El barrio pobre que sueña y desconfía

Deodoro, suburbio de Río de Janeiro
Image caption Este suburbio de clase humilde e infraestructuras precarias será la segunda sede principal de los Juegos.

El barrio de Deodoro, en la zona oeste de Río de Janeiro, no fue tan destacado como la zona sur de la ciudad en la campaña para convertirse en sede de los Juegos Olímpicos de 2016, pero este suburbio de clase humilde e infraestructuras precarias será la segunda sede principal de uno de los mayores eventos del deporte mundial.

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"Deodoro albergará, como ya lo hizo en los Juegos Panamericanos Río 2007, tiro olímpico, hípica y pentatlón moderno", afirma José Roberto Gnecco, asesor del ministerio de Deportes.

"Albergará también esgrima, las eliminatorias de hockey sobre hierba y el tiro con arco y las competiciones de deportes extremos", añade.

Toda la infraestructura deportiva de la región se remonta a la presencia -desde tiempos del Imperio- de diversos cuarteles y centros de entrenamiento de las Fuerzas Armadas.

Precisamente por eso, Deodoro será sede de las modalidades olímpicas que más tengan que ver con deportes practicados por militares.

Contraste

En las instalaciones militares de Deodoro también se entrenan jóvenes de la región con potencial para convertirse en atletas de alto nivel.

Pero estos encuentran mil y una dificultades para conseguir apoyos al otro lado de los muros de estos centros deportivos.

El nadador William Muniz, de 16 años, está entra quienes sueñan con participar en unas Juegos Olímpicos, aunque se queja de que no es nada fácil ser deportista en un suburbio carioca.

"Hay escuelas que apoyan los deportes pero en los colegios públicos no se invierte nada", afirma el joven. "Tanto es así que soy el único atleta de la escuela", agrega.

Todos los habitantes de Deodoro con quienes conversó la BBC dicen que les encanta la idea de que Río sea sede olímpica, pero también piden más atención a los problemas de las comunidades donde se celebrarán los Juegos.

"Es bueno y malo", comenta la vendedora Adriana Tourinho. "Por un lado, Brasil se merece tener una Olimpiada, pero las necesidades de la gente en Deodoro son enormes como para que se pongan a gastar el dinero con eso".

Mantenimiento

Image caption Deodoro será sede de las modalidades olímpicas que más tengan que ver con deportes practicados por militares.

La hermana de Adriana, Viviane Tourinho, reclama algunas medidas sencillas que podrían resolver muchos de los problemas que enfrentan los habitantes del barrio.

"Tenemos pozos en las calles, cloacas atascadas, hay un gran campo de fútbol en ruinas y un montón de tonterías que son fáciles de arreglar pero nadie hace nada", añade.

Los habitantes también reclaman que, a pesar de todos los incentivos que se dan al deporte en la región, los centros de ocio siguen estando en pésimo estado.

"Nuestro campo de fútbol debía de tener hierba sintética y sigue sin nada, y el recinto está en un estado lamentable", afirma el secretario general de la Asociación de Vecinos del Conjunto Habitacional Pro-Morar, Jorge Rosa Cruz.

Afirma que, en el caso de los Juegos Panamericanos 2007, la comunidad no se vio beneficiada ya que las instalaciones construidas para las competiciones después fueron cerradas.

Infraestructura

Cruz dice que los atletas y visitantes extranjeros que vayan a asistir a las competiciones en esta zona no llegarán a ver los problemas del barrio.

"Ellos irán aquí y allá en vías rápidas con escolta y no verán nuestras vergüenzas", dice.

Pero las autoridades aseguran que la comunidad de Deodoro y toda la ciudad de Río se beneficiará de los Juegos Olímpicos.

El director del Centro de Deportes de Deodoro, el ex coronel Sergio Perdigão Bernardes, afirma que la mayoría del dinero se invertirá en infraestructuras generales y no en equipamientos deportivos.

"Muchos proyectos que tienen que ver con la infraestructura de la ciudad, como transporte y alcantarillado, acaban saliendo a la luz por las oportunidades que conlleva un evento como este", afirma Bernardes.

"La realidad es que sólo el 5% a 10% de la inversión total termina en equipamientos deportivos", sentencia.

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