Última actualización: jueves, 17 de diciembre de 2009 - 13:25 GMT

Phoenix, una isla de calor

Para reproducir este material debe tener activado Java Script, así como tener instalada la última versión de Flash Player.

Reproduzca el contenido en Real Player o Windows Media

El rápido crecimiento de la capital de Arizona ha dado paso a la gran concentración de edificios que atrapan el calor e impiden que bajen las temperaturas por las noches.

El ritmo del aumento demográfico y el desarrollo urbano han convertido a Phoenix en una de las zonas de mayor crecimiento de Estados Unidos.

Pero su transformación, de la árida región agrícola del suroeste estadounidense a la gran metrópolis del suroeste estadounidense, le ha salido cara a muchos de sus residentes.

Francisco Mioni, un mexicano que lleva 35 años viviendo en Phoenix, le explicó a BBC Mundo que la cuenta de electricidad le ha subido a US$400 mensuales de los US$200 que pagaba hace unos años.

Mioni indicó que esa cantidad es demasiado alta, sobre todo "cuando tienes que tener un periodo de seis meses con el aire acondicionado encendido".

"El gasto de energía es mucho porque tiene uno que tener la refrigeración prendida entre 74ºF y 76ºF (23ºC y 24ºC) para que alcance a enfriar", señaló, por su parte, David Alfonso García.

"Antes hacía calor pero no se sentía tanto porque no era tanta la población," agregó García, un supervisor de una cocina dietética.

Islas de calor

En Phoenix, no es raro que el termómetro suba hasta a más de 45ºC durante el verano en las horas del día y que en la noche baje.

Phoenix de noche

En Phoenix, el cambio de su infraestructura trajo más calor.

Pero en los últimos 50 años, las temperaturas nocturnas han incrementado en más de 7ºC, llegando hasta 36ºC.

Esto ocurre porque los materiales de construcción como el asfalto y cemento absorben mucho el calor del sol durante el día.

En las noches, los edificios, estacionamientos y otras estructuras liberan ese calor acumulado, y mantienen el área urbana a una temperatura mucho más alta de lo normal.

El fenómeno se conoce como el "efecto isla de calor", pues es similar a lo que ocurre con las islas que son más cálidas que los océanos que las rodean.

"Aquí el centro de la ciudad es usualmente más caliente, particularmente en las noches, que en las zonas rurales que nos rodean", le dijo a BBC Mundo Tony Brazel, profesor de ciencias geográficas y planeamiento urbano de la Universidad estatal de Arizona (ASU por sus siglas en inglés)

.

Riesgos climáticos

Los riesgos climáticos que enfrenta Phoenix son enormes, ya que crece a un ritmo seis veces más rápido que el promedio nacional y debe suplir la demanda de más viviendas, establecimientos comerciales y vías de tránsito.

Carretera y camiones

La explosión urbana de Phoenix parece incompatible con el clima.

La población de la zona metropolitana de Phoenix -que alcanza ya los cuatro millones de personas- se duplicó entre 1980 y 2000. Las proyecciones predicen que alcanzará a más de 8 millones para 2050.

Entidades como el Panel intergubernamental sobre Cambio Climático han advertido que el efecto isla de calor podría empeorar, y que la temperatura promedio en Arizona podría elevarse en aproximadamente unos 4ºC si no se toman medidas para contrarrestar el calentamiento global.

Barrios pobres

Un estudio realizado en ASU revela que el efecto isla de calor afecta principalmente a los sectores urbanos donde viven personas con escasos recursos.

“Estamos encontrando que las áreas más calurosas de la ciudad corresponden con las zonas donde vive la mayor cantidad de gente pobre y gente afroamericana y latinoamericana“, le explicó a BBC Mundo Juan Declet, investigador que lleva a cabo el estudio.

Estamos encontrando que las áreas más calurosas de la ciudad corresponden con las zonas donde vive la mayor cantidad de gente pobre y gente afroamericana y latinoamericana

Juan Declet, Investigador

“El fenómeno efecto de isla de calor no se da igual en toda la ciudad. Hay una relación bastante pronunciada entre las altas temperaturas y la ausencia de vegetación en las zonas pobres”, agregó Declet.

Por su parte, Sandy Bahr, de la organización Sierra Club, declaró que el calor perjudica principalmente a las personas desamparadas.

"En los últimos años han aumentado los incidentes de personas sin hogar que han muerto debido a las temperaturas extremas", agregó la activista.

Bahr añadió que la ciudad de Phoenix cuenta con un programa para llevar ayuda a los desamparados cuando sube el termómetro en el verano.

Mayor conciencia

El profesor de ASU, Tony Brazel, afirmó que las autoridades locales han tomado mayor conciencia sobre los efectos del cambio climático en lo que se refiere al alza de las temperaturas.

"Existen muchas iniciativas en nuestro país a nivel nacional, y los alcaldes en nuestras ciudades están observando el efecto isla de calor y se dan cuenta de que es parte del cambio climático", explicó el experto en desarrollo urbano.

Agregó que en Phoenix, las autoridades han aunado sus esfuerzos a la universidad estatal para desarrollar materiales de construcción que sean menos absorbentes, así como para descubrir "dispositivos que ofrezcan sombra, y formas de usar el agua y la vegetación para disminuir las temperaturas".

"Hasta unos tres grados menos ayudan a bajar las cuentas de la electricidad", indicó Brazel.

El clima en Copenhague

BBC navigation

BBC © 2014 El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.

Para ver esta página tal cual fue diseñada, debe utilizar un navegador de internet actualizado, que tenga habilitado el uso de hojas de estilo en cascada (CSS, por Cascading Stylesheets en inglés). Aunque en el navegador que está utilizando podrá ver el contenido de la página, no será presentado de la mejor forma posible. Por favor, evalúe la posibilidad de actualizar su navegador y/o habilitar el uso de CSS.