Última actualización:  miércoles, 8 de abril de 2009 - 22:19 GMT

Una Robinson Crusoe canina

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Se llama Sophie Tucker, como una afamada cómica estadounidense, y sus apenados dueños la daban por muerta. Pero estaba en una isla desierta, viviendo como perra salvaje desde que cayó por la borda cuatro meses antes.

Esta perra pastor ganadero, originaria de Australia, nadó entre tiburones y llegó hasta una isla desierta del Pacífico.

Jan y Dave Griffith, sus dueños, pensaron que se había ahogado cuando le perdieron el rastro en su barco, un día de fuerte oleaje en las aguas de Queensland, el pasado noviembre.

"En cuanto nos dimos cuenta de que se había caído al agua, pensamos que se había ahogado, porque la distancia con la borda era muy grande", dice Jan Griffith.

Mientras ellos la buscaban, su mascota se convertía en una superviviente que tuvo que alimentarse de las crías de cabra que encontraba en la remota isla de San Bees donde fue a parar.

Allí la encontró una patrulla de vigilantes, que al principio pensaron que se trataba de un animal salvaje.

"Nos sorprendió a todos", añade Griffith. "Era una perra casera y mira lo que hizo: nadó cinco millas náuticas, consiguió llegar a tierra por sí misma y sobrevivir. ¡Ojalá pudiera hablar!".

Los guardas que la encontraron la capturaron pensando que era un perro salvaje, hasta que los dueños se pusieron en contacto con ellos.

Vida salvaje

Era una perra casera y mira lo que hizo: nadó cinco millas náuticas, consiguió llegar a tierra por sí misma y sobrevivir

Jan Griffith, dueña de Sophie

"Tenía muy mala pinta al principio, y de repente empezó a tener muy buen aspecto. Entonces los guardas se dieron cuenta de que había estado cazando crías de cabra", cuenta la dueña.

Pero sus cuatro meses de vida salvaje la convirtieron en un animal que "no dejaba que nadie se acercara ni que la tocaran".

Sin embargo, cuando Sophie Tucker se reencontró con los Griffith, pronto los reconoció.

"La llamamos y en seguida empezó a gimotear y golpear la jaula. Cuando la soltaron se abalanzó sobre nosotros", le explicó la señora Griffith a la agencia AAP.

Dicen sus dueños que la aventurera perra ya se acostumbró de nuevo a las comodidades de la vida casera.

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