Cuando la "mano de Dios" es "bleu"

Thierry Henry.
Image caption Thierry Henry lamentó su falta y se mostró partidario de repetir el partido.

La FIFA rechazó los reclamos de repetir un partido de fútbol entre Francia e Irlanda por una mano que permitió al conjunto galo clasificarse para el Mundial de Sudáfrica 2010 y abrió una gran polémica internacional.

"El resultado del partido no puede cambiarse y no se puede repetir el partido", sostuvo la FIFA en un comunicado emitido este viernes.

El organismo rector del fútbol mundial indicó que "como se menciona claramente en las reglas del juego, durante los partidos las decisiones las toma el árbitro y estas decisiones son finales".

Usted ¿qué opina? ¿Dios vuelve a meter la mano?

El anuncio confirmó el pasaje de Francia (y la eliminación de Irlanda) al Mundial de Sudáfrica, gracias a un gol convertido en el alargue del partido del miércoles en París tras dos toques con la mano zurda de Thierry Henry.

El propio Henry, el capitán del seleccionado bleu, admitió su falta este viernes después del comunicado de la FIFA. El futbolista la atribuyó a una "reacción instintiva" y se pronunció a favor de volver a jugar el partido.

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"La solución más justa sería repetir el partido, pero eso está fuera de mi control", indicó el jugador del F.C. Barcelona, que en la jugada de la polémica habilitó a su compañero William Gallas para que anotara el gol.

Cuestión de identidad

La repetición del juego había sido solicitada por Irlanda, en medio de una polémica que en Francia se expresa en los cafés, la prensa y en Internet, y parece haber dividido al país y al gobierno del presidente Nicolas Sarkozy.

Una parte de los franceses disfruta de la clasificación a Sudáfrica y compara la jugada de Henry con la que Diego Maradona anotó un gol contra Inglaterra en el Mundial de 1986, conocida por los argentinos como "la mano de Dios".

Miles de franceses han respondido a una ola de críticas recibidas por Henry en Facebook y crearon un grupo en la red social para defender al futbolista, al que consideran un "ídolo" nacional.

Pero otra parte de Francia siente vergüenza.

La polémica ha llegado al sitio de Internet creado semanas atrás por el gobierno para promover el debate sobre la identidad nacional y definir "qué es ser francés" en estos tiempos.

"Fair play, por qué no gritarle al mundo entero que queremos volver a jugar Francia-Irlanda justamente porque somos franceses", escribió un usuario del sitio identificado como France.

Un sindicato francés que representa a los profesores de educación física llegó a emitir un comunicado que criticó la idea de que "el fin justifica los medios" y reivindicó los valores de cooperación y competición limpia.

El diario Le Parisien, al igual que otros matutinos franceses, llevó el tema a su portada bajo un título sugestivo: "Le Malaise" ("El Malestar").

Asunto de Estado

Image caption El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, llamó a su homólogo irlandés para decirle que " lo lamantaba por ellos".

El debate también se ha filtrado al terreno político y expuso diferencias en el gobierno francés. "La falta de Henry se transforma en un asunto de Estado", tituló el diario Le Figaro.

El presidente Sarkozy, que asistió al partido del miércoles, dejó de lado el tono moralista que ha utilizado otras veces para hablar de valores compartidos o de reformar el capitalismo sobre una base más ética.

"No me pidan que ocupe el lugar de árbitro, de las autoridades francesas de fútbol o de las autoridades europeas de fútbol: déjenme donde estoy", comentó Sarkozy a la prensa.

También dijo haberle expresado al primer ministro irlandés, Brian Cowen, que "lo lamentaba por ellos". Cowen se había pronunciado a favor de volver a jugar el partido.

"En un mundo ideal"

La secretaria francesa de Estado para los Deportes, Rama Yade, fue aún más lejos que Sarkozy al justificar a Henry y descartar que se pueda hablar de "trampa".

"Usted no puede saber de dónde viene el balón y a dónde va", dijo. "Por otra parte, el árbitro no vio nada".

Pero la ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, marcó una nota diferente al opinar que "en circunstancias semejantes estaría bien que el partido volviera a jugarse".

"Me alegra que el equipo esté en el Mundial, pero es triste que se haya clasificado con esa trampa", comentó Lagarde en la radio francesa RTL.

Tres diputados oficialistas también se manifestaron partidarios de repetir el encuentro, "por el honor de Francia".

En cambio, el ex líder de Mayo del '68 francés y actual copresidente de los Verdes en el Parlamento europeo, Daniel Cohn-Bendit, calificó la mano de Henry como "el súmmum de la suerte".

"El fútbol es así", dijo.

Quizás consciente de la división que la polémica ha generado en Francia, el líder centrista François Bayrou optó por una posición intermedia también en este asunto.

"En un mundo ideal habría que volver a jugar el partido", comentó. "Pero el mundo no es todavía ideal".

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