y el Arsenal a Luis Suárez, a quien también quiere el Madrid, y…

Rooney ha expresado su deseo de dejar el Man United. Chelsea lo quiere.

Se podría interpretar que estos datos sugieren la existencia de una gran liquidez en el fútbol europeo. Pero esto es discutible; vamos, que no es cierto.

"Viejo Gómez, vos que estásde manguero doctoraoy que un mango descubrísaunque lo hayan enterrao,definime, si podés,esta contra que se ha dao,que por más que me arremango,no descubro un mangoni por equivocación,que por más que la pateo,un peso no veo en circulación"...

("Donde hay un mango”, de Francisco Canaro e Ivo Pelay)

No hay ni un mango, que es el dinero del pueblo, pero los que saben cómo funciona el sistema detectan los euros y saben como hacerlos circular.

En realidad, el dinero de un grupito de magnates sigue sosteniendo el mercado.

El Real Madrid tiene una gran capacidad de endeudamiento, pero ni siquiera Florentino Pérez podría darse el lujo de batir el récord de transferencias sin haber colocado en el Nápoles a Gonzalo Higuaín, José Callejón y Raúl Albiol.

Y Aurelio De Laurentiis, del Nápoles, sólo pudo hacer esa operación con el dinero que recibió por la venta de Edinson Cavani al Paris Saint-Germain.

El PSG, el Man City y el Mónaco han inyectado casi todo el efectivo que circula en el mercado europeo.

El Mundial como motivación

El Liverpool rechazó una oferta del Arsenal por Suárez. Real Madrid tendrá que ofrecer más.

En Inglaterra, el futuro de Wayne Rooney y Luis Suárez sigue en el limbo.

El Real Madrid tiene a Suárez como posible objetivo, si lo de Bale fracasa esta temporada, pero deberá ofrecer bastante más de £40m (US$61m), ya que el Liverpool rechazó una oferta por ese monto del Arsenal.

El Chelsea, mientras tanto, espera que las relaciones entre Rooney y su club se hagan insostenibles para presentar una nueva oferta por sus servicios.

Según el Times, José Mourinho esperaría hasta el partido de homenaje a Rio Ferdinand, la semana que viene, en el que presumiblemente los fans repudiarán la actitud de Rooney, forzando a David Moyes "a ver la realidad".

En Manchester dicen que el club quiere resistir y conservar a Rooney: cuenta con que en un año de mundial el jugador no arrojaría piedras sobre su propio tejado, que seguiría esforzándose en el club para asegurar su rol internacional.

En Liverpool también se especula con esto: a Suárez no le conviene retirar su colaboración al club este año. ¿Será esto suficiente para retener a ambos?

¿Y de dónde saldrá el dinero para aceitar todas estas operaciones? El magnate del Chelsea habría dicho a Mourinho que por ahora ya basta, y el dinero inyectado por los jeques del PSG y el Man City ya ha cubierto otros agujeros.

Como constató Ivo Pelay en la Argentina de los años ’30:

"¿Dónde hay un mango, que los financistas, ni los periodistas, ni perros, ni gatos, noticias, ni datos de su paradero no me saben dar?"

Aunque siempre queda el Real Madrid, con su formidable capacidad de endeudamiento… ¿Dónde está el límite, viejo Gómez?

*Ejem, en realidad Austin dijo que la felicidad era leer en los diarios sobre una victoria militar británica en el extranjero, pero el sentido es el mismo, ¿no?

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