El papa llama a respetar a los inmigrantes

Benedicto XVI
Image caption El papa pidió sobre todo respetar los derechos de los inmigrantes en el ámbito laboral.

El Papa Benedicto XVI instó a los italianos a respetar los derechos de los inmigrantes ilegales.

El llamado del pontífice tiene lugar después de que se produjera en los últimos días una ola de violencia contra inmigrantes africanos que trabajan en los campos en el sur de Italia.

Tras el incidente -que dejó un saldo de cerca de 70 heridos- la policía evacuó a cientos de africanos de la ciudad de Rosarno, en Calabria.

Según señalan los corresponsales el problema está vinculado al crimen organizado en la región.

"Un inmigrante es un ser humano que se diferencia sólo por su lugar de origen, su cultura y su tradición", dijo Benedicto XVI a los peregrinos reunidos en la plaza de San Pedro, en el Vaticano.

"Es una persona a la que hay que respetar, con sus derechos y responsabilidades, y debe respetársela particularmente en el ámbito del trabajo, donde existe la tentación de explotarlos", aseguró el Papa.

Dijo además que había que buscar las raíces del problema, pero que "la violencia nunca debe ser el medio para resolver las dificultades".

El poder de la mafia

Según explica el corresponsal de la BBC en Roma, David Willey, muchos inmigrantes del norte y el oeste de África reciben sueldos paupérrimos por recolectar frutas y vegetales, un trabajo agotador que los italianos no quieren hacer.

El mercado laboral local está controlado por la mafia local, que aparentemente contrata cada vez más inmigrantes ilegales para los trabajos estacionales.

Lea también: La mafia italiana saca tajada de la crisis.

Los trabajadores viven en condiciones vergonzosas y reciben un salario muy pobre del cual tienen que pagar una parte a los jefes, dice Willey.

Los sueldos se pagan en efectivo, se ignoran las leyes laborales, así como las reglas sanitarias y de seguridad y tampoco se pagan los impuestos.

En los últimos años, la mafia calabresa se convirtió en una de las organizaciones criminales más poderosas del país, controlando gran parte del tráfico de drogas en Europa.

El ministro de Interior italiano, Roberto Maroni, despertó una ola de críticas de los partidos de oposición al sugerir que la violencia era el resultado de no abordar el tema de la inmigración ilegal en el país.

"La situación en Rosarno es difícil, como en otros lugares, porque durante años la inmigración ilegal -que alimenta las actividades criminales- ha sido tolerada y nunca se ha hecho nada efectivo para resolver el problema", dijo el ministro según el diario italiano La Repubblica.

Según Pierluigi Bersani, líder de la oposición, lo que hay que hacer es "ir al origen del problema: mafia, explotación, xenofobia y racismo".

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.