Riesgos "imprevistos" de las estatinas

Los médicos deben tener cuidado al recetar estatinas, los fármacos que reducen el colesterol, porque pueden tener una serie de efectos "imprevistos" afirma una investigación.

Image caption Las estatinas se consumen comúnmente en el mundo para reducir el colesterol.

El estudio llevado a cabo en Inglaterra encontró que algunas dosis y tipos de estatinas están vinculados con un mayor riesgo de sufrir efectos adversos, como problemas del hígado y fallo renal.

La investigación, publicada en British Medical Journal (Revista Médica Británica), recomienda a los médicos tener acceso a un programa informático que les ayude a detectar a los pacientes que podrían estar en riesgo.

El estudio llevado a cabo en la Universidad de Nottingham subraya que para mucha gente los beneficios de estos medicamentos superan a los efectos adversos, pero el hallazgo debe ayudar a cada paciente a equilibrar los pros y contras.

Las estatinas son fármacos que se toman comúnmente en muchos países del mundo para reducir los niveles de colesterol en la sangre.

Los Servicios de Salud del Reino Unido, por ejemplo, planean próximamente introducir la prescripción de estatinas para uno de cada cuatro adultos mayores de 40 años.

Actualmente en muchos países los médicos recomiendan a cualquier persona que tenga un riesgo moderado de enfermedad cardiovascular que tome estatinas.

Pero ha habido muchos debates sobre los efectos secundarios y la última investigación confirma los problemas que podría enfrentar la población.

Efectos "imprevistos"

Los científicos analizaron datos de más de dos millones de personas, de entre 30 y 84 años, que eran pacientes de clínicas generales en Inglaterra y Gales durante un período de seis años.

Image caption Entre los riesgos que se encontraron están insuficiencia renal y disfunción hepática.

Los efectos adversos identificados en el estudio incluyen problemas de hígado, insuficiencia renal aguda, debilidad muscular y cataratas.

En los casos de insuficiencia renal y disfunción hepática, se encontró un aparente riesgo mayor entre quienes tomaron dosis altas de los fármacos.

Los riesgos de efectos secundarios fueron mayores durante el primer año de uso.

En el lado positivo, los análisis no mostraron una asociación significativa entre el uso de estatinas y el riesgo de Parkinson, artritis reumatoidea, coágulos, demencia, fracturas por osteoporosis, o muchos tipos de cáncer incluido gástrico, de colon y recto, pulmón, renal, de mama y de próstata.

Basados en esos resultados, los científicos desarrollaron un programa informático para que los médicos generales puedan detectar qué pacientes podrían estar en más riesgo de efectos adversos y si su riesgo de enfermedad cardiovascular es suficientemente alto como para garantizar que deben tomar estatinas.

"La gente debe poder tomar una decisión informada" afirma la doctora Julia Hippisley-Cox, quien dirigió el estudio.

"Con todas las medicinas hay riesgos y beneficios, pero si el médico tiene un paciente con un riesgo más alto del promedio de sufrir un efecto grave quizás deberá advertirle que regrese a la clínica si tiene problemas", agrega.

Por su parte June Davidson, especialista de la Fundación Británica del Corazón, afirma que "ya se conocía que un número pequeño de personas que toman estatinas experimentan efectos secundarios no deseados".

"Sin embargo, para la gente que tiene un alto riesgo de enfermedad coronaria, los beneficios de las estatinas superan a los riesgos".

"Cualquier persona que experimente efectos secundarios al consumir estatinas debe hablar con su médico" señala la experta.

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