Francia: rechazan impuesto al CO2

Nicolas Sarkozy, presidente de Francia
Image caption El “tributo ecológico” de Sarkozy exoneraba total o parcialmente a grandes empresas.

Un tributo que Francia preveía aplicar desde el viernes a las emisiones de dióxido de carbono (CO2), insignia del presidente Nicolas Sarkozy en la lucha contra el cambio climático, fue anulado por el máximo órgano constitucional del país.

Al fundamentar la decisión, el Consejo Constitucional afirmó que la tasa establecía demasiadas exenciones, violaba el principio de equidad y carecía de eficacia en el combate al calentamiento global.

La anulación, anunciada en la noche del martes, fue interpretada por la oposición y los diarios franceses como un severo revés para Sarkozy, cuyo gobierno ya anunció que presentará un nuevo proyecto el mes próximo.

El sorpresivo giro que ha tomado el tema también dejó en evidencia las dificultades que tienen los gobiernos para aplicar medidas concretas contra el cambio climático que satisfagan a una mayoría.

"Contrarias al objetivo"

El tributo, que debía entrar en vigencia el 1º de enero, fue anunciado en septiembre por Sarkozy como una medida revolucionaria para ahorrar energía y cambiar los hábitos de consumo de los franceses.

Si se hubiera aplicado, Francia habría pasado a ser la primera potencia económica en gravar directamente las emisiones de CO2.

La tasa equivalía a casi US$25 por tonelada de CO2 que emitieran particulares y empresas que consumen energía derivada del petróleo, gas natural o carbón.

Image caption Con la medida, Francia habría sido la primera potencia económica en gravar la emisiones de CO2.

No obstante, el "tributo ecológico" de Sarkozy exoneraba total o parcialmente a grandes industrias, aerolíneas, transporte público y agricultura, entre otras actividades.

El Consejo Constitucional calculó que el 93% de las emisiones industriales, sin contar el uso de combustibles, estarían libradas del tributo.

En total, aseguró, "menos de la mitad de las emisiones de gas de efecto invernadero" habrían sido gravadas por la tasa, que recaería fundamentalmente sobre la calefacción y los combustibles.

Esas exenciones previstas en la ley "eran contrarias al objetivo de lucha contra el calentamiento climático y creaban una ruptura del principio de igualdad ante las cargas públicas", dijo el órgano constitucional.

"Revés mayor"

Al conocer la noticia, el primer ministro francés, François Fillon, sostuvo que el tributo es "una prioridad del presidente de la República y del gobierno".

Fillon anunció que el 20 de enero se presentará un nuevo proyecto de impuesto que tenga en cuenta las observaciones del Consejo Constitucional.

El recurso contra la tasa había sido presentado por el opositor Partido Socialista francés, cuya secretaria general, Martine Aubry, calificó el desenlace como "un revés mayor para Nicolas Sarkozy".

El Partido Verde también celebró la anulación del tributo, que consideraba insuficiente para la lucha contra el cambio climático, y llamó a trabajar en un nuevo proyecto más eficaz.

Diferentes encuestas señalaban que la tasa ecológica prevista por el gobierno carecía de respaldo popular.

De verde a rojo

La medida del Consejo Constitucional tiene amplio destaque en la prensa francesa de este miércoles, que califica la anulación como un desaire para Sarkozy.

El diario Le Figaro sostiene que "el revés es político sobre todo para el jefe de Estado y su ministro de Ecología", que se involucraron personalmente en la reciente cumbre de Copenhague, que falló en lograr un acuerdo vinculante sobre cambio climático.

La anulación también supone un nuevo problema presupuestario para el gobierno francés, que en 2010 preveía recaudar el equivalente a US$5.900 millones con el tributo.

Francia debe reducir con urgencia su déficit público, que -se calcula- alcanzará un récord de 8,5% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2010. Este miércoles se supo que la deuda pública trepó en el tercer trimestre de este año a un máximo de 75,8% del PIB.

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