Heces de elefante para iluminar un zoológico

Elefante
Image caption Los dos elefantes del zoológico producen dos toneladas de heces por semana.

En algunos países son los encargados de transportar cargas pesadas. En otros, como India, se usan en campañas políticas o en promociones comerciales.

Sin embargo, en el Reino Unido, en un zoológico del suroeste de Inglaterra, los elefantes tienen por delante una tarea muy distinta: reducir las emisiones de dióxido de carbono de las instalaciones y, de paso, el costo de las cuentas de electricidad.

¿Cómo? Aportando los desechos que producen para la generación de biogás, que, al quemarse, produce electricidad.

A un promedio de dos toneladas de estiércol por semana la contribución de los dos elefantes que alberga el zoológico de Paignton, en el condado de Devon, no es nada despreciable.

Según señalan las autoridades del zoológico, el proyecto para transformar estos residuos en electricidad ya está en marcha. En colaboración con la empresa New Generation Biogas, los expertos están buscando una alternativa más eficiente a los biodigestores actuales, que son demasiado grandes y se demoran un tiempo considerable en generar el gas.

"El nuevo sistema en el que estamos trabajando es radicalmente diferente. Es mucho más pequeño -los que hay ahora son enormes, pueden tener hasta dos o tres pisos- y produce biogás en un lapso menor ", le explicó a BBC Mundo Peter Morgan, encargado de la oficina de Medio Ambiente del zoológico.

Aunque dado su volumen los elefantes son los animales que más materia fecal producen, la idea es utilizar los desechos de todos los animales.

Cultivos del futuro

Image caption Los animales se alimentan de plantas y frutas cultivadas en el mismo zoológico.

Como parte de sus esfuerzos para frenar el calentamiento global, el zoológico ha puesto en práctica también otras medidas, como producir en el terreno la comida que consumen los animales.

Los alimentos se producen mediante un sistema basado en tecnología hidropónica, por la que los cultivos se alimentan de soluciones minerales disueltas en agua en vez de tomar sus nutrientes del suelo.

Este sistema, conocido como Verticrop y pionero en Europa, aprovecha la altura, colocando bandejas movibles con plantas en distintos niveles.

Image caption El sistema Verticrop utiliza mucha menos agua que los métodos de agricultura tradicionales.

Las ventajas son varias: como se producen dentro del mismo zoológico, los animales pueden alimentarse de productos frescos; por otro lado, se reduce significativamente el consumo de CO2 al ahorrar emisiones en el traslado de los alimentos; y además, al no utilizar los suelos, se libera espacio para el desarrollo de la vida silvestre.

Según le dijo a BBC Mundo Kevin Frediani, curador de plantas de Paignton, los beneficios de esta metodología superan las fronteras del zoológico "este método es ideal para la producción de alimentos en cualquier urbe del mundo".

Además, señalan, las granjas verticales utilizan menos agua (lo cual es clave para los países que enfrentan crisis por el líquido), dependen en mucha menor medida de las variaciones climáticas y tienen el potencial de aumentar la producción de alimentos para una población cada vez más numerosa.

Pero pese a que el concepto de granjas verticales está dando vueltas desde hace más de una década y países como Estados Unidos, Japón y China están estudiando la posibilidad de construirlas, hasta ahora ninguna -excepto el experimento en el zoológico- se ha llegado a materializar.

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