Madrid y Río de Janeiro en la final

Rey Juan Carlos de España y Lula de Brasil en Copenhague
Image caption El rey de España y el presidente brasileño intentaron convencer al Comité Olímpico.

La ciudades de Chicago y Tokio fueron las primeras en ser eliminadas en la carrera para albergar los Juegos Olímpicos de verano de 2016.

Madrid y Río de Janeiro esperan ahora la tercera votación para saber cuál será la sede de los XXXI juegos de la era moderna.

La gran sorpresa en Copenhague, Dinamarca, fue la eliminación de Chicago en la primera votación. Horas antes, el presidente estadounidense, Barack Obama había pedido abiertamente a los delegados del Comité Olímpico Internacional (COI) que voten por su ciudad adoptiva, ya que Estados Unidos y Chicago estaban "listos y ansiosos" por recibir "atletas y visitantes de todo el mundo". Dicho esto, abandonó suelo danés.

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Tokio perdió en la segunda votación. En su ponencia, el flamante primer ministro japonés, Yukio Hatoyama, también quiso persuadir a los miembros del COI y apeló a su imagen de país organizado, pero los observadores habían señalado que "la geografía" estaba en su contra debido a que la última Olimpíada la celebró su vecino China.

Las finalistas

Image caption La esperada presencia de Obama no fue suficiente para darle los juegos a Chicago.

El presidente brasileño Luis Inacio Lula da Silva apeló a la imagen alegre de su país para convencer al comité. "Río está lista. Si nos dan la oportunidad no se arrepentirán. Los Juegos en Río serán inolvidables, llenos de la pasión, alegría y creatividad del pueblo brasileño. Es hora de que los juegos vengan a un país tropical, a una ciudad hermosa".

"Nuestra gente es cálida, y queremos enviar un mensaje claro: los Juegos Olímpicos le pertenecen a todo el mundo, a todos los continentes, a toda la Humanidad".

A diferencia de Japón que no contaba con la geografía de su lado, Río de Janeiro confía en el triunfo basado en aspectos como que en 115 años de historia el Comité Olímpico Internacional (COI) nunca ha concedido los juegos a un país de América del Sur.

El director de comunicación de Río de Janeiro 2016, Leonardo Gryner, remarcó que esa ciudad tiene "gran experiencia" en la organización exitosa de eventos masivos como las fiestas de fin de año y el Carnaval.

Tras el discurso de Lula le tocó el turno al presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, quien hizo un guiño a los miembros del COI procedentes de Latinoamérica, Asia y África al prometerles que ellos también se beneficiarán si los Juegos se organizan en Madrid.

Zapatero dijo que pondría en marcha un "plan de apoyo y extensión del deporte para los jóvenes que más lo necesitan" en los países desfavorecidos.

Madrid, dijo, presenta una candidatura "segura y unida" porque tiene listas "el 77% de las instalaciones deportivas necesarias" y porque España "tiene acreditado que puede organizar con brillantez grandes eventos deportivos y culturales".

Finalmente, el rey Juan Carlos de España pidió al COI: "Creedme. Votar por Madrid es votar por un éxito seguro de esos Juegos Olímpicos y Paraolímpicos".

Repercusión en la ciudad

Pero la confiabilidad no es suficiente. La repercusión que tendrán los juegos en la ciudad sede será un factor clave a la hora de tomarse una decisión y de ahí que es crucial la manera en que los representantes de la candidatura promueven los beneficios que acarrearían las Olimpíadas.

"En las últimas votaciones, como la que le dio la sede de los juegos de 2012 a Londres, el COI mostró que la herencia que puedan dejar los juegos a largo plazo se ha tornado cada vez más importante", declaró a la BBC Andrew Thornley, profesor de urbanismo y especialista en legado olímpico.

Image caption El apoyo popular y la herencia en la ciudad son algunos de los puntos que dice tener en cuenta el COI.

Entre esos beneficios, según Thornley, están no sólo el mejoramiento de los servicios de transporte y la infraestructura en general, sino también la capacidad de atraer más negocios y de inspirar a las nuevas generaciones a practicar deporte.

En cuanto a infraestructuras, las autoridades de la candidata brasileña piensa invertir unos US$11.000 millones a la vez que acometer lo que se ha definido como reformas a corto plazo que, dicen los analistas, de otro modo no se harían con tanta rapidez.

"Nuestro proyecto está completamente alineado con las necesidades de la ciudad (...) Nos hemos ocupado de que así sea y existen mecanismos de control en todos los niveles", garantizó Leonardo Gryner.

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