Nueva estrategia ante la gripe porcina

Niño con tapabocas en Argentina
Image caption El gobierno informó que está por entrar a la etapa de mitigación en los distritos donde hubo decesos.

Con cuatro muertes confirmadas por el virus H1N1, Argentina anunció cambios en sus políticas de salud para hacer frente a la pandemia.

En tan sólo 48 horas, la provincia de Buenos Aires registró cuatro víctimas fatales de la gripe, tres de ellas menores de edad.

Así, el gobierno informó que se abandonó la "etapa de contención", según los criterios epidemiológicos, para ingresar en una instancia de "mitigación" en aquellos distritos donde hubo decesos.

"La etapa de mitigación consiste en profundizar la vigilancia epidemiológica, no dar medicación a todos los pacientes sospechosos como se hizo hasta ahora sino apuntar fundamentalmente a los grupos de riesgo", le detalló a BBC Mundo el director de Epidemiología de Buenos Aires, Mario Masana Wilson.

Los expertos señalan que los casos graves de gripe porcina se han registrado dentro de los grupos de riesgo: es decir, en pacientes que presentan patologías previas -como diabetes, enfermedades cardiovasculares o alteraciones metabólicas- y que por ello se vuelven más vulnerables al contagio.

La circulación del virus en el llamado conurbano bonaerense - el cinturón densamente poblado que rodea a la capital argentina- preocupa a las autoridades sanitarias. Allí se concentran sectores de bajo nivel de ingresos y barrios marginales, donde la llegada del virus podría disparar los índices de contagio.

Dos zonas

La nueva política en práctica establece que Buenos Aires se dividirá en dos: en los partidos donde se asume la transmisión sostenida del virus -sobre todo en los alrededores de la capital porteña- los recursos se concentrarán en tratar a los grupos de riesgo.

En las otras zonas, sin muertes confirmadas, seguirán en marcha las medidas de "contención" vigentes hasta hoy, con miras a tener la menor cantidad de casos posibles antes del inicio del invierno.

"La diferencia tiene que ver con que asumimos que el virus circula y ya sabemos cómo circula, y podemos orientar los recursos a tratar el mal, en lugar de destinarlos a la prevención de manera masiva", señaló Masana Wilson.

Sin embargo, la confirmación de los casos mortales generó un estado de alarma en la población.

En la línea telefónica de atención gratuita dependiente del Ministerio de Salud, el número de consultas por la gripe porcina creció "mucho" en las últimas horas, según un miembro del equipo que responde a los llamados.

"Más que nada, se comunica gente con síntomas gripales, pero la gente está como bastante más alarmada", dijo un operador ante la consulta de BBC Mundo.

Polémica escolar

Image caption En la nueva etapa de "mitigación" no se cerrarán más escuelas en el área metropolitana.

Tras la reunión el martes de un comité de expertos, el gobierno anunció que no se cerrarán más escuelas en el área metropolitana, en una decisión que generó sorpresa en algunos sectores de la población.

Hasta ahora, las autoridades habían ordenado el cese temporal de clases en institutos que registraran dos casos de infectados o sospechosos. Pero en la recién inaugurada "etapa de mitigación", esta medida también ha sido revisada.

Los expertos en epidemiología avalaron la decisión del gobierno. Incluso la misma Organización Mundial de la Salud (OMS) había desaconsejado la clausura de institutos de enseñanza como medida preventiva.

"Cerrar las escuelas tiene sentido sólo para evitar que los niños adquieran la influenza y la transmitan a los adultos que tengan un inmuno-compromiso, por enfermedad, por edad o por medicación. Pero no es una medida adecuada, es excesiva", le señaló a BBC Mundo el médico Víctor Rosenthal, presidente de la Comunidad Científica Internacional de Control de Infecciones Nosocomiales (INICC).

Para el especialista, también el tratamiento indiscriminado o el "sobrediagnóstico" de la primera etapa, en la que cualquier caso con síntomas gripales era sometido a una hisopada para descartar el virus H1N1, resultó exagerado.

"Al paciente que tiene la influenza A hay que dejarlo en la casa, y tratar con drogas antivirales a los familiares o personas que vivan con él. Cualquier cosa más generalizada es una pérdida de recursos que no lleva a controlar la difusión del virus", opinó Rosenthal.

Cuatro muertes

Las cuatro víctimas fatales registradas en los últimos días colocaron a Argentina en el primer lugar en el índice sudamericano de mortalidad por gripe porcina.

El primer caso confirmado fue el de una pequeña de 3 meses, que había nacido prematura y estaba internada por complicaciones respiratorias.

Luego, se dio a conocer la muerte de un joven de 28 años, que tenía un cuadro de inmunosupresión relacionado con un trasplante de médula ósea, al que había sido sometido hace algunos años.

A la lista se agregaron luego otros dos menores: una niña de 10 y un varón de 12 años.

Sin embargo, las autoridades sanitarias resaltaron que la situación no ha empeorado, ni la conducta del virus se ha vuelto más agresiva.

"La tasa de letalidad es muy baja, del 0,5 al 0,7% . Las muertes aparecen porque al haber mayor número de casos, ese porcentaje se materializa en una muerte... Es una cuestión matemática, y por eso va a haber más muertos, desgraciadamente, porque hay más casos", explicó el funcionario bonaerense Masana Wilson.

Según el reporte de la cartera de Salud, este miércoles se registraron 47 nuevos contagios, lo que eleva el total de pacientes a 918.

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