Abuso infantil "acelera envejecimiento"

Niña
Image caption Algunos expertos ya advirtieron que el tamaño de la muestra era demasiado pequeño.

El abuso físico o emocional durante la infancia podría acelerar el proceso de envejecimiento, según una investigación realizada en Estados Unidos.

El estudio sugiere que las personas que sufriern un trauma psicológico ven un cambio en la estructura celular que las hace más vulnerables a enfermedades relacionadas con el envejecimiento.

Los médicos saben desde hace mucho tiempo que los niños abusados pueden sufrir daños emocionales graves, pero esta nueva investigación indica algo más sorprendente: que el abuso puede causar que las células de los jóvenes envejezcan más rápidamente, según informa Jack Izzard, periodista de la BBC.

Todas las implicaciones de la investigación, divulgada en la publicación Biological Psychiatry, aún no se conocen. Y algunos biólogos celulares ya han advertido que el tamaño de la muestra era demasiado pequeña para ser definitivo por lo que debería hacerse a mayor escala.

Los telómeros y el envejecimiento

Los investigadores de la Universidad de Brown se centraron en moléculas de ADN llamadas telómeros humanos, que son secciones que se hayan en los extremos de los cromosomas.

A los telómeros se les compara con las terminaciones de los cordones de los zapatos que impiden que las cintas se deshilachen. A medida que envejecemos, los telómeros se acortan y la célula se vuelve más susceptible a la muerte.

Investigaciones previas han demostrado que este proceso de envejecimiento se acelera, por ejemplo, tras la exposición al humo del cigarrillo o la radiación.

Pero este nuevo estudio encontró que el trauma psicológico a una altura temprana en la vida tiene el mismo efecto. Y que los telómeros de adultos que sufrieron abusos cuando eran niños se acortaron más rápidamente que los de aquellos que tuvieron una infancia feliz.

Sin embargo, el estudio sí proporciona, asegura Izzard, un signo preocupante de que los niños abusados sufren de más formas de lo pensado inicialmente.

Image caption Los telómeros se encuentran en los extremos de los cromosomas.

La investigadora jefa Audrey Tyrka, de la Universidad Brown, dijo que el estudio "da un indicio de que las experiencias tempranas del desarrollo pueden tener profundos efectos en la biología que pueden influir en los mecanismos celulares a un nivel muy básico".

Para esta indagación se tomó en cuenta a personas (22 mujeres y nueve hombres) que habían sufrido abuso físico, emocional o sexual en su infancia, pero que eran saludables y no tenían signos de un desorden psiquiátrico en estos momentos ni en el pasado.

También fueron analizados individuos que habían tenido una infancia feliz.

Más trabajo

La doctora Tyrka indicó que se necesitaba más trabajo para precisar el impacto exacto de situaciones de estrés durante la infancia en el envejecimiento celular. "Todavía no sabemos cuáles son todas las implicaciones de esto", señaló.

"Telómeros más cortos están relacionados con el envejecimiento y algunas enfermedades, por lo que es posible que este sea un mecanismo de riesgo para enfermedades tras el abuso infantil", explicó.

"Pero el papel exacto de los telómeros en este proceso aún debe ser determinado", agregó.

La menor longitud de los telómeros ha sido vinculada con una variedad de afecciones como enfermedades cardiovasculares y cáncer.

El profesor Tim Spector, un experto en telómeros y envejecimiento del King's College de Londres, aseguró que "el estudio y la teoría resultante es plausible, pues los investigadores han encontrado anteriormente vínculos entre los telómeros y el estrés crónico".

"Sin embargo, se sabe que diversos factores adversos reducen los telómeros, tales como el tabaquismo, la obesidad, la falta de ejercicio y la clase social, así como los genes", explicó.

"En una muestra tan pequeña como ésta cualquiera de estos (factores) podría en realidad ser responsable en lugar de los abusos, por lo que se necesita hacerlo a una escala mucho más grande", agregó.

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