La web, un reflejo de la humanidad

Fibras ópticas

En el marco de la serie de BBC Mundo por los 20 años de la web, la científica social y periodista Aleks Kroteski se pregunta si hemos perdido una gran oportunidad.

La web es una innovación extraordinaria, con el mayor potencial para dar paso a un cambio social desde la invención de la imprenta o del motor de vapor.

Construida en base a una tecnología que es apolítica, no regulada y descentralizada, le permite a todo el mundo - hombres, mujeres, niños- ser creadores de información, más que consumidores pasivos.

Es además una enorme biblioteca de la conciencia global, una colección digital de conocimiento humano del pasado y presente, presentado en un formato de fácil acceso.

Como resultado, tenemos un poder sin precedentes para crear nuestra propia verdad y compartirla con el resto del mundo. La web ha permitido una igualdad de acceso que no se había contemplado nunca antes.

Pero, ¿se habrá perdido ya la oportunidad de que se convirtiera en el gran nivelador social?

Sociedad utópica

Hace veinte años, la web fue colonizada por un grupo de personas que creían que la sociedad ideal era una sociedad igualitaria: todas las personas tenían el derecho de involucrarse, no debería existir una jerarquía y las normas se acordarían de forma mutua para el bien común.

Image caption Howard Rheingold fue uno de los primeros que adoptaron la web.

Gente como el escritor estadounidense Steward Brand, el crítico Howard Rheingold y el poeta John Perry Barlow, creían que la inviolabilidad de un individuo era superior a la del estado nación, y que unir a las personas del globo sería suficiente para resolver los problemas mundiales.

Estas personas han pasado más de una década explorando las posibilidades de comunidades alternativas inmateriales en el ciberespacio en la protointernet.

Las primeras comunidades que establecieron, como el foro en línea Wells, tenían características parecidas a las comunidades libres en el mundo real, muchas de las cuales sufrieron cuando las poco definidas regulaciones degeneraron en explotación y el caos.

Pero los idealistas pioneros de la web mantenían que la nueva frontera digital proveería un terreno intelectual fértil en el que se podía crear una sociedad más libre y utópica.

Choque con la naturaleza humana

Sin embargo, la historia tenía planes diferentes para la web.

El punto de vista informal del comportamiento social en la web de los pioneros chocó con las características esenciales de nuestra naturaleza, nuestro deseo de tomar control, de poseer, y de sacar beneficio.

Ya antes habían surgido desigualdades implícitas, pero una vez la red se convirtió en un espacio para el beneficio comercial a mediados de los '90 y hubo una explosión de su población, situarse a la cabeza del montón - es decir, lograr la primera posición en los resultados de la búsqueda de Google- se convirtió en el punto de referencia de las ganancias financieras en la economía real.

El aumento exponencial en el contenido de la red a finales de los '90 y durante la última década ha significado que la fiabilidad y la credibilidad de la información son cada vez más difíciles de determinar.

Esperanza en la red

A un nivel individual, dependemos de amigos y familiares para saber en qué confiar y en qué creer, pero también buscamos expertos y otras personas de alto nivel social para que nos señalen el camino adecuado a seguir.

Jimmy Wales, fundador de la enciclopedia virtual Wikipedia, admite que a pesar de ser la estrella actual en la nivelación de la información, Wikipedia cuenta con jerarquías explícitas que determinan el conocimiento de quién es más valioso que el de otros.

Image caption Tim Berners-Lee en su viaje a Ghana.

Parece que al final la web es igual de desigual que nosotros.

Los que nosotros, los científicos sociales estamos descubriendo cuando observamos la web, como una plataforma de interacción social, es que, en cualquier medio, los seres humanos buscan jerarquías que les ayuden a darle sentido a nuestro mundo.

Resulta que esto es tan relevante en la red como fuera de ella. Después de todo, sólo podemos traer a esta tabula rasa digital lo que ya sabemos y hemos aprendido de nuestras experiencias.

A pesar de esto, personas como el ex vice presidente de Estados Unidos Al Gore siguen siendo optimistas.

Cuando habló con la BBC , insistió en que la naturaleza global de la red tiene el potencial de cambiar esto, ya que sociedades diferentes traen sus distintas perspectivas a la comunidad de la web.

Medio humana

Cuando me uní al viaje a Ghana del inventor de la web Tim Berners-Lee, caí en cuenta de que las primeras huellas en la web que dejarán la mayoría de los africanos estarán por fuerza basadas en algo lo que los no africanos han creado.

Image caption La autora cree que la web es un reflejo de la humanidad.

Nuestras dos décadas dando forma a esta tecnología en maduración nos ha llevado hacía un instrumento que ha sido tallado a nuestra imagen y semejanza.

En una aldea rural en las montañas a las afueras de Accra, capital de Ghana, me impresionó ver como los niños que utilizaban la red en el centro de la comunidad local veían el mundo de la información a través de la ventana de Google.

El buscador funciona sobre el principio de "locura" o "sabiduría" de las masas, basando sus resultados en qué sitios de la red reciben el mayor número de vínculos a sus páginas.

Hasta ahora, la mayoría de esas masas han estado compuestas por personas no africanas, por lo tanto la ventana que utilizan estos niños para buscar información no es africana. ¿Qué tipo de dogma transmite esto?

Y ¿cómo refuerza esto las desigualdades que existen entre el mundo desarrollado y el mundo en vías de desarrollo?

Al final, la red es el reflejo de la humanidad, no algo que lo cambia. Es un lugar al que llevamos todo lo que somos, incluso nuestras debilidades y mezquindades.