El arte regresa a Venecia

"Twenty-two less two" de Michelangelo Pistoletto, 2009
Image caption Pistoletto es uno de los principales exponentes del movimiento Arte Povera, de finales de los años 60.

En uno de los pabellones de la Bienal de Venecia, que se acaba de inaugurar, hay una bellísima instalación del artista italiano Michelangelo Pistoletto.

Un salón está rodeado de inmensos espejos, enmarcados como si fueran cuadros en un museo. Algunos de ellos han sido rotos, a garrotazos, por el artista.

Según Pistoletto, su intención al destruir los espejos es multiplicar el infinito que éstos componen al reflejarse unos en otros y, con ese gesto, producir una dimensión metafísica.

La obra, llamada "Twenty-two less two" ("Veintidos menos dos"), captura, como pocas, la esencia del título de la 53a Exposición Internacional de Arte de Venecia: Fare Mondi (Crear Mundos).

El curador de la bienal, Daniel Birnbaum, ha dicho que una obra de arte es algo más que un objeto o una mercancía, ya que representa una visión del mundo y, si se le toma en serio, se le puede ver como una forma de crear nuevos entornos.

"Fare Mondi es una exposición impulsada por la aspiración de explorar los mundos que nos rodean así como los mundos que tenemos por delante", señaló el profesor de arte sueco.

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John & Yoko

Este año, los organizadores decidieron otorgar dos Leones de Oro a la Trayectoria Artística, uno a la creadora japonesa Yoko Ono, viuda del ex Beatle John Lennon, y el otro al estadounidense John Baldessari.

Image caption Por la obra del artista conceptual Bruce Nauman, el pabellón de Estados Unidos ganó el León de Oro.

El León de Oro al mejor artista de la 53a Exposición Internacional lo recibió el alemán Tobias Rehberger, por su obra "Lo que quieres también te hace llorar".

Rehberger diseñó una cafetería -en el Palazzo delle Esposizioni del pabellón Giardini- que sirve, a la vez, de restaurante y de obra de arte.

El premio a la mejor contribución nacional recayó en el pabellón de Estados Unidos, por la instalación "Jardines Topológicos" del artista conceptual Bruce Nauman.

Para el galardón al mejor artista joven fue seleccionada la sueca Nathalie Djurberg, por sus trabajos en videos y animaciones.

En la exposición principal participan más de 90 artistas de todos los continentes, sin contar a los elegidos para representar a los pabellones nacionales ni a los cientos de creadores que toman parte en eventos colaterales.

Sin secciones

De acuerdo a Birnbaum, la muestra central "articula diferentes temas, entrelazados en un todo, sin dividir a la exposición en secciones".

Image caption Dirigible del mexicano Héctor Zamora, en un pasillo exterior del pabellón Arsenale.

Esa falta de divisiones puede ser interesante y a algunos visitantes consultados por BBC Mundo les gustó.

Sin embargo, la yuxtaposición de instalaciones, videos, proyecciones, esculturas y pinturas en un espacio tan grande, sin demarcaciones claras, también corre el riesgo de resultar agobiadora y, como los espejos rotos de Pistoletto, reproducir hasta el infinito la sensación de que la exposición, en lugar de articular diferentes temas, no tiene ninguno.

"Para mí, esta exposición principal, especialmente en el pabellón Arsenale, es muy superficial, muy banal", le dijo a BBC Mundo Hans-Michael Herzog, director de la mayor colección de arte latinoamericano en Europa, Daros-Latinamerica, con sede en Zürich, Suiza.

"Es lo peor que he visto en este espacio porque casi todo es un arte infantil, que está jugando con la nada, ya que la muestra tampoco tiene temas", añadió.

Por otra parte, a Herzog le gustó ver que este año la exposición del Instituto Italo-Latinoamericano (IILA) no está relegada, como en bienales anteriores, a un edificio distante de los dos pabellones principales.

"Eso garantiza que todas las personas que vengan a Arsenale verán esta muestra del arte de América Latina que, por primera vez, está muy bien expuesta", dijo.

Artistas latinoamericanos

Como parte de la selección de Birnbaum, se encuentran en la exposición central el argentino Tomás Saraceno, el mexicano Héctor Zamora y los brasileños Renata Lucas, Cildo Meireles y Lygia Pape.

Image caption El pabellón de Chile presenta la instalación "Umbral" de Iván Navarro, integrada por tres piezas.

Las obras de Saraceno y Zamora están entre las más visibles de toda la bienal: el primero presenta una enorme escultura en el centro del Palazzo delle Esposizioni y el segundo ha colocado dirigibles dentro y fuera del edificio principal del Arsenale.

Por su parte, la muestra del IILA, llamada Mundus Novus, reúne al boliviano Gastón Ugalde, los colombianos Alberto Baraya y Luis Roldán, el costarricense Federico Herrero, los cubanos Carlos Garaicoa y Ramsés Larzábal, el ecuatoriano Fernando Falconi, el salvadoreño Nils Nova, el guatemalteco Darío Escobar, el hondureño Paul Ramírez Jonas, la peruana Sandra Gamarra y la dominicana Raquel Paiewonsky.

Argentina le dedica su pabellón a Luis Felipe Noé, Chile el suyo a Iván Navarro, mientras que México está representado oficialmente por Teresa Margolles, con una intervención relacionada con la narcoviolencia en su país, en la que utiliza sangre recogida en lugares donde ocurrieron asesinatos.

Los pabellones de Uruguay y Venezuela, a diferencia de los otros latinoamericanos, no presentan a un sólo artista, sino muestras colectivas.

Además, los peruanos Fernando Bryce y Jota Castro, la cubana Tania Bruguera, el chileno Alfredo Jaar y la guatemalteca Regina José Galindo, ganadora del León de Oro al mejor artista joven en 2005, participan en uno de los eventos colaterales, el Pabellón de la Urgencia.

La 53a Bienal de Venecia se presentará hasta el 22 de noviembre.

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