Primeras imágenes del telescopio más alto del mundo

Visión de la Vía Láctea. (Foto: cortesía de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica de Chile)
Image caption El miniTao es el único telescopio que puede lograr estas imágenes desde la Tierra.

El centro de nuestra galaxia como nunca antes se lo vio. Esta semana la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica de Chile (Conicyt) dio a conocer las primeras imágenes captadas por el telescopio miniTAO, el más alto del mundo.

El aparato, que toma imágenes infrarrojas, fue inaugurado el martes en una ceremonia realizada en la capital, Santiago.

Sin embargo, el telescopio de un metro, que está instalado a 5.640 metros de altura en el Parque Astronómico Atacama, en el norte de Chile, ya está funcionando desde comienzos de año, y ha logrado captar tomas nunca antes obtenidas del cosmos.

A diferencia del telescopio espacial europeo Planck, cuyas primeras imágenes infrarrojas de la totalidad del Universo se dieron a conocer esta semana, el miniTao es el único telescopio que puede lograr estas imágenes desde la Tierra.

Ver: Así se ve todo el Universo gracias al telescopio Planck

Según la directora del Programa de Astronomía de la Conicyt y responsable del Parque Astronómico Atacama, Mónica Rubio, las imágenes desde el espacio y desde la Tierra se complementan para dar una visión más completa del cosmos.

Imagen por temperatura

Rubio explicó a BBC Mundo por qué las imágenes infrarrojas muestran más de lo que pueden captar los telescopios tradicionales.

"El telescopio infrarrojo es como un visor nocturno. Al tomar una imagen por temperatura permite ver cosas que en una imagen óptica no se ven", describió.

Según la experta, el miniTAO tiene también la ventaja de tener una resolución mucho más alta que los telescopios satelitales.

El novedoso aparato fue creado y fabricado por la Universidad de Tokio, con respaldo del gobierno de ese país.

Viajó 17.000 kilómetros para ser instalado en la cumbre del cerro Chajnantor, donde opera el Observatorio de Tokio Atacama (TAO, por sus siglas en inglés).

Trabajar a altura

La ubicación del telescopio no es casual: el miniTAO está en una de las zonas más áridas del planeta, donde la atmósfera es extremadamente delgada.

Según los expertos, la ausencia de humedad permite tomar imágenes más claras, ya que la atmósfera absorbe las radiaciones que son captadas por la cámara infrarroja.

Sin embargo, trabajar a altura tiene sus dificultades.

"Hay una fuerte falta de oxigeno y las temperaturas son muy bajas", señaló Rubio, quien equiparó las condiciones a las que enfrenta un montañista.

Image caption El telescopio está instalado a 5.640 metros de altura en el Parque Astronómico Atacama.

"Llevar energía para operar las máquinas tampoco es sencillo y se logra a través de un generador a petróleo", explicó.

Un factor que complica aún más la ecuación es el hecho de que el telescopio opera únicamente de noche, cuando las condiciones son óptimas.

En vista a las complicaciones, el equipo que opera el miniTAO trabaja jornadas cortas.

"En el futuro se planea la construcción de un observatorio a 2.400 metros de altura, desde donde se podrá operar el miniTAO de forma remota", afirmó Rubio.

Chile, meca astronómica

Para Chile, el éxito del proyecto TAO es un nuevo hito astronómico que se suma a otros logros obtenidos recientemente en este campo.

Además del miniTAO, en las 36.000 hectáreas que ocupa el Parque Astronómico Atacama opera otro proyecto igualmente ambicioso y potencialmente histórico.

El llamado proyecto Alma (que comparten Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea y Japón) prevé la instalación de 66 antenas para medir las ondas generadas por el Universo.

Se trata del proyecto radio-astronómico más grande del mundo.

Y si de grande se trata, Chile también será sede del mayor telescopio del mundo, el Telescopio Europeo Extremadamente Grande (E-ELT), que a partir de 2011 se construirá en el cerro Armazones, en el norte del país.

Ver: Un gran telescopio para develar los misterios del universo

En tanto, el proyecto TAO también pretende crecer: basados en el éxito del miniTAO, los científicos de la Universidad de Tokio ahora buscan financiación para crear un aparato más grande, de 6,5 metros, que permitirá obtener imágenes aún más nítidas del cosmos.

No sólo fama

Las ventajas para Chile no son sólo el prestigio internacional que obtiene por hospedar los proyectos astronómicos más notorios de los últimos tiempos.

Como suele ocurrir en este tipo de acuerdos científicos, el país también tiene acceso a la tecnología misma.

"Nuestros científicos tienen derecho a utilizar los aparatos un 10% del tiempo, lo cual es una enorme ventaja para nuestros investigadores y podría ser muy importante para el futuro del país", destaca Rubio.

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