Última actualización: miércoles, 11 de noviembre de 2009 - 21:42 GMT

Agua bendita sin gripe porcina

Para reproducir este material debe tener activado Java Script, así como tener instalada la última versión de Flash Player.

Reproduzca el contenido en Real Player o Windows Media

Los fieles católicos pueden ahora mojarse los dedos con agua bendita y persignarse tranquilamente, sin temor a contraer la temida gripe porcina (H1N1) gracias a que un inventor italiano creó un dispensador del líquido sagrado que funciona como las jaboneras automáticas de los baños públicos.

El corresponsal de la BBC en Italia, Duncan Kennedy, explicó que el dispositivo tiene una luz infrarroja para que cuando algún fiel pase la mano por debajo, un poco de agua bendita caiga en su palma.

Católicos persignándose con agua bendita

Un dispensador electrónico de agua bendita dejará en el pasado las piletas tradicionales.

El invento está ya en servicio en una parroquia de la norteña ciudad italiana de Fornaci di Briosco.

El padre Pierangelo Motta dijo que la máquina "ha sido una pequeña novedad. Inicialmente la gente estaba impactada por esta innovación tecnológica, pero luego la recibieron con gran entusiasmo y alegría. Los miembros de esta parroquia se han acostumbrado".

Menos preocupación

Según Kennedy, una feligresa que dijo llamarse Marta comentó que "gracias a este invento, los católicos dejaremos de preocuparemos sobre un posible contagio, sin dejar de lado nuestras tradiciones".

Los católicos que entran y salen de las iglesias habitualmente mojan los dedos en fuentes llenas de agua bendita -que ha sido bendecida por un sacerdote- y luego se persignan.

Sin embargo, el temor a contagiarse de la gripe H1N1 ha llevado a evitar este gesto a muchas personas en Italia, donde han muerto unas 30 personas a causa de la llamada gripe porcina.

Gracias a este invento, los católicos dejaremos de preocuparemos sobre un posible contagio, sin dejar de lado nuestras tradicioes

Marta

Luciano Marabese, quien inventó el dispensador, dijo que lo hizo ante el temor de que la influenza H1N1 erosionara las tradiciones eclesiásticas, muy arraigadas entre algunos fieles católicos.

"Luego de que comenzaron a difundirse las noticias de que algunas iglesias, como la catedral de Milán, estaban suspendiendo el uso de las fuentes de agua bendita como una medida contra la gripe porcina, la demanda de mi invento subió a las estrellas. He recibido órdenes de todo el mundo", comentó.

Y ahora el ingenioso inventor italiano se bendice a sí mismo por la idea, cuando va camino al banco.

BBC navigation

BBC © 2014 El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.

Para ver esta página tal cual fue diseñada, debe utilizar un navegador de internet actualizado, que tenga habilitado el uso de hojas de estilo en cascada (CSS, por Cascading Stylesheets en inglés). Aunque en el navegador que está utilizando podrá ver el contenido de la página, no será presentado de la mejor forma posible. Por favor, evalúe la posibilidad de actualizar su navegador y/o habilitar el uso de CSS.